27 feb. 2024

Hamás

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, presentó su primer plan de “posguerra” en la Franja de Gaza, que propone que Israel mantenga el “control de seguridad” en ese territorio y en Cisjordania ocupada, un planteamiento rechazado tanto por Hamás como por la Autoridad Palestina.
Tras 25 días de asedio, el Ejército de Israel irrumpió este jueves en el Hospital Naser, en Jan Yunis (sur de Gaza), asegurando que tiene “información creíble” de los servicios de inteligencia de que Hamás mantuvo en ese centro a algunos de los rehenes israelíes y de que podría haber cadáveres de secuestrados.
El ejército israelí difundió este martes un video que muestra, según afirma, al jefe de Hamás en Gaza, Yahya Sinuar, filmado en un túnel del territorio palestino el 10 de octubre, tres días después del ataque del movimiento islamista en el sur de Israel.
El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, expresó este martes su “indignación” por la “matanza” en Gaza y pidió buscar “otros caminos” para solucionar la situación, durante la conmemoración de los Pactos Lateranenses.
La ofensiva militar israelí prevista en la ciudad de Rafah, último refugio en el sur de Gaza para más de un millón de palestinos, “podría llevar a una masacre”, advirtió este martes el coordinador de asuntos humanitarios de la ONU, Martin Griffiths.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu aseguró este domingo que Israel está decidido a realizar una ofensiva terrestre a Rafah, en el extremo meridional de Gaza, mientras crece la presión internacional alertando contra esta operación en un lugar donde se hacinan 1,4 millones de palestinos, la mayoría desplazados internos.
El Ejército de Israel aseguró este sábado que combatientes del grupo islamista palestino Hamás emplearon oficinas de la sede de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) en el norte de Gaza para sus operaciones y mostró armamento supuestamente hallado en su interior.
Israel intensificó el jueves los bombardeos en Rafah, incrementando la preocupación por el riesgo de un “desastre” humanitario en esa ciudad del sur de la Franja de Gaza donde se hacinan cientos de miles de palestinos desplazados por la guerra contra el movimiento islamista Hamás.
El primer ministro de Israel ordenó este miércoles al ejército que “prepare” una ofensiva sobre Rafah, la ciudad del sur de la Franja de Gaza donde se concentran los palestinos desplazados por la guerra contra Hamás, y rechazó cualquier concesión en las negociaciones para una tregua.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció este lunes que la guerra en la Franja de Gaza no terminará hasta la muerte de los dirigentes de Hamás, lo que auguró “llevará meses, no años”, pese a nuevos combates en las zonas norte y centro previamente bajo dominio militar.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró ayer que su gobierno “no aceptará cualquier acuerdo, ni a cualquier precio” sobre una tregua en la Franja de Gaza, cuando se espera que en las próximas horas las partes respondan a una propuesta de acuerdo mediada por Catar y Egipto.
Decenas de personas perecieron el sábado bajo los bombardeos israelíes en la Franja de Gaza, donde crece el temor a una ofensiva contra la ciudad de Rafah, colapsada por más de un millón de palestinos desplazados por la guerra contra el movimiento islamista Hamás.
Decenas de miles de personas se hacinan en una calle de apenas 30 metros de ancho en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, y entorpecen el paso de los vehículos y el acceso a los servicios básicos. Esta ciudad fronteriza con Egipto, que antes de la guerra entre Israel y el movimiento islamista Hamás tenía 250.000 habitantes, tiene ahora 1,3 millones, más de la mitad de los casi 2,4 millones del territorio palestino, según la ONU.
Un medio de prensa israelí difundió que el consejo de guerra de ese país sopesa como alternativa un tiempo de tregua –esta vez de cuatro meses– siempre que Hamás libere a todos los rehenes.
Israel reorganiza su despliegue de fuerzas dentro de la Franja de Gaza, donde los muertos ya superan los 27.000, mientras se concreta la posibilidad de una nueva tregua con Hamás, aunque el Ejército se prepara para una guerra a largo plazo que se prolongará todo el año.
Israel anunció este martes que estaba inundando túneles de Gaza usados por Hamás e indicó que no se retirará del territorio palestino ni liberará a “miles de terroristas” para alcanzar una tregua por la cual presiona la comunidad internacional.
Dieciséis países han congelado sus aportaciones a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), mientras que otros se muestran cautelosos a la espera de que se aclaren las denuncias de que una docena de sus trabajadores colaboran con Hamás y participaron en los ataques del 7 de octubre contra población civil israelí, lo que desató una guerra que dura ya más de tres meses.
Tropas de Israel y milicianos de Hamás volvieron a librar este domingo encarnizados combates en el sur de la Franja de Gaza, nuevo epicentro del conflicto, mientras en París se celebró una reunión en busca de un cese el fuego en este territorio palestino.
Canadá y Australia se sumaron a Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Finlandia y Países Bajos al anunciar la suspensión de su aporte financiero a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (Unrwa), luego de que Israel acusara a empleados de esa entidad de haber estado implicados en el ataque de Hamás el 7 de octubre.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la ONU exigió a Israel “tomar todas las medidas a su alcance para prevenir la comisión de un genocidio” y “adoptar medidas inmediatas y efectivas” para permitir el acceso de asistencia humanitaria, pero evitó pedir un “alto el fuego” como medida cautelar.
El número de víctimas de la guerra en la Franja de Gaza aumentó a 26.083 muertos y 64.487 heridos desde que comenzó la escalada entre Israel y el grupo islamista Hamás el 7 de octubre, informó este viernes el Ministerio de Sanidad de Gaza.
El movimiento islamista Hamás aseguró el jueves que acatará un alto el fuego en Gaza si la Corte Internacional de Justicia (CIJ) lo reclama, a condición de que Israel haga otro tanto.
La guerra entre Israel y Hamás cumplió este miércoles 110 días con una potente ofensiva del Ejército israelí en el sur de la Franja de Gaza, que sigue cobrando vidas palestinas, y sin un acuerdo de tregua a la vista que permita liberar a los rehenes que el grupo islamista sigue reteniendo.
Benjamín Netanyahu dijo este martes que quiere “la victoria absoluta” contra Hamás en Gaza, tras morir 21 soldados en el ataque más mortífero desde el inicio de la invasión y después de que se filtrara que Israel ofreció una tregua a Hamás, mientras el Ejército asedia y ataca la ciudad sureña de Jan Yunis.
Israel ha hecho una propuesta de tregua de dos meses en la guerra de Gaza a cambio de que Hamás libere a los rehenes aún retenidos en la Franja, informó este lunes el medio israelí Walla, que citó a dos altos cargos israelíes.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó ayer la propuesta de Hamás de poner “fin a la guerra” en Gaza a cambio de la liberación, en tres fases, de todos los rehenes, lo que provocó una nueva protesta de los familiares de los cautivos.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó ayer que la creación de un Estado palestino es viable incluso con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en el poder.
El movimiento islamista Hamás afirmó que al menos 93 personas murieron la madrugada del jueves en nuevos bombardeos israelíes en el sur de la Franja de Gaza.
El movimiento islamista Hamás afirmó que al menos 93 personas murieron este jueves en nuevos bombardeos israelíes en el sur de la Franja de Gaza.
Los medicamentos destinados a rehenes secuestrados en Israel el 7 de octubre durante el ataque del movimiento islamista palestino Hamás llegaron a Gaza este miércoles, a raíz de un acuerdo mediado por Doha y París, anunció Catar.
El Gobierno catarí anunció este martes que Israel y el grupo islamista Hamás llegaron a un acuerdo para la entrada de medicamentos para los civiles de Gaza a cambio de la entrega de los fármacos necesarios para los rehenes israelíes en el enclave, mientras que Benjamín Netanyahu dio la bienvenida al pacto.