14 jun. 2026

Correo Semanal

Augusto Roa Bastos, uno de los escritores más universales que ha dado Paraguay cumpliría hoy 109 años, y eso nos convoca para celebrarlo. Su obra ha alcanzado “uno de los instantes más trémulos, más legítimamente poéticos y conmovedores de la narrativa latinoamericana”, según Mario Benedetti en Letras del continente mestizo.
Esta noche, cuando Paraguay y Estados Unidos salten al césped del estadio de Los Ángeles —el SoFi de Inglewood, California— por la primera fecha del Grupo D del Mundial 2026, el grupo que completan Turquía y Australia, los relatores repasarán el historial deportivo: aquel 3-0 norteamericano en Montevideo, en el Mundial inaugural de 1930, o el 2-1 del amistoso de noviembre pasado. Pocos recordarán que el verdadero primer enfrentamiento entre ambas naciones no se jugó con pelota.
Para quién esto rememora un cuarto de siglo después, resuena el impacto de reconocer en la obra Casa Enyesada de la artista Bettina Brizuela (Asunción, 1969) un hecho artístico poderoso e inolvidable. Recuerdo su emplazamiento en el espacio público, en una calle de casas de fachadas italianizantes y realizada en 2002 en el microcentro de Asunción, y galardonada en la primera (y última) edición del Premio Faro para las Artes.
Toda muerte nos recuerda la nuestra. No solo su terrible certeza futura y acaso cercana, sino su súbita realidad presente, misteriosa. Una parte de nosotros, efectivamente, muere en el acto con la muerte del otro. Con la muerte de un tótem humano que trasciende lo personal para volverse colectivo, y viceversa, el acto tiene un peso más extraño: se vuelve memoria. De repente, algunos acontecimientos de nuestras vidas en el pasado adquieren un ropaje mortuorio, como si ahora solamente pudiéramos contemplarlos desde detrás de un cristal, con una luz diferente. El fallecimiento a los 77 años del cantante, letrista y líder de la banda de rock argentina Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Carlos Indio Solari, es una muerte de este tipo, para miles de personas en América Latina, incluido Paraguay.
El género literario de la ciencia ficción tiene todavía poco desarrollo en el Paraguay. Rafael Barrett y Osvaldo González Real son los pioneros. El libro Añaretã’i blues, a presentarse en la FIL, suma a un detective biónico en la Asunción del Siglo 22, combinando el comic y la narrativa en la búsqueda de establecer una corriente tech-noir o cyberpunk.