El debate sobre la concreción del proyecto hidroeléctrico binacional Corpus Christi se reactivó formalmente en la Argentina tras la presentación de una iniciativa legislativa para convocar a un nuevo plebiscito en la provincia de Misiones. La propuesta busca revertir el histórico rechazo ciudadano registrado en el año 1996 y avanzar en la construcción de una obra sobre el río Paraná que se perfila como un factor clave para elevar la capacidad de generación compartida con Yacyretá y fortalecer el sistema eléctrico nacional paraguayo.
El proyecto fue ingresado a la legislatura misionera por el diputado provincial Martín Arjol, con el objetivo de solicitar al Poder Ejecutivo argentino que arbitre los medios para llevar a cabo una consulta popular. La iniciativa impulsa formalmente la construcción de la represa en el emplazamiento Pindo’i, un punto sobre las aguas del río Paraná donde la obra impactaría de forma directa en el potencial energético binacional entre Paraguay y Argentina.
El proyecto planteado genera preocupación por parte de organizaciones medioambientales debido al impacto que este podría tener en el ecosistema del vecino país. La mayor afectación ecológica sería para el territorio argentino.
El legislador promotor de la medida argumentó que la región enfrenta una coyuntura energética crítica y subrayó que la energía eléctrica representa la herramienta fundamental para el progreso ante la falta de recursos de hidrocarburos. Respecto a la dimensión del emprendimiento, Arjol precisó que “el aprovechamiento Corpus, en su emplazamiento de Pindo’i, es un proyecto hidroeléctrico multipropósito de 2.880 MW de potencia instalada, con un costo estimado de USD 4.100 millones, que permitirá generar el 10% de la energía de la República Argentina a un precio de USD 31/MWh”, volumen de potencia que incidiría directamente en el esquema energético compartido con Paraguay.
Sobre el antecedente del referéndum de 1996, en el cual la ciudadanía rechazó la obra con más del 88% de los votos, el parlamentario sostuvo que el escenario cambió tras la concreción de la central hidroeléctrica Yacyretá.
Una nueva hidroeléctrica puede ser clave para prever un déficit energético regional.