EFE.
La guerrilla liberó el día de Navidad a Arlan Fick, de 17 años, que estuvo nueve meses en poder del grupo armado.
Sin embargo, Morínigo, de 24 años, sigue en manos de sus secuestradores, que a cambio de su puesta en libertad piden al Gobierno que excarcele a 6 presos del EPP.
La liberación de Fick por parte de la guerrilla provocó las críticas al Ministerio del Interior por parte de algunos políticos y periodistas, quienes afirmaron que es el EPP el que marca la “agenda política” y no las autoridades.
Según informó hoy un comunicado de la Cámara de Diputados, De Vargas ha sido citado por su Comisión Permanente, que está presidida por Miguel Ángel del Puerto, legislador por el gobernante Partido Colorado.
“Convocamos al ministro del Interior, Francisco de Vargas, a fin de conocer la situación de seguridad en el país. Necesitamos conocer las estrategias que están llevando a cabo, principalmente, para recuperar al suboficial secuestrado”, dijo Del Puerto en el comunicado.
Morínigo fue secuestrado mientras participaba en una cacería en el norteño departamento de Concepción, considerado uno de los bastiones del EPP.
Hasta ahora el Gobierno ha rechazado la propuesta de canjear al policía por 6 miembros encarcelados del EPP, como ha propuesto la guerrilla.
Tras la liberación de Fick, el Gobierno asegura que su prioridad es lograr que Morínigo recupere su libertad.
Fick fue dejado por miembros del grupo guerrillero en Nueva Esperanza, una localidad de colonos brasileños ubicada en el departamento de Concepción y a unos 30 kilómetros de la residencia de su familia, según informó la Policía.
Con ello finalizaba un secuestro de 267 días, el más largo cautiverio de los realizados por el EPP.
El secuestro dio comienzo el pasado 2 de abril, cuando Fick fue capturado por el grupo armado en la residencia de su familia, en la localidad de Paso Tuyá.
La captura se produjo en medio de un enfrentamiento armado entre la guerrilla y las fuerzas de seguridad del Estado que causó la muerte de un militar y de dos miembros del EPP, mientras que el resto de la columna guerrillera escapó con el joven.
Semanas más tarde, la familia aseguró haber pagado un rescate de 500.000 dólares, además de distribuir alimentos a dos comunidades pobres por otros 50.000 dólares y divulgar un vídeo propagandístico, como le exigió la guerrilla para la liberación.
Las autoridades paraguayas atribuyen 38 asesinatos al EPP.