03 mar. 2024

Correo Semanal

Nuevas evidencias ponen bajo la lupa la tesis del ‘cuarto aliado’, tesis que sostiene que el Gobierno británico fue un actor crucial apuntalando las fuerzas de Argentina, Brasil y Uruguay que derrotaron a Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870).
En el artículo anterior mencionamos algunas de las campanas más antiguas del país Guairá, en esta ocasión incluimos otras que corresponden a algunos distritos y ciudades del país, entre ellas, la que podría ser la más importante que data del siglo XVIII.
Esta es una historia de la guerra grande sobre Francisco Isidoro Resquín, de quien Juan Crisóstomo Centurión llegó a decir que “veía traidores hasta en la chipa”.
La democracia a estas alturas en El Salvador ya no puede ser entendida con su significado original, es decir, como un sistema a través del cual existen contrapesos que permitan opiniones diferentes a las del gobierno de turno y ahora reelecto.
En Paraguay todavía existen campanas desde la época de los jesuitas, que tienen cerca o más de 300 años. Son las que sobrevivieron de la Guerra Triple Alianza, es decir, las que se salvaron de la legua de fuego de la fábrica del Ybycuí, donde se fundieron muchas campanas de las iglesias para la fabricación del renombrado cañón monstruo denominado también el Cristiano.
A principios del siglo XX, la comunidad científica creía que la composición de las estrellas era parecida a la de la Tierra, hasta que una astrónoma descubrió que las estrellas se componían de hidrógeno y helio, Cecilia Payne-Gaposchkin fue quien descubrió la composición de las estrellas y del universo.
Nayib Bukele cosechó una aplastante victoria, asegurándose el mandato en el periodo 2024-2029, en el que supone la primera reelección presidencial desde que el país centroamericano dejó una dictadura militar y a pesar de la prohibición constitucional.
Sin desmerecer a tantos luchadores libertarios de la dictadura, al cumplirse 35 años de su caída, destaca la figura del pa’i Ramón Talavera Goiburú (1923 – 2010) como símbolo de coraje, entrega, constancia, tenacidad y testimonio de vida desde los tiempos de Federico Chaves (1949-1954); la dictadura de Stroessner (1954–1989), hasta más allá del golpe de febrero, cuando desde el exilio, en la frontera con el Brasil, buscaba la unidad de la familia paraguaya y la integración latinoamericana.