16 may. 2026

Un barrio vive tras las rejas por la inseguridad

VIDEO - Casas enrejadas casi hasta el techo, comercios que atienden solo tras barrotes, perros guardianes, custodios, cámaras de circuito cerrado y otras medidas como estas son las utilizadas por los vecinos del barrio Inpro, en Fernando de la Mora; el barrio que decidió vivir entre barrotes ante la ola de inseguridad.

seguridad1.JPG

Seguridad extrema para prevenir asaltos. Foto: Fabian Fleitas

Por Stefanie Céspedes @BetiStef Fabian Fleitas @FabFleitas

Las cámaras de ÚLTIMAHORA.COM llegaron hasta el mencionado sitio con el fin de recabar datos sobre algunas denuncias recibidas. Sin embargo, el temor reinante entre los pobladores es latente, tanto que no quieren hablar mostrando su rostro.

Varias víctimas de asalto se acercaron hasta el equipo periodístico de ÚH para comentar su experiencia, pero pidiendo el anonimato, entre ellos el dueño de un comercio ubicado sobre la calle Mainumby, que aseguró que es imposible no tomar todas las precauciones necesarias, ya que los motochorros abundan en la zona.

Embed

Una farmacia también ubicada sobre la mencionada calle fue asaltada en tres oportunidades en el 2015, a pesar de contar con dos guardias de seguridad. Los empleados que se encontraban en el lugar alegaron no estar autorizados para hablar sobre el tema.

Las casas de la zona se encuentran enrejadas y resguardadas con altas murallas. Las puertas y ventanas también son aseguradas con rejas y las puntas de lanza son de uso común.

Otros comerciantes que hasta hoy tienen la suerte de no haber sido visitados por ladrones ya tomaron las precauciones necesarias, atienden tras las rejas. Aunque sea un día de lluvia el cliente debe esperar en la vereda bajo un paraguas mientras sus mercaderías van pasando en medio de los hierros.

<p>Seguridad extrema para prevenir asaltos. Foto: Fabian Fleitas </p> <p></p>

Seguridad extrema para prevenir asaltos. Foto: Fabian Fleitas

Por su parte, el jefe de la Comisaría Segunda Central, el comisario José María Vargas, manifestó que el barrio Inpro es utilizado por los asaltantes, especialmente los llamados motochorros, como punto de salida o entrada luego de cometer sus fechorías, ya que la mayoría llega desde zonas aledañas como Barcequillo, Arroyo Seco, entre otros, y el barrio está ubicado entre las avenidas Mariscal López y Eusebio Ayala.

El delito que más afecta a los pobladores de Fernando de la Mora es el asalto por parte de motochorros. “Roban carteras, celulares y dinero, pero asaltos a mano armada en zonas comerciales y transporte público casi no tenemos”, manifestó el comisario.

Denuncias. El jefe de la mencionada dependencia policial insta a la ciudadanía a realizar la denuncia correspondiente en caso de ser víctima de asalto o robo, para actuar en consecuencia. Agregó que tanto la Policía como la Fiscalía realizan el seguimiento a cada caso denunciado.

La Comisaría Segunda Central cuenta con más de 120 efectivos abocados a mantener el orden y la seguridad en “la ciudad joven y feliz” que está dividida en zona Norte y zona Sur, además de seis patrulleras y 10 motocicletas que también realizan trabajos de prevención, según informó el uniformado.

“Fernando de la Mora está creciendo poblacionalmente y no damos abasto, pero hacemos lo humanamente posible para contrarrestar el flagelo de la inseguridad”, resaltó Vargas.

Más contenido de esta sección
Arami Fiore, de 27 años, es una madre emprendedora y exitosa que revolucionó el transporte para familias en Asunción y Gran Asunción con su servicio Mamá en Ruta. Con este emprendimiento ofrece traslado seguro y personalizado a madres con sus hijos y a mujeres embarazadas, brindándoles tranquilidad y confianza en cada viaje.
Se cumplen 215 años de la conocida Revolución de Mayo de 1811, donde los próceres paraguayos decidieron intimar entre la noche y madrugada del 14 y 15 de mayo al gobernador español Bernardo de Velasco, en el marco del devenir del imperio español. El historiador Herib Caballero Campos relata en un podcast con Última Hora que el plan se adelantó.
Este miércoles se cumplen 30 años de aquella fatídica tarde en el que se produjo la caída de un avión carguero colombiano, un minuto después de haber despegado del aeropuerto Silvio Pettirossi. En la mayor catástrofe aérea del país perdieron la vida 22 personas, la mayoría fueron niños.
La investigación tras la caída del avión carguero colombiano en Mariano Roque Alonso determinó que el hecho se produjo 100% por falla humana. La imprudencia de los tripulantes terminó en una tragedia que dejó 22 fallecidos.
Vecinos y familiares de fallecidos tras la caída del avión carguero de la aerolínea colombiana Líneas Aéreas del Caribe (LAC) ayudaron a levantar un oratorio para recordar a las 22 víctimas fatales de la tragedia aérea de Mariano Roque Alonso. El sitio se encuentra abandonado y olvidado.
La casa de Antoliano Rejala fue arrasada por el avión de la aerolínea colombiana Líneas Aéreas del Caribe (LAC) que cayó en el barrio Monseñor Bogarín de Mariano Roque Alonso. El hombre estuvo en el sitio 10 minutos antes de la tragedia, pero un retraso lo salvó de la muerte.