25 may. 2024

Editorial ÚH

Asunción es víctima de una administración municipal ausente y sin un proyecto; al menos, no uno que esté dirigido a resolver las demandas ciudadanas. La Comuna mantiene una superpoblación de funcionarios que cuestan al contribuyente el equivalente a diez desagües pluviales, de los que, por cierto, la ciudad carece. La ciudad luce abandonada y la calidad de los servicios se ve resentida. A la falta de gestión se suma la falta de transparencia, el intendente debe responder sobre una denuncia de un faltante de G. 500.000 millones.
Frente a las críticas al pobre avance en la investigación del crimen de Marcelo Pecci, la Fiscalía General convocó a una rueda de prensa sin grandes resultados; la misma suerte tuvo el fiscal general con sus declaraciones tras la sesión reservada en la Cámara de Senadores. Tras dos años transcurridos del asesinato se debe admitir que, tanto la anterior fiscal general como el actual solo dan excusas y reparten culpas. Es hora de trabajar e identificar a quién ordenó la muerte del fiscal antimafia, sin eso, solamente nos quedará la impunidad.
Mientras el ex diputado colorado Juan Carlos Ozorio opera para obtener una medida sustitutiva a la prisión, la Cooperativa San Cristóbal, de la que fue presidente, siente las devastadoras consecuencias de haber sido una entidad a través de la cual, presuntamente, se puso en circulación el dinero proveniente del tráfico ilegal de drogas. Perdió la confianza y a miles de socios. Es un ejemplo de lo que les sucede a las instituciones cuando falta fiscalización. Si no mejoran los controles, este caso se volverá a repetir, con los mismos funestos resultados.
El Estado es una gran familia; particularmente, en el Poder Legislativo pareciera ser una norma. Desde hace seis meses, la prensa viene denunciando casos de nepotismo en los que hijos e hijas de parlamentarios gozan de privilegios, y a diferencia de miles de otros paraguayos acceden a empleos, incluso sin estar calificados. El caso más nuevo, la hija del diputado colorado Esgaib, quien con visa de estudiante en Londres recibe un salario del Estado por USD 3.000, es la más reciente y sonora bofetada de la clase política al pueblo.
El caso del asesinato del fiscal contra el crimen organizado Marcelo Pecci es uno de los más importantes desafíos para la Justicia paraguaya. El atentado ocurrió en mayo de 2022, en una playa colombiana durante la luna de miel del funcionario; a dos años, aquel país ha cumplido con creces al investigar y actuar con diligencia, logrando la condena de los autores materiales. Hace dos años, por parte de la titular de la Fiscalía solo hubo gestos emotivos y mediáticos, mientras que la nueva administración abusa de la indecisión y de las excusas.
Si bien la inflación promedio se mantiene por debajo de un dígito, la de alimentos que es la que más pesa en la economía de los hogares en Paraguay se mantiene alta desde varios años atrás reduciendo la capacidad adquisitiva de los ingresos familiares y obligando a reasignar recursos en un contexto de progresivo deterioro de la calidad de vida. Una alimentación saludable y a precios justos es una condición indispensable e irremplazable para el bienestar. No solo es una cuestión biológica, sino también familiar, social, antropológica. Los afectos, la unión familiar y la cohesión social en un país como Paraguay pasan por encuentros alrededor de la comida y por la sobrevivencia de su cultura gastronómica.
Los fondos adicionales de Itaipú, junto con los que ya están, deben ser completamente visibles para la población, posibles de ser monitoreados no solo su evolución, sino principalmente sus resultados. Esto requiere mecanismos de trazabilidad, de monitoreo y evaluación y de rendición de cuentas. Estos fondos constituyen la última oportunidad que tiene el Gobierno de mostrar su compromiso con la sociedad y no con la clase política que estará mirando estos recursos justo en años preelectorales.
Con relación al tema del transporte público en nuestro país, deberíamos concentrarnos en observar la imagen completa. Existe una situación concreta: No tenemos un sistema de transporte; lo que tenemos son líneas licitadas para ser administradas por manos privadas y con la absoluta falta de control e involucramiento del Estado. Ese modelo ya no sirve, como tampoco sirven las amenazas cíclicas de paro y la consecuente negociación del subsidio. El principal problema de esta pauta es que no ubica el bienestar del usuario entre las prioridades.
La capital del país vive momentos críticos, comparables probablemente tan solo con la posguerra. Asunción, pese a las persistentes críticas, sigue en un estado de total abandono. Ahora nos informan no solamente de una situación financiera catastrófica, sino de una gestión que, a todas luces, ya era considerada una de las más ineficientes. Así, mientras extendidas zonas como el centro y la Terminal de Ómnibus muestran lamentable deterioro, sabemos que la actual administración lleva un mínimo porcentaje de ejecución de obras de desarrollo urbano.
Durante el tedeum celebrado en la Catedral de Asunción por los 213 años de independencia, el cardenal Adalberto Martínez envió un contundente mensaje al Gobierno respecto a la ejecución de los fondos de Itaipú, y de las licitaciones del programa Hambre Cero para las escuelas. Exhortando a la transparencia, el prelado de alguna manera interpreta el sentir popular en cuanto a la credibilidad de nuestra clase política. Es importante escuchar el mensaje que clama por la administración clara y honesta de los recursos públicos.
En las conmemoraciones de mayo se entremezclan las fiestas de la Independencia y el Día de la Madre, simbolismos que se funden en un gran homenaje a la figura de la Madre Patria para reconocer la misión cumplida por las madres paraguayas en momentos decisivos de nuestra historia. Es importante valorizar el rol de las madres, pero demandar, al mismo tiempo, el reconocimiento de la sociedad al esfuerzo que implica porque honrar la maternidad debe equivaler a asegurar a todas las madres paraguayas una mejor calidad de vida.
Paraguay celebra 213 años de independencia desde la noche del 14 y la madrugada del 15 de mayo cuando los próceres de mayo salieron a las calles para romper las cadenas impuestas por el imperio colonial. Aquel fue el nacimiento de una nación libre y soberana, pero en vez de un día de júbilo debemos llamar la atención sobre la acelerada pérdida de nuestra soberanía frente a los poderes del crimen organizado, en un país donde imperan la corrupción y la impunidad. Nuestras cadenas son hoy la desigualdad y el nepotismo.
Desde hace casi 20 años, la inflación de alimentos es un fenómeno que ha sido invisibilizado por las autoridades monetarias, escondida detrás del promedio general de inflación. El problema es que para los hogares, el aumento de los precios de los alimentos socava el bienestar, por lo que además de deteriorarse la vida, se deslegitima la estadística pública, ya que esta señala una baja tasa de inflación cuando, en realidad, las familias sufren el aumento de los precios. La combinación es explosiva para la gobernabilidad y la cohesión social.
El pasado jueves, el Gobierno anunció el acuerdo con el Brasil respecto de las bases presupuestarias y el costo del servicio de electricidad proveniente de Itaipú que regirá en el periodo 2024-2026 para la comercialización a las entidades compradoras, entre las que se encuentra la ANDE. El proceso de negociación y el anuncio de los resultados se caracterizaron por la falta de comunicación y, en la mayoría de los casos, tardía. Esperemos que esta situación cambie cuando se trate del uso de los fondos en los próximos y últimos tres años.
A dos años del asesinato del fiscal Marcelo Pecci, en Colombia, la Justicia paraguaya sigue aplazada y carga con una pesada deuda, pues no ha sido capaz de continuar con la eficiente investigación de sus pares colombianos para esclarecer quién ha sido el autor moral del atentado. Mientras el crimen del fiscal siga impune, serán vanos los esfuerzos de las autoridades en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Paraguay debe recomponer su institucionalidad para poder sostener el sistema democrático.
El tránsfuga político es, por definición, una persona que traiciona al partido por el cual ha sido electo. En el Paraguay, esta práctica está normalizada, y contamos con una larga y ominosa historia de antecedentes. Además de una cierta predisposición a traicionar los principios y votos de los electores, el tránsfuga tiene la ventaja de que en nuestro país no es considerado un delito. Esta situación exhibe la grave crisis de representación que experimentamos, por un lado, y, por otro, también evidencia la calidad de los representantes que los partidos políticos avalan.
En medio de un cruce de acusaciones y con la amenaza de un paro en el servicio, nos encontramos ante un nuevo capítulo de la oprobiosa historia del transporte público en el Paraguay. Las reguladas aplicadas como medida de presión por parte de los empresarios ya están normalizadas, y ante ellas, las autoridades no tienen respuestas; la actual crisis tiene al subsidio como principal protagonista, pero entre tanto ruido, discursos, medias verdades y promesas, nadie menciona la calidad del servicio y los derechos de los usuarios.
Considerado uno de los capos del narcotráfico en el Departamento de Amambay, Clemencio Gringo González, vinculado al narcotráfico y a una serie de sicariatos, fue muerto hace unos días en la ciudad de Pedro Juan Caballero. Este incidente pone de manifiesto una vez más el notorio e impune dominio de las facciones criminales en la frontera, específicamente el Departamento de Amambay. Debería ser motivo de alarma para nuestras autoridades el dominio del narcotráfico en el país, ya que supone un peligro para la democracia.
Para aprobar el proyecto estrella del Gobierno, el Parlamento desoyó las recomendaciones de expertos en salud y nutrición, y dejó sin desayuno y merienda escolar a miles de niños y niñas pobres, reemplazándolos con el almuerzo. Cuando se trata de recortar fondos, siempre es la ciudadanía la que paga los ajustes, pero los representantes del pueblo muestran una extrema hipocresía cuando ellos mismos no se privan de absolutamente nada: la niñez paraguaya sin desayuno, mientras los diputados y diputadas no se privan del café con chipa.
El reporte Competencia: ¿El ingrediente que falta para crecer?, publicado recientemente por el Banco Mundial, aborda en profundidad los factores que tienen incidencia sobre el crecimiento económico de los países de América Latina y el Caribe, e incluye a Paraguay. Uno de sus principales hallazgos es la significativa relevancia del mal funcionamiento de los mercados derivado de la corrupción y falta de competencia, todo ello a su vez por la debilidad del Poder Ejecutivo para hacer cumplir las normas vigentes.