El pueblo es ingrato. El senador Hernán Rivas debería ser coronado el rey de las universidades garage del Paraguay. Un ícono de la “educación superior”, el Maquiavelo criollo que puso de rodillas a un ministro de Educación, a un rector, al Congreso, a fiscales y jueces y al mismísimo presidente de la República.
Para coronar a un héroe hay que rescatar su historia. Y empieza así:
El pequeño y callado Hernán ya no quería ser simplemente Hernán. Quería ser doctor. Y qué mejor que el Partido Colorado para alcanzar tan noble objetivo. Entonces, fue por su meta. Como ningún otro estudiante superó los más duros obstáculos. Hizo travesías imposibles viajando 352 kilómetros todos los días para estudiar desde su natal Itapúa hasta Luque, en la prestigiosa Universidad Sudamericana. Y eso que trabajaba en la Gobernación de 7 a 13 h. Terminó la carrera en Pedro Juan Caballero, aunque no se acuerde de ninguno de sus compañeros ni profesores. Tantos tomos de Derecho Romano le sacan la memoria a cualquiera. Era un alumno perfecto, nunca faltó a clases, sus calificaciones rayaban la excelencia.
Con el título en la mano con las firmas del rector Euclides Acevedo y el decano Oscar Rodríguez Kennedy, y la firma del MEC que procesó el documento en 4 horas y 16 minutos, reclamó su lugar como juez de jueces. Ni siquiera tenía matrícula de abogado, pero ante su profundo conocimiento del Derecho Torcido, fue nombrado representante de la Cámara de Diputados ante el Jurado de Magistrados. Era el mejor para preparar los “infórmenes” (sic) del organismo garrote de fiscales y jueces que osan castigar a los delincuentes, quienes representan tan dignamente a la patria ubicando al país en los primeros lugares del ranking de corrupción en el mundo.
Los opositores apátridas iniciaron la persecución falseando los documentos para mancillarlo. Pero su sagacidad lo llevó a escalar peldaños más altos en el partido y llegó al Senado, que, por supuesto, no podía desaprovechar su vasta experiencia jurídica y lo nombró nuevamente en el JEM. El doctor Rivas dijo: “No quiero ser un miembro más, quiero ser presidente”. Los señores de la Corte Suprema de Justicia, connotados abogados y legisladores no pudieron resistirse ante tanto talento y lo eligieron jefe por unanimidad.
En octubre del 2023 se vio obligado a renunciar al JEM acorralado por las denuncias de fraude de su título, en otro intento de la oposición de tumbarlo. ¿Cómo no comprendían que nadie como él representaba la honorabilidad e idoneidad?
Contra toda razón jurídica, las fiscalas Patricia Sánchez y Luz Guerrero lo acusaron por la presunta tenencia de un título falso de abogado y pidieron elevar la causa a juicio oral y público. Una maldad sin límites. Menos mal que apareció el justiciero fiscal Aldo Canta 50 Cantero para corregir tamaña injusticia y pidió desestimar la denuncia. Acataron su línea los camaristas Delio Vera Navarro y Bibiana Benítez anulando el caso.
Rivas sobreseído. ¡Es Justicia! Doctor por sentencia judicial. Los mal pensados no creen que fue una casualidad que Vera Navarro se jubilara al día siguiente. Pero el señor juez conocía al senador, fue su alumno. Quien mejor que él para confirmar que su título tiene la autenticidad de un Rolex del Mercado 4. El juez José Agustín Fernández votó en disidencia. ¿Qué mérito tiene este señor que apenas descubrió el archivo del terror del stronismo?
LOS MAGOS. Brillante en su nuevo juego de ajedrez, Rivas movió piezas para que la causa muera y decidió amenazar a la fiscala Sánchez, pero esta señora indisciplinada no cejaba en su plan de aniquilamiento y lo denunció con nombre y apellido ante su jefe máximo y, de yapa, accionó ante la Corte. La maldita prensa, cuándo no, filtró el documento donde aparece claramente el nombre del senador ya que el fiscal general, Emiliano Rolón, se resistía a revelar quién fue. Es que la sociedad es muy exigente con sus fiscales y jueces a quienes reclama coraje ante la narcopolítica. ¡Cómo piden semejante suicidio!
Como hábil jurista, Rivas convenció a sus compinches del Senado a otorgarle permiso. La expulsión, se sabe, es para castigar a quienes cuestionan temas baladíes como la corrupción o salen del closet “Dios, Patria y Familia”. Si Erico Galeano, que fue condenado a 13 años de prisión por vínculos con el narcotráfico sigue siendo senador con permiso, un título mau de abogado es un “vyrorei”. Además, la Justicia dice que es inocente, como dicen sus colegas.
No es justo criticar a Santiago Peña. Como lo dijo sabiamente, la prensa se empecina en ver la paja en el ojo colorado, por eso siempre ataca al cartismo. El presidente hizo justicia al sentarlo en su mesa el mismo día que se publicó la amenaza a la fiscala y publicó con orgullo la foto para que todo el mundo sepa cómo funciona el reino de la impunidad.
Rivas será doctor por mucho tiempo. La Corte Suprema es su mayor garantía para blindarlo de las injusticias de la fiscala, la oposición apátrida, la fastidiosa sociedad que reclama algo de decencia, y la prensa que investiga por pura maldad temas baladíes como la industria de los títulos de las universidades garage. Ni siquiera hace falta que los ministros digan una palabra. Solo tienen que hacer nada, como el caso Kattya González: dejar que el freezer haga su magia guardando en el cajón semejante hierro caliente.
La no decisión. Como castigo, o como premio.
Textual
“La degradación institucional se enseñorea cuando sectores del Estado utilizan fueros para encubrir irregularidades. La corrupción ya no se oculta, es visible y ofensiva. El cargo, la prebenda, el nepotismo y la podredumbre moral no deben seguir siendo pretexto para mantener la complicidad política. La lealtad política sigue beneficiando a una clase privilegiada. El tiempo se agotó”. (Comunicado de la Feprinco)
LO QUE HAY QUE SABER
DUPLA CARTISTA. Tras la ratificación de Pedro Alliana como precandidato presidencial del 2028, el lunes se definiría la chapa cartista. ¿Será un técnico o ganarán los gobernadores?
DEBILIDAD. El presidente Peña demostró una vez más que algunas áreas no están bajo su lapicera. Como el caso del embajador Gustavo Leite, cuya cabeza piden los propios cartistas.
DECADENCIA. Payo Cubas fue otra vez noticia por un violento escándalo que agrega dudas sobre su salud mental. Para salvarse, publicó videos de su joven ex novia para desacreditarla.
NARCO. La Fiscalía investiga a la asistente fiscal, Alba Duarte, porque afirman que vendió información confidencial al intendente Roberto Arce (ANR), investigado por narcotráfico.