Los Chicago Boys decían que estaban manejando su propio Ferrari, y lo chocaron. Era el resurgir del gigante motorizado que en menos de tres semanas se fue a la cuneta. En apenas dieciocho días, el Paraguay pasó del cielo al infierno. Primero, de ser la estrella de la reunión del BID –13 de marzo en Asunción, cuando CVF fue electo presidente de la Asamblea de Gobernadores del banco y, tres días después, el lunes 16 de marzo– a la declaración de “economía de guerra”. Segundo, dos semanas después, el lunes 31 de marzo, la noticia de la salida forzosa del ministro del MEF. Luego, el interino del MEF, Juan José Galeano, quien era asesor económico de Peña, ¡oh sorpresa!, salió a declarar que todo estaba normal, que no había crisis alguna, todo bajo control. Volvimos al “orden natural”. Es lo que llaman “previsibilidad”.
VOCES DISONANTES
Esto nos lleva a la hipótesis de que no había el tal Ferrari. Estaban en un coche del mercado secundario –con mucha honra para la gente honesta que sufre la falta del transporte público–, pero se creían Batman y Robin en su máquina sofisticada. Capotaron antes de cumplir los tres años de gobierno. Ojalá se recuperen.
Las voces disonantes llegaron de la gente que sufre todos los días el calvario de la falta de servicios básicos y de los empresarios que al fin se despiertan –con y sin negocios con el Estado, quienes no cobran sus cuentas atrasadas por más de mil millones de dólares facturados al Estado, y la amenaza de aplicárseles un IDU forzoso sobre reservas facultativas por un valor de 9 mil millones USD– y que encima reclaman el malgasto y la corrupción en el manejo de la res pública sin que los políticos se den por aludidos. Al mismo tiempo, otra voz quejumbrosa es la de estos, que practican la política como una actividad del sector privado con fines de lucro, quienes no están de acuerdo con ser sometidos a un plan de caja con, como mínimo, diez por ciento menos al del año anterior en el Estado. Menos aún en año electoral cuando, justificadamente, están recibiendo demandas sociales aumentadas por las carencias de remedios, hospitales, escuelas en buen estado, agua y saneamiento, energía sin cortes, rutas, la carne y otros alimentos que no paran de subir, etc. Contradicciones irreconciliables, que debían ser conciliadas por los Chicago Boys quienes fracasaron en el intento. Por un lado, según Rodrigo Ibarrola, el presidente Peña quería ceder a los políticos en sus preocupaciones, y el ex ministro se mantenía en su postura ortodoxa de topes fiscales indeclinables.
A lo que estamos asistiendo en este momento es al colapso de un modelo económico de primitivismo productivo con capitalismo de secuaces, y al resultado lógico de un sistema político que, como dijo Alberto Acosta Garbarino en este mismo diario, ha mantenido al Estado como un botín de delincuentes. Ni hablar de la contundente afirmación de César Barreto en el programa Políticamente Yncorrecto con Luis Bareiro, donde el ex ministro afirmó que los dos problemas del Gobierno son El capital humano del Estado que no sirve para lo que se espera del mismo, cantidad y calidad, y, por otro lado, las unidades de compras del Estado que están plagadas de corrupción. En el mismo sentido, el ex ministro Benigno López, en otro programa televisivo, llamó a un diálogo entre partes interesadas para ver cómo realizar una reforma tributaria con racionalización de gastos, porque una economía que creció por más de 20 años tiene una clase media con demandas de políticas públicas de segunda generación, y que lo que hoy se recauda no es ni será suficiente, ya se está raspando el fondo de la olla.
CAUSAS RAÍZ
Las etiologías fundamentales y las variables que nos llevaron a la situación actual podrían ser las siguientes:
*El Kairos, inoportuno, en la presentación de la reforma de la Caja Fiscal a más de 2 años de mandato, antes del receso parlamentario del 2025/6 y de las elecciones municipales, fue un error garrafal.
*En círculos de economistas, no sabemos cuál fue la mecha que disparó la renuncia del ministro CFV. Algunos dicen que discordaron por algo concreto, supuestamente, el ex ministro con el presidente. Se comenta además que el ex jefe del MEF no tenía un plan, más que repasar al sistema financiero vía factoring las deudas con proveedores del Estado.
*Además, otros arguyen que se repiten los ciclos, siempre la primera parte del mandato con un ministro actuante con alto perfil, y entra en el segundo tiempo alguien de la casa con piloto automático para el aterrizaje suave, pero con mayores deudas, sin que nadie lo note.
*Es muy probable que los Chicago Boys, entusiasmados con la nueva DNIT, hayan gastado mucho en el populismo generalizado y no focalizado del Hambre Cero y Adultos Mayores, como si fuera que el crecimiento del 20 por ciento de las recaudaciones en el 2024 iba a repetirse.
*Se olvidaron de que eso fue gracias a Milei, quien ayudó a formalizar importaciones, reforzando su moneda, eliminando el contrabando, aumentando el consumo formal en Paraguay y estimulando que turistas argentinos abarroten shoppings y supermercados.
*Confundieron ilusión monetaria de recaudaciones que crecieron en el 2024 por efecto Milei con eficiencia de la fusión en DNIT, más hambre por las comisiones que siempre hay en un Estado con corrupción, y gastaron, sin focalizar gastos, en modo atolondrado, ampliando programas sociales y comprando aviones Tucanos del Brasil, cash.
*Lo cierto –debido a la mala calidad del gasto, la pésima gestión financiera del MEF y la baja presión tributaria– es que en todos los ministerios y en especial en el MOPC y MSPBS, a cada año quedan presupuestos sin ejecutar, por limitaciones del plan de caja, más “deuda flotante registrada”, a veces de licitaciones plurianuales, que deben ir de nuevo en el presupuesto del año N + 1. Este nunca es suficiente para absorber todo lo flotante más lo necesario para hacer crecer la infraestructura del país en el año en cuestión (para mitigar el enorme déficit infraestructural de más de 30 mil millones USD), y encima no alcanza para considerar los “valores no registrados” que hoy ya suman 1,5 mil millones USD que son las famosas deudas a proveedoras del Estado que llegaron a este nivel en modo bola de nieve, constructoras y farmacéuticas entre otras, todo para mantener un déficit fiscal ficticio conforme a la ley. Un javorai donde todos los paraguayos nos mentimos unos a otros dentro de la Torre de Babel.
PROPUESTAS
He aquí sólo algunos esbozos, todavía incompletos:
*Racionalización o cortes de gastos. De los 2.000 millones de dólares que podría haber por año según Riera, en malgastos y robos, conforme también al BID: Sólo un Gobierno de alternancia podría lograr un recorte de por lo menos 500 a mil millones USD, supongo. Olvídense del Gobierno actual, no se querrá cortar la propia carne, como símbolo, vean a los correligionarios planilleros y a la hija de Alliana con su marido que son intocables.
*Eliminar gradualmente gastos tributarios que son las exenciones impositivas en industrias maduras como las motos, arbitraje de monedas y otras actividades financieras y cooperativas.
*Choque de gestión en materia de eficiencia administrativa DNIT. Un estudio de Rodrigo Ibarrola dice que se podría lograr entre 0,5 y 1,5 puntos porcentuales del PIB, recaudaciones adicionales, con facturación electrónica generalizada más auditorías contables aleatorias basadas en riesgos, digitalizadas y con IA + big data.
*En el inmobiliario se puede hacer otro choque de gestión, para mitigar el enorme déficit infraestructural en las ciudades, desde las municipalidades. En el ocaso de las rentas hidroenergéticas y ante la crisis fiscal del Estado central urge que los municipios asuman su autonomía constitucional y se dispongan a actualizar su catastro para cobrar el nivel de impuesto inmobiliario que corresponda, de modo a gobernar de verdad con recursos propios y mejorar la calidad de vida en sus territorios. Hay que saber votar por nueva gente en el 2026, para que los que hoy están dejen de ganar elecciones no cobrando impuestos a sus conciudadanos. Hoy hay baldíos, en los catastros, pero construidos en la realidad, construidos sub-registrados en metros cuadrados, cédula marrón (planos presentados con pago del 20 por ciento del impuesto a la construcción que nunca finiquitan para que pague el impuesto inmobiliario que corresponde), terrenos públicos vendidos no documentados, plazas loteadas informalmente, etc.
*Quizá una suba de impuestos indirectos, y reforma de estos, en especial del selectivo al consumo. Ejemplo: los provenientes de combustibles deberían invertirse por medio de algún fideicomiso para obras viales. El delta de alguna suba en los de las gaseosas y del tabaco, debería ir obligatoriamente para la salud. Calidad del gasto.
*Se debería crear una Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos para transparentar y llevar al sinceramiento las tarifas de servicios públicos. Eso va a generar recursos para ANDE, Essap y el Transporte Público. Dejar de mentir a la gente y dejar de ganar elecciones con tarifas políticas.
*Innovar en materia de APP de infraestructura pública, cantidad y calidad, nueva o ya instalada, que pueda significar rentabilidad a inversores del sector privado y también generar inversión endógena adicional al Estado. Esto se debe profundizar, lo estamos preparando.
*Finalmente, sin alternancia, quizá se deje listo el camino para una suba inevitable de impuestos directos, o surjan nuevas invenciones inesperadas, vean la presión sobre el IDU que, en estos momentos con el régimen desesperado por nuevos ingresos, amenaza la independencia de la gestión financiera de las empresas.
BAJARSE DEL ARASA MATA
Todavía en onda de Semana Santa, es hora de salirse de la Torre de Babel, donde cada uno habla un idioma diferente y nadie se entiende con el otro. Esta referencia, que aparece en el libro de Génesis 11:1-9, traducida al lenguaje popular, nos recuerda que ya es tiempo de bajarnos de nuestro “arasa mata”, al cual habíamos subido para alcanzar el cielo y ganar fama internacional. Primero, debemos llamar a un gran diálogo nacional y abandonar el ñembotavy, subir el tope fiscal, luego cambiar de gobernantes en el 2028, la alternancia es fundamental para escoger a candidatos con profundas raíces éticas. Solo así tendremos un Gobierno sin sobres, con transparencia y sin reuniones oscuras para tramoyas con los demás poderes del Estado. Es decir, se busca a líderes austeros y humildes, pero capacitados, con alta ambición moral, altruismo eficaz y gestión eficiente, que impulsen soluciones y resultados para los problemas de la gente. Apuntar a lo imposible para transformar la realidad. Saludos cordiales.