Entre “la mayor operación binacional contra la producción de marihuana en el mundo” y otras operaciones más caseras, ejecutadas en los últimos tres días en el Norte del país, agentes especiales antidrogas han podido eliminar casi cuarenta campamentos de marihuaneros, de acuerdo a informes divulgados por la Dirección de Prensa de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).
La primera de ellas corresponde a la operación Nueva Alianza 56, llevada adelante por las fuerzas especiales y agentes especiales antidrogas de la Senad, con apoyo del Codi-FTC, helicópteros de la Fuerza Aérea Paraguaya y de la Policía Federal del Brasil, bajo la coordinación del Ministerio Público, representado por la agente fiscal Rosana Coronel, y sus resultados han sido este año, en los primeros tres días, de un nivel superior a años anteriores: Veintidós campamentos narcos desmantelados, 9.620 kilos de marihuana prensada incautados, gran parte oculta en depósitos subterráneos; 50 hectáreas de cultivos de cannabis erradicadas, con un potencial de producción de 150.000 kilos.
En total, casi 160 toneladas de marihuana fueron retiradas del circuito del narcotráfico en los primeros tres días del operativo, que –según informaron- continuará en los próximos días con muevas incursiones en los montes del Departamento de Amambay.
Según la Senad, el golpe económico a las organizaciones criminales con estas incursiones asciende a 4.700.000 dólares, mientras que el lucro cesante supera los 23 millones de dólares en el mercado brasileño.
En Concepción. En otros operativos, esta vez en el Departamento de Concepción, agentes especiales del departamento regional 7 de la Senad, con apoyo de las fuerzas especiales y bajo la dirección del agente fiscal Arnaldo Argüello, ejecutaron ayer jueves un allanamiento en un inmueble rural ubicado en la zona de la serranía San Luis, distrito de San Carlos del Apa.
Durante el procedimiento, desarrollado entre las 08:00 y las 12:00, los intervinientes localizaron y destruyeron 17 campamentos precarios utilizados por presuntos cultivadores de marihuana, además de 41 bolsas con supuesta marihuana picada que totalizaban 410 kilogramos.
En otro sector del inmueble fue erradicada una parcela de aproximadamente dos hectáreas de supuesta marihuana que se encontraba en etapa de cosecha. Asimismo, los agentes hallaron e incineraron un campamento precario adicional con enseres.
Según Lilian Solís, agente especial y jefe de la Regional 7 de la Senad, todo el material incautado y los campamentos fueron destruidos en el lugar por disposición del Ministerio Público, en el marco de las acciones de combate al narcotráfico en la zona norte del país.
Remarcó que cuando llegaron los ocupantes de los campamentos ya se fugaron, principalmente por las campanas que tienen en la zona y por el difícil acceso.
Rutina. Un ciudadano paraguayo fue sorprendido con más de 10 kilos de hachís durante un control en la Aduana de la Puente de la Amistad, en Foz de Yguazú, Brasil.
La detección se produjo ayer viernes, cuando funcionarios de la Receita Federal abordaron un vehículo con matrícula paraguaya que pretendía cruzar la frontera.
En operación Cielo Blanco fue detenido un presunto narco
Un presunto narcotraficante que es buscado por la Justicia argentina fue detenido ayer en la ciudad de San Lorenzo, en el Departamento Central, y quedó a la espera de su extradición. Se trata de Alfredo Daniel Ortigoza Franco (38), y su captura se produjo mediante la ejecución del operativo Cielo Blanco, llevado a cabo por efectivos de la Interpol Paraguay.
El comisario Juan Fretes, de Interpol, informó que el operativo internacional se inició en septiembre del año pasado tras la detención, en Argentina, de una paraguaya que transportaba cerca de 6,8 kilos de clorhidrato de cocaína ocultos en botellas de vino.
A partir de esa investigación, las autoridades argentinas vincularon a un ciudadano paraguayo con el esquema de tráfico de drogas que partía desde Paraguay, hacía tránsito por Argentina y tenía como destino final Malasia y otros países del sudeste asiático.
El comisario Fretes detalló que la organización utilizaba botella de vino para transportar la droga desde Ezeiza, con destino final Tailandia o Kuala Lumpur, en Malasia. Fretes explicó que publicaciones en redes sociales hechas por los propios implicados mientras se encontraban en esos países ayudaron a la investigación.