02 feb. 2026

Correo Semanal

La reciente partida del antropólogo José Zanardini (1942–2026), marca más que el final de una vida. Con él, prácticamente desaparece una forma de pensar el mundo, una figura de intelectual verdaderamente comprometido con los descartados del sistema: campesinos, comunidades indígenas y, en especial, los pueblos chaqueños como los ayoreos, cuya dignidad rescató con rigor ético y antropológico. El duelo por Zanardini nos obliga a mirar una tragedia mayor: la agonía del intelectual crítico y emancipador en Paraguay.
A medio siglo de su fallecimiento, el pensamiento de Hannah Arendt (1906-1975) conserva plena vigencia y se ha consolidado como una referencia imprescindible para comprender las tensiones estructurales que atraviesan la política contemporánea.
El 19 de enero de 1906, la muerte de Bartolomé Mitre desató una tormenta política. ¿Cómo es posible que un mismo acto de respeto oficial sea visto como un gesto civilizado en una década y como una traición a la patria en la siguiente? La historia paraguaya guarda una contradicción fascinante: mientras que en 1888 el fallecimiento de Sarmiento fue honrado sin mayores escándalos por los veteranos de guerra, la muerte de Bartolomé Mitre en 1906 incendió los ánimos nacionales. Este artículo explora la paradoja de los homenajes y cómo la memoria política se transformó en una herramienta de exclusión.
Los grandes artistas no son dioses, sino semidioses. Si los convertimos en dioses, los calumniamos, colocándolos fuera de la humanidad. Y la vida de un artista de genio, por rica y extraordinaria que sea, no podría interesarnos, no resultaría provechosa a la sociedad, si no fuera ante todo la vida de un hombre.

Mariano Antonio Barrenechea - Historia Estética de la Música.