El Ministerio Público formuló imputación contra los ciudadanos españoles Fernando Barrionuevo Urbaneja y Aitor Barrionuevo Guirao, detenidos por los hechos punibles de homicidio doloso y tentativa de homicidio, en el caso de los dos compradores de oro asesinados el jueves en Encarnación, Departamento de Itapúa.
Asimismo, el Juzgado Penal de Garantías ordeno la prisión preventiva de los mismos y guardaran prisión en el Centro de Rehabilitación Social de Itapúa (Cereso).
El ciudadano español Fernando Barrionuevo Urbaneja, posee antecedente por secuestro y estafa en su país. Según los datos obtenidos, estuvo preso en Cataluña. El mismo falsificaba billetes y habría participado en el secuestro de un niño colombiano.
Fernando Barrionuevo Urbaneja y Aitor Barrionuevo Guirao —padre e hijo— son sindicados como los autores materiales e intelectuales del doble homicidio ocurrido el jueves en una vivienda ubicada en el Parque Ecológico El Paraíso, del barrio Santa María de la ciudad de Encarnación, donde fueron ejecutados con absoluta premeditación los ciudadanos Arsenio Erico Cano González, de 52 años, y Justo Pastor Garcete Cano, de 54, mientras que se salvó milagrosamente Francisco Javier Cano González de 44 años, hermano de Arsenio Erico.
En la causa también fueron aprehendidos Luis Andrés Uriarte Gutiérrez, Scheila Liz Magno Mosay y Beihit Eugenia Gutiérrez Piza, todos bolivianos, que se encontraban en la vivienda allanada.
Los mismos, sin embargo, no fueron imputados de momento ya que los investigadores no pudieron confirmar su participación en el hecho. Por de pronto seguirán ligados a la causa, pero no guardarán prisión preventiva.
Para los investigadores no existen dudas de la participación de los españoles en calidad de autores en el macabro hecho, que según el hilo investigativo fue planificado detalladamente y que les salió mal solo porque una de las victimas sobrevivió increíblemente y alertó el hecho.
Lea más: Encarnación: Dos españoles y tres bolivianos son capturados por doble crimen de compradores de oro
Asimismo, se confirmó que los mismos no tenían el oro y que usaron un material dorado, parecido a fragmentos de oro, para llamar la atención y engañar a los supuestos compradores que cayeron en la mortal trampa.
Desde un principio tenían planificado quedarse con el dinero de los compradores y acabar con sus vidas.
En ese sentido, la Policía Nacional presentó los avances del caso de doble homicidio y tentativa de homicidio ocurrido en el Parque Recreativo El Paraíso.
Gracias al amplio despliegue fiscal-policial se pudo obtener importantes avances en la investigación y la detención de los principales sospechosos. El trabajo fue encabezado por el director de Policía de Itapúa, el comisario Hilario Godoy Mantefli, además del director de Investigación de Hechos Punibles, el comisario Javier Flores, y el jefe de Investigaciones de Itapúa. Por el Ministerio Público, intervinieron los fiscales Rocío Valdez y Néstor Alonso.
Nota relacionada: Video: Identifican a los ejecutados en un parque ecológico de Encarnación y aparecen imágenes claves
Arsenio Erico Cano González habrían contactado vía WhatsApp con Fernando Barrionuevo Urbaneja, atraído por el aparente buen negocio del oro que ofrecía el ciudadano español. Fue así que fijaron un encuentro y Arsenio Erico, junto a su hermano Francisco Javier y su primo Justo Pastor, emprendieron viaje rumbo a Encarnación sin imaginar que sería el último.
Por el preciado metal, encontraron la muerte de la manera más brutal. Arsenio Erico recibió ocho balazos y Justo Pastor presentó un disparo en la boca, mientras que Francisco Javier acuso un disparo en el cuello, pero milagrosamente se salvó sobrevivió y logró escapar.
Entramado cinematográfico
El caso tiene un entramado cinematográfico, donde el ciudadano español claramente se encargó de armar un sangriento guion que por poco le salió a la perfección. De no haber sido por el sobreviviente, el crimen habría sido perfecto.
Las víctimas llegaron al lugar convenido con el español para el encuentro (frente al Minizoológico Juan XXIII del barrio Quiteria de Encarnación), con el objetivo de concretar la negociación por la compra de oro.
Le sugerimos leer: Video: Identifican a los ejecutados en un parque ecológico de Encarnación y aparecen imágenes claves
Tras encontrarse en el lugar y dialogar por más de una hora, el español les convence de llevarlos a otro lugar para concretar la transacción, con la exigencia de que dejaran todos sus teléfonos celulares dentro del vehículo en que viajaron, un Toyota Voxy.
Posteriormente, ya alrededor de las 08:34, las víctimas abordaron el Jeep Cherokee plateado del español y se dirigieron rumbo a la casa ubicada el parque El Paraíso, que fue alquilado por el hijo del español. En el lugar fueron reducidos y maniatadas de pies y manos con precintas, les colocaron medias en la boca y cinta de embalaje.
Luego sin mediar palabras, les dispararon a mansalva y taparon los cuerpos con una carpa negra, lo que para los investigadores evidencia que el crimen fue cuidadosamente planificado.
Luego, los autores cerraron la puerta de la habitación con llave y abandonaron el lugar, creyendo haber matado a los tres. Sin embargo, uno de ellos, Francisco Javier, sobrevivió al ataque, simuló estar muerto y una vez que los atacantes salieron del lugar, logro desatarse, salió a través de un ventiluz y llegó a la vía pública (Ruta PY06), pidió auxilio y alertó a las autoridades.
En las primeras imágenes difundidas del sobreviviente, se lo ve totalmente ensangrentado y con precintos en la muñeca, lo que confirma que también fue maniatado por los atacantes.
De acuerdo a la hipótesis oficial, los españoles fueron a ocultar el dinero y el arma utilizada, y cuando regresaban al lugar para aparentemente desmembrar los cuerpos y hacerlos desaparecer, se toparon con la Policía en el acceso al parque y emprendieron la huida, empezando así una persecución que termino en el barrio La Azotea de San Juan del Paraná, donde finalmente fueron detenidos.