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Caacupé 2019: Obispo reprocha la desigualdad social y la mala distribución de la tierra

El obispo de Villarrica y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), Adalberto Martínez, criticó este jueves la desigualdad social imperante y la mala distribución de tierra en Paraguay.

En el octavo día del Novenario a la Virgen de Caacupé, con el tema Siempre que ustedes lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron, Adalberto Martínez, obispo de Villarrica, hizo un llamado a los tres poderes del Estado para que “pongan todo su empeño” en erradicar la corrupción.

“La tenencia y la concentración de tierras en nuestro país es crónico y se agudizó en las últimas décadas. Paraguay es el país más desigual del mundo y es urgente una revisión profunda y cuidadosa de la tenencia de tierras y su uso, para plantear soluciones estructurales”, afirmó en forma tajante.

Además, el religioso manifestó la urgente necesidad de impulsar la reforma agraria por medio de una política clara de desarrollo que incluya la planificación territorial para la convivencia armónica de los diversos modelos de producción.

La Federación Nacional Campesina (FNC) es una de las nucleaciones que cada año y sin bajar los brazos reclama una reforma agraria a través del acceso a la tierra y mejores condiciones de vida en el campo.

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Cientos de feligreses se congregaron este jueves en la Basílica Menor de Caacupé para venerar a la Virgen de los Milagros y escuchar la palabra del obispo, quien en todo momento pidió al Gobierno oír el clamor de los pobres y de los paraguayos que pasan hambre.

Al respecto, señaló que esto "debe ser un escándalo" en un país que produce millones de toneladas de alimentos. "No podemos quedar indiferentes ante el prójimo necesitado", exclamó.

Pidió que en Paraguay no haya tiranos ni esclavos "porque debe reinar la unión, la igualdad y la equidad". Además, advirtió que el descontento de la sociedad puede desencadenar hechos de violencia, como los que se dio en la región.

Los presos sin condena

En otro momento de la homilía, Adalberto Martínez recordó a los presos sin condena, que viven hacinados y en condiciones infrahumanas en las cárceles del país y que el "Señor sufre con ellos".

Según datos del Sistema de Información Penitenciaria del Paraguay (Sippy), la población total de presos y presas es de 16.703, de los cuales el 23% posee una condena firme y el 77% aún se encuentra en la etapa de procesados.

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De la celebración religiosa participaron miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas de la Nación. El obispo habló sobre la labor que llevan adelante para resguardar la soberanía y garantizar la seguridad del ciudadano.

"Es meritorio el trabajo que realizan para cumplir a cabalidad con su labor de servicio. La tarea solo será eficaz en la medida que la población sea atendida en sus necesidades básicas", puntualizó.

También recordó a todos los que perdieron la vida en el cumplimiento de su deber.

El suboficial Edelio Morínigo

El obispo Adalberto Martínez recordó al suboficial de la Policía Nacional Edelio Morínigo, secuestrado hace 5 años por el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

"Recordamos especialmente al suboficial secuestrado que todavía no aparece", dijo el religioso e insistió que no debemos quedar indiferentes ante el prójimo necesitado. Finalmente, instó a todos los presentes a ser solidarios.

El efectivo policial fue llevado un 5 de julio del año 2014 por los miembros del EPP, cuando se encontraba en la estancia Macchi Cué, a 100 kilómetros de la ciudad de Concepción, donde compartía con amigos en su día libre.

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