21 feb. 2024

Crimen organizado

La Policía Federal de Brasil detuvo este martes a Antonio Joaquim Mota, líder narco del Clan Mota, durante un operativo en la localidad brasileña de Ponta Porã, fronteriza con la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero.
Tras las impactantes revelaciones que se obtuvieron con la operación Dakovo, que logró exponer tan explícitamente los alcances del crimen organizado en cuanto al tráfico de armas, sobrevino una situación por de más escandalosa: la implicación de altos militares en actividades criminales. Esta fue sin dudas una dolorosa comprobación del elevado nivel de infiltración del poder mafioso dentro de las instituciones del Estado paraguayo. Además de ser profundamente vergonzoso, esto implica un ataque a la democracia.
El término inglés hub puede traducirse al español como intercambiador, centro logístico o punto de conexión, según los casos. Se usa en distintos contextos. En la aviación, por ejemplo, un hub es un aeropuerto donde hacen escala muchas líneas, permitiendo el intercambio de aviones.
Los impactantes resultados de la operación Dakovo lograron exponer en forma explícita los alcances del crimen organizado en cuanto al tráfico de armas. En nuestro país, logró la detención de más de una decena de personas involucradas en un esquema de tráfico internacional de armas y una nota gravísima, entre los detenidos están un militar de alto rango así como ex funcionarios de la Dimabel. Es muy preocupante la manera en que la mafia y el crimen organizado están socavando nuestra soberanía y nuestra democracia.
Sebastián Marset, quien según la Fiscalía sería el líder de una estructura criminal de narcotráfico y lavado de dinero, que enviaba cocaína con destino a puertos de Europa y África, fue la figura mediática de la semana. La entrevista y sus entretelones demostraron que Paraguay es un Estado fallido que hemos perdido nuestra soberanía, que las instituciones son una mera fachada y que el territorio nacional es como un apreciado hub empresarial por donde se pasean y negocian a gusto traficantes de drogas, armas y contrabandistas.
La investigación multimedios emprendida por Telefuturo y Última Hora sobre el mercado negro de armas nos muestra un aspecto más de una preocupante realidad: Nuestro país es un paraíso para todo negocio ilegal y un verdadero centro para el crimen organizado. Según esta investigación, armas ingresadas a Paraguay y que están fuera del radar de la Dirección de Material Bélico estarían al servicio de las organizaciones criminales de la región. Con la información disponible solo falta que las instituciones cumplan con su responsabilidad.
El medio británico BBC revela el porqué Paraguay se convirtió en uno de los centros de mayor criminalidad a nivel mundial.
El director de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña, afirmó que los buenos funcionarios son amenazados por reclusos vinculados al crimen organizado. Sin embargo, no hay denuncias formales y se toman como “rumores”.
El Consejo de la Magistratura conformó varias ternas para importantes tribunales especializados contra el crimen Organizado y Delitos Económicos, entre los que se encuentran reconocidos fiscales, jueces y también parientes.
Que Paraguay es territorio próspero para el narcotráfico por la falta de controles es un hecho ampliamente conocido. Sin embargo, el aspecto más grave de esta situación, que además no es reciente, es el hecho de que la debilidad institucional del propio Estado paraguayo le ha abierto las puertas al narcotráfico y al crimen organizado, es por eso que hoy estamos entre los cuatro países que lideran el crimen organizado a nivel mundial. Es hora de que la clase política asuma su responsabilidad para recuperar el sistema democrático.
El negocio narco no solamente es una amenaza social y de seguridad para los ciudadanos, sino que además al estar absolutamente descontrolado supone una seria amenaza al Estado paraguayo. Cada operativo desnuda lujo, despilfarro e impunidad, además de los preocupantes vínculos con políticos y autoridades del Gobierno. Sabemos bien que el dinero sucio del crimen organizado permeó los partidos políticos, por eso, hoy el Estado está bajo el ataque de una delincuencia que es transnacional; es tiempo de ponerle freno.
La visita del funcionario del Departamento de Estado de EEUU, coordinador adjunto global en Anticorrupción, Brendan Boundy, quien mantiene reuniones con el sector público y privado, es un recordatorio del gran desafío que enfrentamos en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado. En Paraguay el desafío es mayor, pues la corrupción, que es endémica, tiene como principal respaldo a la impunidad, a su vez reforzada por una Justicia parcialista. Urgen acciones más eficaces antes de que sea demasiado tarde para el sistema democrático.
El coordinador adjunto global en Anticorrupción del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Brendan Boundy, expresó su preocupación por la escalada de Paraguay en el ránking mundial del crimen organizado, según la senadora Kattya González (PEN).
El criminólogo y experto en seguridad, Juan Martens, sostuvo que será difícil lograr un cambio en la lucha contra el crimen organizado mientras el Partido Colorado esté en el poder.
El cultivo de marihuana, la presencia del Primer Comando de la Capital (PCC) y la narcopolítica son algunos de los ocho factores que llevaron a nuestro país a ocupar el cuarto lugar entre los países con mayor criminalidad organizada del mundo, luego de México y Colombia.
Son abrumadoras las noticias que nos llegan a diario sobre las acciones del crimen organizado, así como los cotidianos hechos de delincuencia urbana que están causando un gran impacto en la ciudadanía. Existe una íntima relación entre estas dos situaciones y nuestras autoridades deberían asumirlo, pues no podrá haber seguridad para los paraguayos, mientras el narco siga gozando de total impunidad y continúe filtrando las instituciones del Estado. Nos encontramos en un punto de ruptura, debemos proteger al sistema democrático.
La reciente y apenas superada crisis en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú es apenas una de las demostraciones de la debilidad que muestra el Gobierno. La administración de Santiago Peña todavía no ha logrado infundir la suficiente confianza, y particularmente no ha logrado encaminar aún sus promesas de campaña. Las estimaciones del Fondo Monetario Internacional de una expansión del producto interno bruto no son contrastables con la realidad de la calle, mientras el crimen organizado tiene al Gobierno contra las cuerdas.
Nuestro país se encuentra entre los cuatro países que lideran el crimen organizado a nivel mundial de acuerdo con un informe de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional. Somos, lo que un especialista ha denominado un verdadero “paraíso” para el crimen organizado. Esto no sería posible sin un Estado débil y si sus instituciones no fueran tan permeables. Lo más grave de los reportes es la afirmación de que la presencia de Paraguay en los mercados criminales está ligada a actores políticos con vínculos en el Estado.
De acuerdo con un informe internacional, Paraguay está entre los cuatro países que lideran el índice global de crimen organizado transnacional. Europa sufrió el mayor incremento con una subida de 0,16 puntos desde 2021.
La grave situación de inseguridad que experimentamos, con los repetidos hechos de violencia urbana que afectan a los paraguayos, es uno de los problemas que esperamos se constituya en una prioridad para el Gobierno de Santiago Peña. La población precisa de un ambiente de mínimas garantías para poder desarrollar sus actividades, el trabajo o el estudio, sin estar expuesta a la cotidiana violencia de los delincuentes. Necesitamos autoridades que diseñen políticas públicas que ofrezcan respuestas a las inquietudes de la ciudadanía.
El nuevo comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez, se refirió a los uniformados corruptos dentro la institución de seguridad y al avance del crimen organizado en sus filas. Por ello, apuntó al fortalecimiento de Asuntos Internos para ser garantes de la seguridad y “no una amenaza armada para la sociedad”.
La organización InSight Crime, que investiga el fenómeno del crimen organizado en América Latina, asevera que el Gobierno de Santiago Peña se las verá con intereses de organizaciones criminales y sostiene que integrantes del gabinete son sospechados de tener vínculos con estas facciones.
Un especial realizado por NPY revela que casos de sicariato, tráfico de drogas, extorsión y otros delitos se ordenan desde las cárceles, que se convirtieron en oficinas de los clanes que responden al crimen organizado. El Primer Comando de la Capital (PCC) y el Clan Rotela son los principales referentes en la actualidad.
Con un megaoperativo militar y policial, Ecuador trasladó este sábado de una cárcel a otra de máxima seguridad al líder de la banda criminal más poderosa del país, a quien el candidato presidencial Fernando Villavicencio acusó de haberlo amenazado antes de ser asesinado.
La Gran Logia Simbólica del Paraguay invita a un conversatorio sobre seguridad nacional y lucha contra el crimen organizado para este martes, a las 20:00. El evento es de relevancia en el ámbito de la seguridad y prevención de delitos económicos y cibernéticos.
Un reciente informe internacional ubica a Paraguay como uno de los países de la región en los que la criminalidad vinculada al narcotráfico obstaculiza el desarrollo. El reporte evidencia las diversas formas en que se relacionan actores estatales, políticos e integrantes de organizaciones criminales a lo largo de todas las fases de esta actividad ilegal, desde la producción pasando por la comercialización y finalmente la incorporación a la economía legal del dinero ilegal, es decir, a través del lavado de capitales.
El hallazgo y la incautación de un nuevo cargamento de drogas provenientes de nuestro país en un puerto europeo constituye un hecho de ribetes escandalosos. La información, sin lugar a dudas, viene a confirmar que el Paraguay es un país muy poco serio, con una frágil institucionalidad que ha permitido no solamente habernos convertido en la nueva ruta privilegiada del narcotráfico, sino también transformarnos en un paraíso para el lavado de activos provenientes del crimen organizado. La corrupción nos da una imagen pésima.
El reciente operativo denominado Pavo Real, llevado a cabo por agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas y supervisado por fiscales desmanteló un esquema criminal que seguía ocultando bienes del narcotraficante Jarvis Chimenes Pavão y le permitía seguir ganando dinero, pese a que está cumpliendo condena en Brasil, es una prueba más de que se debe profundizar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Pero para lograr mejores resultados, necesitamos instituciones fuertes y absoluta transparencia.
Autoridades de Paraguay y Brasil mantuvieron un encuentro bilateral donde destacaron la importancia de priorizar la lucha contra el crimen organizado y narcotráfico. Ambos países ratificaron su compromiso de trabajar en forma conjunta, compartiendo estrategias y recursos.
Policías del Brasil incautaron casi una tonelada de droga y cientos de municiones en la zona de puertos clandestinos de Santa Helena, cerca de la frontera con el Paraguay.
De acuerdo con un especialista en política internacional, la mayoría de los países de América Latina se enfrentan a una crisis de seguridad, agravada en los últimos meses con inquietantes demostraciones de que el crimen organizado está ganando terreno, ante la inacción de los gobiernos y la falta de políticas públicas para resolver algo que amenaza con socavar la convivencia ciudadana y la institucionalidad democrática.