24 jul. 2024

El futuro está en el Chaco

El Chaco Paraguayo, que acapara toda la Región Occidental del Paraguay, fue testigo de grandes batallas y victorias de tropas con sangre guaraní, durante la guerra contra Bolivia. Aquellos compatriotas que lucharon por esas tierras lo hicieron movidos por su amor a la patria, pero tal vez sin saber sobre el gran futuro que le espera a esta región.

Muchas de las historias contadas sobre la Guerra del Chaco quedarían en el olvido si no fuese por las estrofas escritas por músicos como Emiliano R. Fernández, Enrique Gayoso, Julián Alarcón, Herminio Giménez, Santiago Cortesi, Julián Rejala, Matías Núñez González, Roque Centurión Miranda, José L. Melgarejo y los hermanos Larramendia.

Pero la historia de valor del Chaco no solo se limita a aquellos soldados que dieron sus vidas en los campos de batalla, sino también en las enfermeras que dejaron la comodidad para ayudar en uno de los escenarios de batalla más duros que pudieran existir. Asimismo, es innegable el aporte de las colonias menonitas para el desarrollo de está región.

Desde la llegada en 1927, los colonos menonitas fueron y son claves para el proceso de conversión del suelo hostil del Chaco.

Las colonias menonitas establecieron un sistema productivo cooperativo donde se genera el 75% de la producción láctea del país. Pero también hicieron un gran aporte en lo que respecta a la mecanización y uso de tecnologías en la agricultura. Además, no podemos olvidar el ejemplo que nos dan en lo que respeta a la cultura del trabajo a pesar de las adversidades.

Existen algunas críticas hacia estas comunidades debido a su hermetismo y su escasa amabilidad con los residentes que no forman parte de su comunidad, algo que, al menos yo, lo veo como parte de la diferencia cultural.

Ambiciosos proyectos para el territorio chaqueño figuran en la agenda del Gobierno, lo que genera grandes expectativas. La construcción de la Ruta Bioceánica que está en plana marcha, el Puente Carmelo Peralta-Puerto Murtinho, y la instalación de grandes plantas de energía solar parecen encaminar al Chaco en la senda del crecimiento sostenido. Pero, sin duda alguna, el proyecto que podría transformar completamente a la región será el gasoducto que una a Argentina y Brasil a través del suelo paraguayo. Hablamos de una ambiciosa iniciativa que demandará USD 2 billones de inversión.

Según las proyecciones del Gobierno, este gasoducto que conectaría la demanda de Brasil con la de Argentina, a través del Chaco, posibilitará una serie de inversiones, principalmente en lo que respecta a la exploración de hidrocarburos.

Argentina y Brasil habrían expresado complacencia con la propuesta que les permitiría ahorrar millonarias sumas en el aspecto logístico. No obstante, hasta el momento no se habló sobre cómo se financiará la millonaria obra.

Por otro lado, la Región Occidental tiene un enorme potencial turístico que requiere de atención y promoción. El Pantanal, los sitios históricos y las estancias modelo son un gran atractivo. Quienes conocen en Chaco, coincidirán conmigo sobre el gran potencial de esta región.

El desarrollo del Chaco parece ser una realidad, pero uno de los grandes desafíos que le quedará al Gobierno.

Aún falta inversión en el sistema de distribución eléctrica, garantizar el acceso a agua potable y una correcta planificación de ese desarrollo. No podemos dejar de lado en la obligación del Estado y Gobierno de que este progreso a las históricamente abandonadas comunidades chaqueñas y desplazadas comunidades indígenas. Los miembros del pueblo ayoreo totobiegosode, que incluso permanece aislado del resto de la sociedad, deben ser respetados y protegidos.

El desarrollo no será posible dejando de lado a las necesidades de la maltratada comunidad. Salud, educación, entre otros, aún son una materia pendiente.

Más contenido de esta sección
Luis Carlos Irala