El fiscal Orlando Quintana obtuvo la condena de 2 años y 3 meses de pena privativa de libertad para el suboficial de la Policía Nacional Fernando Llamas Ríos, hallado culpable del hecho punible de frustración de la ejecución y persecución penal.
El agente estuvo procesado por el millonario robo a la bóveda de la Asociación de Trabajadores Cambistas de Ciudad del Este, ocurrido en febrero de 2024.
La sentencia fue dictada este jueves 30 por un Tribunal de Sentencia, integrado por los jueces Milciades Ovelar, Cinthia Garcete y Jorgelina Melgarejo, tras el juicio oral.
Lea más: Imputan a policía por vínculo con el megarrobo a cambistas
La causa se desprende del millonario hurto perpetrado en la madrugada del 4 de febrero de 2024, cuando un grupo criminal ingresó a la sede de la Asociación de Trabajadores Cambistas, ubicada sobre la avenida Monseñor Rodríguez y Boquerón de Ciudad del Este, mediante un túnel excavado hasta la bóveda.
Según la investigación, los delincuentes cortaron el suministro eléctrico y la fibra óptica, inutilizaron el sistema de videovigilancia y violentaron las cajas de seguridad de más de 200 socios, de donde sustrajeron aproximadamente G. 4.750 millones, además de armas de fuego y otros objetos de valor.
Ocultó evidencias fundamentales
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que Fernando Llamas Ríos colaboró con la organización criminal después del robo para ocultar evidencias fundamentales.
De acuerdo con la acusación, el 5 de febrero de 2024 el suboficial se comunicó con un mecánico de su confianza y acudió a su taller, donde presuntamente solicitó la destrucción del furgón Citroën Jumper utilizado para transportar el botín sustraído de la bóveda.
Posteriormente, el vehículo fue incendiado y abandonado el 7 de febrero de 2024 en una zona despoblada del kilómetro 16, lado Acaray, de Minga Guazú, con el objetivo de eliminar evidencias relacionadas con el hecho.
Nota relacionada: Por un túnel topos vacían bóveda de cambistas en Ciudad del Este
Asimismo, la representación fiscal demostró que el acusado ocultó una camioneta Toyota Hilux color plateado, identificada mediante imágenes de circuito cerrado como uno de los vehículos que acompañó al furgón durante el traslado del dinero robado.
Los registros de comunicaciones, imágenes de cámaras de seguridad y demás elementos incorporados durante la investigación fueron determinantes para que el Tribunal condenara al suboficial por frustración de la ejecución y persecución penal.
La investigación por el millonario robo continúa abierta. Además de Llamas Ríos, otros dos hombres fueron acusados como presuntos autores del hurto, mientras que siete procesados permanecen prófugos y fueron declarados en rebeldía por la Justicia.