La ingeniería delictiva vulneró el sistema de protección electrónico y aplicó técnicas de acústica para pasar desapercibido, incluso, atentando contra la red subterránea de la ANDE para cortar el suministro de energía, en un trabajo que habría llevado meses. El robo se agrega a la serie de atracos registrados en el Alto Paraná ante la inacción policial.
Son 148 los corredores de cambios de los 300 miembros de la Asociación de Trabajadores Cambistas que depositaban su dinero, con variado monto, en el local que poseen en el paseo central ubicado en pleno centro de Ciudad del Este, entre la ruta PY02 y la calle Monseñor Rodríguez.
Los cambistas mencionan que el golpe podría superar los USD 15 millones y no USD 4 millones como se hablaba en principio, teniendo en cuenta el volumen de dinero que manejan los mismos.
Habían dicho que se maneja entre G. 80 a 100 millones por cada trabajador, aunque solo en uno de los casos la víctima perdió cerca de G. 400 millones que era su dinero y de su cuñado, que había dejado allí por considerar que era un lugar más seguro, según su versión.
La Policía no descarta que se trate de alguna facción criminal, integrada por delincuentes extranjeros. El local donde está la bóveda es un edificio independiente con subsuelo, que posee todos los sistemas de seguridad, como sensores de ruidos y antisísmicos, así como cámaras de filmación de todos los ángulos, además de poseer pisos de concreto con planchas de metal, según los cambistas.
Para acceder a la bóveda, donde están los casilleros, se debe pasar dos puertas, pero los delincuentes optaron por ingresar por el subsuelo, conforme con lo descrito por la Policía y el titular de la asociación, Walter Fernández.
El local cuenta con dos guardias, un efectivo policial cuya identidad no fue revelada y uno privado, durante todas las noches, pero estos no se percataron del hecho hasta que ayer los cambistas intentaron entrar a la bóveda del local y lo encontraron bloqueado por adentro.
Una vez que pudieron abrir la puerta, se encontraron con la desagradable sorpresa de que los casilleros de la bóveda estaban abiertos casi en su totalidad y los bolsos o carteras con sus dineros fueron vaciados.
ESPECIALISTAS. Los ladrones aplicaron técnicas de acústica para evitar que el sonido salga, aplicando cartelas o cajas de huevos en las paredes, según los cambistas. Los casilleros hallados dentro de la bóveda fueron agujereados con perforadoras para forzar las cerraduras. Sin embargo, los dos trabajadores de seguridad no se percataron de nada de lo que se gestaba en el subsuelo.
A los datos mencionados se suma el corte de energía eléctrica que se registró en la zona entre el sábado y ayer. Dato confirmado por el ingeniero Juan Rozzano de la ANDE, quien dijo que el corte fue a las 00:54 del sábado y otro de noche, en el que se dañaron transformadores del sistema de distribución subterráneo.
Para seguir el trayecto del túnel, los investigadores tuvieron que recurrir a especialistas del Cuerpo de Bomberos, con equipos individuales de oxígeno y especialistas en explosivos del Grupo Especial de Operaciones. Los agentes encontraron explosivos, restos de comida, manguera para succión de agua del túnel, recipientes con orinas y equipos hidráulicos.