Guerra contra la Triple Alianza
El vicepresidente Pedro Alliana dijo que espera que el patrimonio paraguayo que fue llevado al Brasil como trofeo de guerra sea devuelto, principalmente el cañón Cristiano y el Presidente López. Indicó que la decisión la tiene el Congreso brasileño y que confía en el presidente Lula da Silva.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, autorizó la devolución del cañón Cristiano, considerado trofeo de la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay. Esto, luego del conflicto desatado hace algunas semanas por los dichos del jefe de Estado brasileño que responsabilizó a Paraguay por el conflicto bélico.
Durante el acto por el 157° aniversario de la batalla de Acosta Ñu, el gobernador de Cordillera, Denis Lichi, se refirió a las expresiones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, sobre la Guerra contra la Triple Alianza y acompañó el pedido de restitución de bienes históricos.
El Cristiano ha vuelto a la conversación pública por la vía menos historiográfica posible: la coyuntura diplomática, a raíz de las declaraciones del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sobre el origen de la guerra. El vicepresidente Pedro Alliana —en ejercicio de la Presidencia durante un viaje oficial de Santiago Peña— planteó que un gesto concreto de reconciliación sería la devolución del cañón Cristiano, junto con archivos y otras piezas patrimoniales trasladadas al Brasil tras la Guerra de la Triple Alianza. Esta es una buena oportunidad para conocerlo un poco más. Lo que sigue es un intento de reconstrucción cronológica a partir de las fuentes de la época, la prensa de guerra: El Semanario, El Centinela, Cabichuí y las memorias de Thompson, Centurión, Masterman, Resquín y Falcón.
Atendiendo que se presentaron varias iniciativas, la Cámara de Diputados resolvió que este miércoles la Mesa Directiva tendrá la potestad de aprobar el proyecto de declaración unificado que repudia las declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la Guerra de la Triple Alianza y exhorta al Poder Ejecutivo a gestionar la devolución de los trofeos de guerra.
Diputados y senadores paraguayos rechazaron unas declaraciones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien defendió el gasto militar de su país al asegurar que Paraguay “decidió invadir” Brasil como inicio de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), y acusaron al líder progresista de intentar “distorsionar la historia”. Entre las palabras que destacaron sobresalen las del diputado Raúl Latorre, que califica que Lula habló con “demasiada ligereza” del “mayor genocidio” de Sudamérica.
La reconocida abogada Cecilia Pérez cuestionó la falta de una respuesta oficial por parte de las autoridades paraguayas ante las declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien justificó el aumento del gasto militar de su país haciendo referencia a la Guerra contra la Triple Alianza y afirmando que Paraguay invadió Brasil en los inicios del conflicto.
El senador Eduardo Nakayama respondió al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, quien sostuvo que Paraguay invadió Uruguay y posteriormente Brasil y Argentina. Las expresiones de Lula se dan en un contexto de fortalecimiento de sus Fuerzas Armadas.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, justifica el actual gasto en las Fuerzas Armadas, tras recordar la Guerra de la Triple Alianza, en la que participó Paraguay, alegando que invadió su país.
El 24 de julio no era una fecha cualquiera en el Paraguay, era el natalicio del Mariscal Francisco Solano López y, junto con el 16 de octubre, aniversario de su asunción a la presidencia, constituía la celebración cívica más importante del calendario oficial. Lo que nadie podía prever es que esa misma liturgia de adulación iba a servir, en 1868, como cobertura para una de las operaciones más audaces de la guerra: la evacuación de la fortaleza de Humaitá.
El 18 de abril es una fecha grabada en la historia militar paraguaya por la pérdida de la estratégica posición de Itapirú ante la Triple Alianza. No obstante, para entender la importancia de su caída, es necesario retroceder a 1847, cuando el país enfrentaba las tensiones del Plata.
Esta es una refutación documental del artículo “Prolegómenos jurídicos de la Guerra de la Triple Alianza”, publicado en el Correo Semanal, 11 de abril de 2026, por el Dr. Carlos A. Filártiga Lacroix.
La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) emprendió oficialmente los trabajos de restauración y puesta en valor del oratorio de San Atanasio, ubicado en el distrito de Isla Umbú, Departamento de Ñeembucú.
Para hablar con justicia del asesinato del Cnel. Delvalle resulta ineludible hablar también de su vida, y para hablar de su vida resulta ineludible hablar de los días finales de la Guerra de la Triple Alianza, porque ambas cosas —la trayectoria del hombre y el ocaso de la guerra— están entrelazados.
La decisión del presidente de la República, Santiago Peña, de trasladar el feriado del Día de los Héroes con el argumento de promover el turismo y la actividad económica no constituye un hecho menor ni una simple reorganización del calendario. Es una señal preocupante acerca de la concepción del Estado, del valor de la memoria histórica y de los límites morales del poder político.
El 19 de enero de 1906, la muerte de Bartolomé Mitre desató una tormenta política. ¿Cómo es posible que un mismo acto de respeto oficial sea visto como un gesto civilizado en una década y como una traición a la patria en la siguiente? La historia paraguaya guarda una contradicción fascinante: mientras que en 1888 el fallecimiento de Sarmiento fue honrado sin mayores escándalos por los veteranos de guerra, la muerte de Bartolomé Mitre en 1906 incendió los ánimos nacionales. Este artículo explora la paradoja de los homenajes y cómo la memoria política se transformó en una herramienta de exclusión.
Tras el abandono de las fortalezas de Humaitá y la retirada primero hacia San Fernando y, posteriormente, hacia la línea del Pikysyry, el Ejército paraguayo había sufrido un desgaste material y humano irreversible. La estructura estatal formal se había colapsado en gran medida, y la supervivencia de la fuerza armada pasó a depender de la movilización total de los recursos remanentes.
La guerra no solo se libra con balas, sino también con recursos. Pero ¿qué sucede cuando estos se agotan por completo? Este artículo explora las soluciones improvisadas que permitieron sostener la maquinaria bélica y de cómo se vio forzada a realizar una verdadera reingeniería de su existencia asfixiada por el bloqueo.
Pido licencia por usar el fútbol como anzuelo, pero lo hago con buena intención: El reciente amistoso Paraguay–EEUU y mientras la atención mundial se dividía entre el despliegue de la operación “Lanza del Sur”, frente a las costas de Venezuela y los incidentes ocurridos durante el partido amistoso entre Paraguay y Estados Unidos, la historia ofrecía un eco de un siglo y medio atrás.
Setiembre ha sido un mes de contrastes en la historia paraguaya. Fue escenario de gestas gloriosas y también de hechos que dejaron profundas cicatrices.
Recientemente, el presidente promulgó la ley que otorga a los tres últimos excombatientes de la Guerra del Chaco un subsidio equivalente a la dieta de un senador. Este acto de justicia histórica, aunque tardío, evoca inevitablemente otro agosto histórico: el 16 de 1899, cuando se estableció por primera vez una pensión para los veteranos de la Guerra de la Triple Alianza.
Héctor Francisco Decoud Domecq nació en tiempos convulsos, creció bajo la sombra de una dictadura y maduró entre los escombros de la guerra. Hijo de un comerciante prominente y ahijado del propio Francisco Solano López, su vida fue un reflejo de las contradicciones del Paraguay decimonónico: soldado siendo apenas un niño, crítico implacable de su padrino y, finalmente, un intelectual respetado dentro y fuera de su patria.
Aunque el general Manuel Mena Barreto y su división aliada llegaron a Pirayú en enero de 1869, su única misión era explorar la ruta que usó el Mariscal López para huir de Ita Ybaté y, de encontrarse, recolectar ganado. La Campaña de la Cordillera comenzó cuando el conde d’Eu asumió el mando del Ejército brasileño y dirigió las operaciones tierra adentro en persecución de las fuerzas renovadas de Francisco Solano López.
Tras un intenso debate cargado de polémicas históricas, el Senado sancionó el proyecto de ley que otorga la nacionalidad paraguaya póstuma a Elisa Alicia Lynch Loyd, la pareja irlandesa del Mariscal Francisco Solano López.
El 23 de marzo se cumplió un año más del dramático final del buque insignia de la flota paraguaya durante la Guerra de la Triple Alianza. El vapor Tacuarí representó durante más de una década el orgullo de la Armada Paraguaya, hasta su sumergimiento en 1868.
Historiador brasileño justifica asesinato de niños en la Triple Alianza y contradice versión oficial
El historiador brasileño Francisco Doratioto no solo contradice que la Guerra contra Paraguay haya sido por su proceso de independencia e industrialización ante el colonialismo, sino que también justifica el asesinato de niños en la Guerra contra la Triple Alianza, además de minimizar el financiamiento inglés.
El historiador y escritor argentino Felipe Pigna abordó un programa sobre Paraguay y lo recordó como la potencia en América del Sur en 1860. Mencionó que su prosperidad molestó tanto a otros países, a tal punto que lo llevaron a una guerra contra la Triple Alianza.
Un joven decidió hacer un reggaetón para relatar parte de los sucesos de la Guerra de la Triple Alianza, también conocida como Guerra Guasu, de manera cronológica. Algunos comentarios señalan que este método puede servir incluso a los docentes para enseñar.
La organización Verdad y Justicia lanzó una campaña que busca reivindicar al Paraguay y recuperar los archivos, como también el cañón cristiano, robados por Brasil durante la Guerra de la Triple Alianza, también conocida como Guerra Grande en nuestro país.
Durante el acto oficial por el que se reinauguró la sede de la embajada paraguaya en Montevideo, Uruguay, el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, recibió la carta de un grupo de niños que se disculparon por Guerra de la Triple Alianza.