En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, Tobatí fue escenario este jueves de una jornada de sensibilización impulsada por el Programa Abrazo y el Ministerio de Trabajo, donde autoridades, familias y niños renovaron el compromiso de erradicar esta problemática y garantizar una infancia protegida, especialmente en una ciudad históricamente vinculada al trabajo infantil en las olerías.
Con una jornada de sensibilización y una caminata comunitaria, el Programa Abrazo del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA), en conjunto con el Ministerio de Trabajo, conmemoró este miércoles el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se recuerda cada 12 de junio.
La actividad reunió a representantes de instituciones públicas, autoridades locales, docentes, padres y niños beneficiarios del programa, quienes recorrieron las calles de la comunidad portando carteles y tarjetas rojas con mensajes de rechazo al trabajo infantil.
La directora nacional del Programa Abrazo, Andrea Sánchez, explicó que Tobatí fue elegida para la conmemoración debido a que históricamente ha sido una ciudad marcada por situaciones relacionadas con el trabajo infantil, especialmente en las olerías.
“Elegimos Tobatí porque es una ciudad emblemática respecto al trabajo infantil por las olerías”, expresó. Agregó que el objetivo de la actividad fue recordar la importancia de “decir no al trabajo infantil” y fortalecer el trabajo conjunto entre las instituciones y la comunidad.
Sánchez detalló que el Programa Abrazo es una iniciativa estatal orientada a la protección social de niños, niñas y adolescentes en situación de trabajo infantil o riesgo de estarlo. Explicó que en los centros de atención los menores participan de actividades lúdicas, socioeducativas y de refuerzo escolar, además de recibir alimentación diaria.
“Los niños reciben desayuno, almuerzo y merienda; están protegidos”, señaló. Asimismo, destacó que el programa cuenta con un componente familiar mediante el cual trabajadores sociales visitan los hogares para acompañar a las familias y promover mejoras en su calidad de vida.
A nivel nacional, el programa está presente en 14 departamentos mediante 74 unidades de atención. Según la directora, actualmente beneficia a unos 15.000 niños y adolescentes y a más de 5.500 familias. En Tobatí, alrededor de 50 niños asisten regularmente al centro, mientras que más de 150 forman parte del padrón de protección.
Durante el acto, Sánchez recordó que “los niños y las niñas tienen derecho a jugar, a estudiar, a compartir con sus familias y a crecer en entornos seguros”, y enfatizó que “la niñez se vive, no se trabaja”.
El responsable de la unidad de atención de San José, Rodrigo Guerreño, destacó que el programa lleva 15 años de presencia en la comunidad y actualmente trabaja con decenas de familias en los barrios San José y San Francisco. Explicó que, además del refuerzo escolar y la alimentación, se brinda acompañamiento integral a niños y adolescentes que enfrentan diversas situaciones de vulnerabilidad.
“Tenemos que trabajar todos juntos porque aquí hay muchos riesgos, no solamente el trabajo infantil, también situaciones familiares muy difíciles”, expresó.
La jornada concluyó con una caminata hasta la Escuela San José Obrero, donde niños, padres y autoridades renovaron el compromiso de seguir trabajando para erradicar el trabajo infantil y garantizar que cada niño pueda ejercer plenamente su derecho a estudiar, jugar y desarrollarse en un entorno seguro.