La emotiva ceremonia se desarrolló en la parroquia Nuestra Señora de la Natividad, que estaba completamente colmada de familiares que acompañaron a las 88 parejas en este momento tan especial.
Los novios lucieron elegantes trajes negros, mientras que las novias destacaron con vestidos blancos en una jornada en la que las lágrimas, abrazos y sonrisas marcaron una celebración inolvidable para toda la comunidad.
El cura párroco de la parroquia Nuestra Señora de la Natividad, presbítero Waldemar Sánchez, destacó que se trató de la primera experiencia de este tipo desarrollada en la ciudad de Yuty y resaltó el trabajo realizado durante casi un año junto con la Fundación Santa Librada para llegar a esta celebración.
Sobre el punto, explicó que las parejas participaron en un proceso de preparación espiritual y acompañamiento pastoral antes de recibir el sacramento del matrimonio.
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El sacerdote indicó que, como parte del proceso, varios participantes realizaron sus bautismos y alrededor de 50 personas recibieron el sacramento de la confirmación, con el objetivo de regularizar la situación religiosa de cada pareja.
Con este compromiso, las familias asumen también la misión de ser testimonio de amor, unidad y valores cristianos dentro de la comunidad, señaló el religioso.
Laura Olmedo, representante de la Fundación Santa Librada, detalló a Última Hora que con esta nueva jornada, ya son 6.701 las parejas casadas en el marco del proyecto Sagrada Familia.
Comentó que la parroquia había presentado la solicitud hace casi un año y posteriormente se inició un proceso de organización que incluyeron reuniones, convocatorias, retiro espiritual, trámites ante el Registro Civil, preparación de vestimenta, entrega de alianzas y otros detalles para la fecha especial.
Madre e hija celebraron juntas el matrimonio
Entre las historias más emotivas de la jornada se encuentra la de Mirta Lugo (55) y Celso Benítez (57), quienes después de 33 años de convivencia finalmente contrajeron matrimonio.
La pareja contó que la celebración tuvo un significado doble, ya que su hija también llegó al altar el mismo día. Según relataron, inicialmente ella era quien tenía previsto casarse, pero luego decidieron unir los festejos y compartir juntos este momento especial.
Mirta, ama de casa, y Celso, agricultor, son oriundos del barrio San Antonio de Yuty y tienen tres hijos, de los cuales dos ya formaron sus propias familias, siendo Gessica la que también se casó el mismo día que sus padres.
Ambos coincidieron en que la paciencia, la comunicación constante y el respeto fueron fundamentales para mantener una relación sólida durante más de tres décadas.
Un amor que nació en una fiesta de San Juan
La pareja conformada por Gessica Benítez (30) y Éver Verón (31) recordaron que su historia comenzó hace nueve años durante una fiesta de San Juan. Éver relató que en aquella ocasión conoció a Gessica, le pidió su número telefónico y luego comenzaron una relación que con el tiempo se fortaleció.
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El joven contó que posteriormente visitó la casa de su pareja para pedir permiso a su familia y que desde entonces construyeron juntos su camino. Los esposos manifestaron su alegría por este nuevo paso y expresaron su deseo de seguir formando una familia, con la esperanza de tener próximamente un hijo.
Una espera de 24 años para llegar al altar
La historia de Estela Mari Morínigo (42) y Silvestre González (47) también refleja la perseverancia y la fe. La pareja lleva 24 años de relación y tiene un hijo.
Estela explicó que durante mucho tiempo no pudieron concretar el matrimonio debido a cuestiones económicas, pero que esta oportunidad les permitió cumplir un anhelo pendiente.
Silvestre recordó que ambos se conocieron en el barrio Mbocayaty, de Yuty, y que, tras casi 25 años juntos, vivir esta ceremonia representa un momento de mucha emoción y orgullo. “Es algo muy lindo para nosotros y para toda la comunidad”, expresó.
Las parejas participantes coincidieron en agradecer a la Fundación Santa Librada por brindarles esta posibilidad y facilitar todos los preparativos necesarios para la celebración.
La boda comunitaria se convirtió en una jornada cargada de emoción, donde familias enteras acompañaron a los nuevos matrimonios en un acontecimiento que marcó un capítulo especial para la comunidad de Yuty.