20 jul 2026

Correo Semanal

Mirta Roa recuerda las amistades literarias de su padre, la nostalgia por Paraguay y la manera en que transformó el dolor del exilio en creación.
Aunque parezca una paradoja, de México a Tierra del Fuego vuelve a escucharse un viejo reflejo colonial disfrazado de rivalidad futbolera. El antiargentinismo que hoy circula por buena parte de América Latina no siempre nace del fútbol, muchas veces surge de la incapacidad de reconocernos en un vecino que, con todas sus contradicciones, también forma parte de nuestra propia historia.
A fines de los años 50, la Plaza Uruguaya era un mundo aparte; un reino de magias que cobraba vida cada mañana con los viajeros del ferrocarril y de las líneas de ómnibus del interior, cuyas agencias y paradas rodeaban el predio.
El próximo miércoles 15 de Julio, en el Distrito Perseverancia, se habilita una muestra de obras recientes del artista Víctor Beckelmann (Asunción, 1972) organizada por la galería BGN / Arte. Este lote de fotografías recientes e impresas sobre telas de algodón reúne temáticas del paisaje urbano y natural de Asunción. El medio fotográfico permite al autor elaborar imágenes plasticistas, unas cuyo interés visual se enfoca en la Bahía de Asunción y en su litoral fluvial.
¿Estamos viendo en este tiempo una política parecida la política racista de la época liberal después de la Guerra de Triple Alianza?, cuando la élite económica alentaba la inmigración europea para mejorar la raza.
El Mundial de fútbol está entrando en su etapa final y, el hecho de pasar tantos años sin participar, al parecer puso a flor de piel todas nuestras emociones.
Entre mayo y octubre de 1854, el Paraguay intentó por primera vez desde su independencia obtener el reconocimiento formal de España mediante un tratado de paz y amistad. La misión recayó en el general Francisco Solano López, quien la emprendió como parte de la gira diplomática y de compras que la legación paraguaya venía realizando por Europa desde que salió de Asunción el 12 de junio de 1853.