Wilson Ferreira
ALTO PARANÁ
La construcción del puente sobre el río Monday continua en Alto Paraná, mientras aumenta la presión de los transportistas brasileños para destrabar la operatividad de la Puente de la Integración, una conexión que todavía enfrenta limitaciones por la falta de conclusión de obras complementarias en territorio paraguayo. Los camioneros presionan para operaran de día, situación, que por otro lado, podría colapsar el centro urbano del Presidente Franco.
La nueva estructura, que registra actualmente 42% de ejecución física, es considerada una pieza fundamental para completar el sistema vial que permitirá canalizar el transporte pesado hacia la nueva conexión entre Presidente Franco y Foz de Iguazú, desviando el tráfico pesada de la zona urbana. La obra forma parte del Corredor Metropolitano del Este, un proyecto diseñado para reorganizar la circulación vehicular en la zona fronteriza. La conclusión se prevé para el primer semestre del 2027.
El avance de los trabajos ocurre en un momento de mucha presión, debido a los reclamos de camioneros brasileños que exigen la habilitación del tránsito diurno con cargas y en lastre por el segundo puente sobre el río Paraná. Actualmente, el paso está limitado a la noche, situación que generó protestas en la cabecera brasileña y cuestionamientos sobre la planificación de la nueva ruta internacional.
Detalles de la pasarela
El puente sobre el río Monday tendrá una extensión de 500 metros y un ancho de 26,5 metros, con cuatro carriles de circulación, además de espacios destinados a peatones y ciclistas. La estructura conectará la zona de Presidente Franco con Los Cedrales y permitirá enlazar el nuevo corredor vial con la Ponte da Integração.
El objetivo principal es crear una alternativa al congestionado eje del Puente de la Amistad, que actualmente concentra la mayor parte del tránsito internacional entre Ciudad del Este y Foz de Iguazú, incluyendo una intensa circulación de camiones de carga.
Con la entrada en funcionamiento del corredor completo, las autoridades esperan reducir el paso de vehículos pesados por zonas urbanas, mejorar la seguridad vial y aumentar la capacidad logística de una región considerada estratégica para el comercio entre Paraguay y Brasil.
Según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), los trabajos avanzan con equipos operando en turnos diurnos y nocturnos para acelerar la ejecución. Actualmente, las tareas están concentradas en la instalación de estructuras utilizadas como moldes para la construcción de los sectores elevados del puente.
También se aplica un sistema de moldes deslizantes que permite avanzar de forma continua en la construcción de la infraestructura, con la meta de mantener el cronograma previsto para la culminación en abril de 2027. La obra representa uno de los principales componentes pendientes para que la nueva conexión fronteriza pueda operar con toda su capacidad.
Conflicto
Mientras la infraestructura avanza, los camioneros brasileños mantienen sus reclamos por las restricciones existentes en la Ponte da Integração. Los transportistas cuestionan que los camiones brasileños solo puedan circular en determinados horarios y sin carga, mientras vehículos paraguayos de pequeño y mediano porte cuentan con mayores facilidades dentro del sistema de despacho menor.
La protesta a inicio de esta semana, cuando se puso en práctica la cuarta fase del proceso de uso del Puente de la Integración, los trabajadores brasileños generaron la interrupción temporal del esquema de circulación para camiones livianos, que volvieron a circular por el Puente de la Amistad.
Los camioneros también reclamaron mejoras en los accesos a la nueva conexión, señalando la falta de servicios básicos como sanitarios, agua potable y mayores condiciones de seguridad para los conductores.
Ante el conflicto, la Comisión Mixta Brasil-Paraguay tiene prevista una reunión el próximo 12 de agosto para analizar la situación y buscar una solución al régimen de circulación del nuevo paso fronterizo.
La habilitación plena del nuevo paso fronterizo depende todavía de la finalización de obras complementarias, principalmente del Corredor Metropolitano del Este, concretamente del Puente sobre el río Monday, que permitirá conectar la estructura internacional con una red vial preparada para recibir el tránsito pesado.
Esta obra aparece como determinante, mientras los transportistas reclaman una solución inmediata para utilizar la nueva conexión, la infraestructura que permitirá absorber ese movimiento todavía está en construcción.
La carrera contra el tiempo combina los desafíos de terminar las obras pendientes y establecer un esquema operativo que permita que la nueva frontera logística entre Paraguay y Brasil funcione plenamente.