La propuesta de la reforma de la Caja Fiscal presentada por el Poder Ejecutivo al Parlamento el penúltimo día del año pasado está generando los espasmos lógicos teniendo en cuenta el impacto en gremios afectados, como docentes, policías y militares y magistrados judiciales.
Hace años que se sabe que la Caja Fiscal es inviable. El ministro Carlos Fernández Valdovinos, al presentar el proyecto de ley, detalló que el déficit aumenta de manera exponencial y que ha superado los USD 300 millones a noviembre del año pasado. Ante este incremento progresivo, el Gobierno consideró que llegó la hora de implementar reformas estructurales para ordenar el sistema, asegurar su sostenibilidad y garantizar el acceso a los beneficios jubilatorios. Detallaron cifras que ayudarían a paliar la sangría económica además de establecer reglas para el acceso a la jubilación, como establecer edad mínima y ajustes al aporte obrero.
La presentación del documento se dio en momentos de receso parlamentario. En principio parecía que iba a caer en la modorra de las vacaciones y que el debate se encendería recién en marzo. Hubo insuficientes audiencias públicas para debatir el tema a pesar de las promesas, pero la sorpresiva decisión de la Comisión Permanente de convocar a la Cámara de Diputados para tratar el tema el próximo jueves 5, demostró una vez más que el oficialismo no tiene la intención de dialogar y generar consensos. Y eso que esta reforma apunta a la base electoral dura del Partido Colorado: Docentes, jueces, policías y militares.
SIN PUENTES. Este Gobierno, desde que asumió, tomó el atajo de la imposición valiéndose de su mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso. Nunca debatió suficientemente, anuló discusiones cuando solo se pidió contrastar con otras ideas, eliminó disidencias y no buscó puentes con la sociedad. Continúa por esa senda porque no tienen costos políticos, hasta hoy.
El proyecto generó un intenso debate mediático y político centrado en la crisis de la Caja Fiscal generado por los desequilibrios, comparando con otras cajas jubilatorias más exigentes, como el IPS. Se destaca la no exigencia de la edad mínima para la jubilación, que muchos docentes y jueces obtienen el beneficio con apenas 50 años, que muchos policías se jubilan con apenas 10 años de aporte, que los militares con 53 años. Un caos que fue creciendo con los años y que solo puede llevar al precipicio. Los afectados por la reforma cuestionaron la indefendible e indignante caja vip parlamentaria, reclamando reciprocidad. Hubo propuestas de eliminación, de corregir rumbos, pero se decidió que todo seguirá igual. El Poder Ejecutivo no tiene la capacidad de eliminar los privilegios del Parlamento porque le aprueba sin chistar sus proyectos. Y menos en este caso; más que nunca necesita del apoyo parlamentario en un tema altamente sensible para el Partido Colorado en plena campaña de las elecciones municipales.
Hubo poca profundidad en el debate y las posturas han sido reactivas ante una agenda marcada exitosamente por el Gobierno, que apuntó a los “privilegios” y la quiebra técnica, carga que se vuelve cada vez más pesada para los contribuyentes. Cuando surgió la idea de aumentar impuestos para la sostenibilidad de la Caja, hubo rebelión empresarial que salió a respaldar con fuerza la propuesta gubernamental, además tiene a su favor opiniones de destacados ex ministros de Hacienda y economistas varios. Es decir, los beneficiarios de la Caja Fiscal perdieron de antemano la batalla moral ante la aplastante realidad de los números.
SIN LUCES. La crisis de la Caja Fiscal es un tema de antaño, pero ningún Gobierno se animó a ponerle el cascabel al gato porque los beneficiarios son parte del voto duro del Partido Colorado. Los desvíos y privilegios del que gozan tienen que ver con ese cordón umbilical que se alimenta del voto, como premio o castigo. En algún momento esa política prebendaria y clientelar iba a arrastrar a la ANR a la trampa y ahora está obligada a ajustar las tuercas por mandato del FMI y el colapso inevitable, sino la crisis será tan inmanejable que ningún presidente podrá soportarla.
Esta situación también encuentra desarmados a los futuros jubilados, que creyeron que esa alianza política sería irrompible. Los sindicalistas amenazan con el voto castigo reduciendo el debate a un trueque entre colorados. Lanzan contrapropuestas sin bases sólidas y sin admitir concesiones a sabiendas de que el modelo actual es indefendible. Está por verse si tienen la capacidad de revertir el tema en el Congreso, o lograr posponer al menos.
La oposición y especialmente el PLRA, sin luces propias, tampoco tiene propuestas claras, demostrando una vez más que no tiene programa ni planes de contingencia como mapa alternativo al modelo colorado porque hace tiempo se desconectó de la sociedad.
En este contexto, no hay debate posible sobre un tema profundo, de gran impacto socioeconómico que no solo afecta a la Caja Fiscal y el gasto público, sino al sistema mismo de las jubilaciones.
Aún hay tiempo para tomar el camino que beneficiará a todos. Pero esto requiere diálogo sin presiones, participación, liderazgo y consensos. Pensar más allá de las fricciones sectarias, eliminar los privilegios y redefinir el rol del Estado en este asunto.
Textual
“Tengo una posición bastante de centro, no estoy de acuerdo con el giro a la derecha ni a la extrema derecha del Partido Colorado. Cuando vino Santiago Abascal (Vox), me invitaron y le hice una broma a dos colegas (Barrios y Valiente): ‘No hay ningún problema, deposítenme 10.000 dólares y voy a estar con ustedes mañana’. No puedo estar de acuerdo en absoluto con ellos, con Abascal, un hombre que detesta la inmigración, un hombre identificado también con Francisco Franco (dictador) en España. El Partido Colorado es como mínimo de centro, nacionalista, agrarista, popular. No compartimos ese giro a la derecha y extrema derecha del Partido Colorado”. (Derlis Maidana, senador de Honor Colorado)
Lo que hay que saber
TRAS EL OK. Santiago Peña entregó el Acuerdo entre la UE y el Mercosur a la Comisión Permanente. Paraguay pone a consideración del Parlamento la ratificación del documento.
IMPUNE. Antonio Fretes falleció. El ex ministro manejó por 20 años la Corte Suprema y su gestión estuvo salpicada por numerosos escándalos de corrupción. Deja un negro legado.
BAJO ATAQUE. El senador Rafael Filizzola denunció en la Corte IDH que, a la presión de actores políticos, hay nueva red de amenazas corporativas y criminales contra la Justicia.
DICTADURA. El presidente Peña recibió en su residencia a José Fernando Duarte tras desatar una tormenta por suavizar la dictadura stronista, dando así una mano al hijo de Nicanor.