La comunidad de Bella Vista, de origen alemán, fue fundada por los inmigrantes Erdmann Fischer y Josef Bohn, en 1918. En medio de un acelerado desarrollo y galopante progreso, festeja su aniversario con un acto protocolar en el salón Fundadores de la municipalidad.
Además, a lo largo del año hubo y habrá actividades desarrolladas dentro de un programa por el aniversario fundacional. El intendente Euclides de Godois destaca las obras habilitadas durante su gestión que está llegando a su fin porque es de nuevo candidato para las municipales de octubre, por lo que debe renunciar el próximo
4 de julio.
Entre los proyectos ejecutados habló de la nueva fachada edilicia del local municipal, el anfiteatro ubicado en el Parque Urbano, empedrados, asfaltados de numerosas calles, mejoras en escuelas e inversiones en el centro de salud.
Sobre la fundación, la historia cuenta que Bohn y Fischer, ambos alemanes radicados previamente en el Brasil, llegaron por el río Paraná a la costa y proclamaron que estaban ante una bella vista, por lo que se instalaron en el lugar y bautizaron el espeso monte con el nombre que lleva la localidad desde entonces.
Bella Vista está ubicada a 46 kilómetros de Encarnación sobre la ruta PY-06. Su población actual es de unos 14 mil habitantes y es conocida como la capital nacional de la yerba mate por ser sede de grandes industrias yerbateras cuyos productos se comercializan en el mercado nacional e internacional. Hace tres años fue declarado uno de los 32 pueblos turísticos del mundo.
El municipio también promueve el turismo y las obras de progreso. “Estamos contentos por nuestro aniversario fundacional. Bella Vista es una comunidad en constante desarrollo, hoy por hoy estamos promoviendo mucho el turismo, sobre todo porque somos la capital nacional de la yerba mate, tenemos mucho que mostrar y de hecho también siempre estamos encarando obras de progreso para la comunidad”, dijo de Godois.
La historia cuenta que los recién llegados compraron 3.600 hectáreas de monte, sin calles, sin luz, pero con una visión clara que era construir un nuevo hogar.
“De monte a comunidad, de colonia a ciudad, de sacrificio a identidad. “Fue un proceso en el que resaltó el esfuerzo y la dedicación de los primeros colonos y a lo largo de estos 108 años, todo el trabajo de la población”, dijo Ernesto Fischer, concejal municipal y descendiente de uno de los fundadores.