30 may. 2024

Platillo volador

Durante décadas el término ovni, que proviene de la expresión objeto volador no identificado causó y sigue causando en el mundo cierto temor. Algunos señalan que este temor no se origina en la idea de que los humanos no estemos solos, sino que el miedo es más orientado hacia el desconocimiento que tenemos sobre el universo en sí.

Según la Real Academia Española, un ovni es un objeto al que en ocasiones se considera, según la ufología, como una nave espacial de procedencia extraterrestre.

Son varias las historias de supuestas experiencias y avistamientos de este tipo de objetos o de seres extraterrestres las que se han escuchado en Paraguay. Incluso, algunos ufólogos –personas que investigan a fenómenos de este tipo– hablan sobre expedientes abiertos en los Estados Unidos sobre los episodios registrados en nuestro país.

En el imaginario colectivo cuando hablamos sobre los extraterrestres, pensamos en seres humanoides, pero con una inteligencia superior o más avanzada. Pensamos en figuras parecidas a nosotros, pero con un rostro distinto. Así también, creemos que estos se desplazan en platillos voladores.

En el año 2003, un peculiar platillo volador a pareció en Asunción, a pocos metros del Palacio de Gobierno. Este brillante objeto es llamado por algunos el Congreso Nacional. Aunque los términos utilizados para definirlo podrían causar controversia, creo que no hay dudas sobre aquellos seres extraños que se reúnen dentro de este platillo volador.

Si bien dentro del platillo de Asunción existen diversos tipos de seres, quienes tienen el control suelen ser unos humanoides que, generalmente, usan una especie de corbata roja como un distintivo de superioridad. Algunos visten estos distintivos de color azul, pero solo con la intención de hacer creer a los demás que no tienen la misma sangre que sus amos.

En las películas y documentales que hablan sobre los extraterrestres, muchas veces se relaciona a estos seres con la destrucción, con la sustracción de nuestros recursos naturales y la intención de ejercer un dominio total.

Lo que pasa con el platillo volador de Asunción es muy similar a esto. Sabemos que estos seres solo buscan quedarse con todos los recursos que estén en sus manos, valiéndose de su aparente superioridad.

Muchos dicen que tuvieron encuentros cercanos con estos alienígenas, quienes les pidieron ayuda para ingresar o regresar al platillo, pero aseguran que una vez que esto sucedió, nuca más los vieron.

Otros ciudadanos fueron abducidos y tras pasar por los pasillos de la nave dijeron que les cambió completamente la vida. Hoy, tienen jugosos salarios y afirman que estos humanoides solo buscan el bienestar de los paraguayos. Los defienden ciegamente.

Hasta ahora no sabemos de dónde salieron muchos de estos humanoides que ocupan el platillo volador, algo que muchas veces causa temor. Algunos de ellos reconocen que responden a un ser superior que habita en una constelación llamada Avenida España, al que cruzando las fronteras se lo llama el Patrón.

Las costumbres de estos seres parecieran ser contagiosas y terminan convirtiéndose en una epidemia. El nepotismo, la corrupción, el tráfico de influencias, la prepotencia, el autoritarismo y la violencia son algunas de sus características.

Estos seres están convencidos de que solo sobre los varones debe recaer el poder y acostumbran a burlarse del sexo opuesto, así como les resulta normal la violencia ejercida sobre a quienes nosotros llamamos mujeres.

Cada cinco años, los ocupantes del platillo pueden perder su lugar, pero muchos son bastante astutos a la hora de conservar su espacio.

No creo que todos los extraterrestres sean malos, tampoco creo que sean superiores, pero mientras les tengamos miedo seguirán robando.

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