HERNANDARIAS
Durante casi un cuarto de siglo, las luces proyectadas sobre el gigante de concreto de la Hidroeléctrica de Itaipu iluminaron encuentros, recuerdos y una frontera que encontró en la noche una nueva forma de contar su historia.
Hoy sábado, ese brillo hará una pausa, pero no será un adiós, porque anuncia volver con mayor fuerza y seguir siendo uno de los mayores atractivos de la región de la Triple Frontera.
Fueron 24 años, cuando la noche caía sobre la frontera, los muros de la represa despertaban bajo miles de luces de colores durante los fines de semana.
La imponente obra dejaba por un momento su rostro cotidiano y se transformaba en un escenario donde la ingeniería, la música y la tecnología se unían para contar una historia de energía y grandeza, ante cientos de espectadores.
La Iluminación Monumental de Itaipú, uno de los espectáculos nocturnos más emblemáticos de la región, ofrecerá su última presentación antes de iniciar un proceso de transformación que mantendrá apagado el tradicional juego de luces durante aproximadamente un año.
La despedida no será definitiva. Detrás de esa oscuridad temporal comenzará una renovación que permitirá que, en el futuro, la represa vuelva a brillar con mayor intensidad, nuevos colores y posibilidades que hasta ahora eran imposibles con el sistema actual, informaron en la entidad.
La pausa será solo en el espectáculo, ya que los técnicos y especialistas comenzarán una carrera contra el tiempo para darle una nueva vida.
Desde aquella primera presentación realizada el 14 de noviembre de 2002, la iluminación monumental se convirtió en uno de los atractivos más emblemáticos de la Central Hidroeléctrica.
Fue una experiencia que acompañó viajes familiares, encuentros de visitantes extranjeros, celebraciones especiales y momentos inolvidables para miles de personas que llegaron hasta la frontera para observar cómo una de las mayores obras de ingeniería del mundo se convertía en un espectáculo nocturno.
El proyecto nació de una idea concebida en 1997 por el diseñador brasileño Peter Gasper, reconocido por sus trabajos de iluminación monumental.
Su propuesta logró transformar las estructuras externas de la hidroeléctrica, el vertedero, la presa lateral derecha, la presa principal y la toma de agua, en una gigantesca pantalla arquitectónica.
Desde 2005 hasta la actualidad, la experiencia fue disfrutada por 765.147 visitantes en la Margen Derecha de la Central Hidroeléctrica, consolidándose como uno de los principales atractivos nocturnos de la región y como una de las postales más recordadas del turismo de frontera, informó la Itaipú.
VOLVERÁ A BRILLAR. La pausa responde a una necesidad técnica, acorde al informe. El sistema actual, basado en lámparas de vapor metálico de alta potencia, cumplió durante años su misión, pero la disponibilidad de repuestos comenzó a convertirse en un desafío debido a que los fabricantes dejaron de producir este tipo de equipos, agrega.
Una reingeniería permitirá pasar a la iluminación LED, es decir, el paso a una nueva generación tecnológica, sin perder el diseño original.
El sistema mantendrá sus 829 puntos de iluminación, pero incorporando una tecnología más moderna, eficiente y versátil, pero la diferencia será visible.
En la actualidad, la modificación de los colores requería un trabajo manual de los técnicos para la sustitución de las lámparas, mientras que el nuevo sistema permitirá realizar esos cambios desde una consola de control, incluso para la combinación de colores, intensidades y programaciones especiales.
La renovación y modernización ampliará las funciones de los dos días que se tenía actualmente a cuatro a cinco días por semana, permitiendo de esa manera que mayor cantidad de turistas puedan presenciar el espectáculo.
La tecnología elegida está entre las más avanzadas para iluminación arquitectónica de gran escala y ya fue aplicada en monumentos y espacios reconocidos internacionalmente, como el Empire State Building de Nueva York, la Catedral de Notre Dame en París, el estadio Maracaná de Río de Janeiro y el Jardín Botánico de Curitiba, indica la entidad.
SERÁ UNA PAUSA, NO UN FINAL. Porque dentro de aproximadamente un año, cuando nuevamente la oscuridad sea reemplazada por haces de luz sobre la enorme estructura de la represa, Itaipú volverá a recibir visitantes con la misma majestuosidad de siempre, pero con una mirada renovada hacia el futuro.
- 765.147 personas disfrutaron desde 2005 hasta la hoy de la experiencia en la Central Hidroeléctrica.