28 may. 2024

La historia de Chiquitunga según quienes la conocieron

María Felicia Guggiari Echeverría, más conocida como Chiquitunga, es recordada en su natal Villarrica como una mujer que llevó una vida de santidad desde su juventud. Su sencillez, entrega y amor hacia los demás quedaron impregnados en la mente de aquellos que la conocieron.

CHIQUITUNGA

La celebración de su beatificación será este sábado.

Archivo.

Chiquitunga adoptó el nombre de María Felicia de Jesús Sacramentado cuando ingresó al convento de las Carmelitas Descalzas, donde vivió sus últimos cuatro años de vida. Muchos se preguntan cómo en tan poco tiempo de vida religiosa ella logró encaminarse hacia la santidad. Quienes la conocieron, destacan que ella siempre fue una santa.

A unos kilómetros del casco urbano de Villarrica, camino a la compañía San Miguel, se sitúa el Monasterio de las Hermanas Clarisas. Allí vive la hermana María de Jesús, quien fue alumna de catequesis de Chiquitunga. Ella cree que de alguna manera las enseñanzas que le dejó la beata la encaminaron hacia la vida consagrada.

Su sencillez, el amor hacia el prójimo, su profundo amor hacia Jesús Sacramentado. Son los principales recuerdos que tengo de ella. Nos enseñaba con dibujitos. Ella siempre tenía un guardapolvo blanco y el mismo peinado. Era una mujer muy alegre”, recuerda la hermana María de Jesús.

La religiosa comentó que constantemente le reza a Chiquitunga e incluso le pide con mucha confianza que interceda por las personas que solicitan oración a la comunidad religiosa. Las Clarisas llevan una vida de clausura permanente y de oración.

Te puede interesar: La humilde escuelita bautizada con el nombre de Chiquitunga

Para la ex alumna de María Felicia, la santidad era parte de la vida de la beata paraguaya. “Ella ya ingresó al convento siendo una santa. Su vida fue y es un verdadero testimonio de santidad”, expresó.

CHIQUITUNGA

La ahijada de Chiquitunga

Blanca Lila Mercedes Garcete, más conocida como Ña Ninón, es la ahijada de Confirmación de Chiquitunga. Ella vive en el centro de Villarrica y guarda entrañables recuerdos de la beata. “Para mí, hablar de Chiquitunga es todo un privilegio”, empezó diciendo la mujer de 77 años.

Ña Ninón define a la beata como una persona que siempre fue distinta. Destacó la humildad, la sencillez y el amor que tenía hacia los más necesitados.

Chiquitunga ya era una santa desde joven, incluso mucho antes de ingresar al convento”, aseguró su ahijada.

Doña Blanca recuerda el último día en que vio y abrazó a su madrina:

“Ella vino a despedirse de mí cuando iba a ingresar al convento. No puedo sacarme de la mente ese día. Fue la última vez que la vi. Le dije que yo la necesitaba y ella me dijo que rezaría por mí”, detalló.

Tanto la hermana María de Jesús como Ña Ninón esperan con ansias poder participar de la beatificación de Chiquitunga. Ambas creen que es cuestión de tiempo para que la beata pase a ser la primera mujer santa del Paraguay.

Visitar a los enfermos, a los ancianos, ayudar a quienes más necesitan eran características de la mujer guaireña que este sábado será beatificada durante una celebración eucarística en Asunción.

Relacionado: Así fue hallado el cerebro incorrupto de Chiquitunga

El legado de Chiquitunga permanece impregnado en aquellos que la conocieron y en Villarrica, Departamento del Guairá, se espera con ansias su beatificación, mientras a diario se incrementan los testimonios de personas que aseveran fueron favorecidas con algún milagro gracias a la intercesión de María Felicia.

En Villarrica existe una hermandad llamada “Chiquitunga”, que busca imitar los pasos de la beata. Además, regalan y venden recuerdos para dar a conocer a la mujer que está a un paso de formar parte de los altares.

Más contenido de esta sección
La Itaipú Binacional, en el marco de su aniversario número 50, realizó un recorrido especial para los medios de comunicación, con el objetivo de dar a conocer cómo opera una de las principales hidroeléctricas del mundo.
Si hay algo que las mapaternidades y personas cuidadoras se cuestionan constantemente es si están haciendo las cosas bien. La respuesta es clara, aunque aceptarla puede ser complicado: la realidad es que no se sabe. Para entender mejor de dónde surgen estas dudas y cómo manejarlas, decidimos consultar con una voz experta en psicología infantil, la licenciada Belén Espínola.
El acto de regalar es un gesto cargado de empatía y conexión. Más allá del intercambio de objetos, simboliza el aprecio y el reconocimiento de la otra persona. ¡Y cuánto más si se trata de obsequios con propósito, con cuya compra apoyamos una causa comunitaria! Conocé a Nuestras Manos, una tienda con valor social.
A Jorgelina Cabrera (69) la vida le dio el mandato de criar tres hijos, tres hijas, ocho nietos y cuidar a una madre (96) –en cama desde hace 13 años– durante 24 horas, 7 días a la semana. En el país, el trabajo doméstico no remunerado e invisibilizado representa una carga horaria de 28 horas semanales para ellas. ¿Quiénes cuidan a las que cuidan?
Esta tradicional feria del libro binacional se constituyó como un espacio de identidad cultural que aboga por la descentralización de las producciones y los y las escritoras. El intercambio activo que se da en este sitio contiene un gran valor sociocultural, y consiste en una apuesta que cada año se renueva, hacia la industria literaria regional.
Previo a la existencia del gran museo de ciencias del Paraguay, el MuCi, llega San Cosmos, un planetario digital de alta tecnología para apreciar la magnitud del universo a través de shows para todo tipo de público. El cofundador y presidente del MuCi, Dave Peery, nos comenta más sobre la realización de este proyecto de alta envergadura e importancia para la divulgación científica en el país.