Acompañado por el canciller Rubén Ramírez y el ministro del Ambiente, Rolando de Barros, Giménez explicó que el foco de la revisión del Anexo C está cambiando. Al haber finalizado el pago de la deuda por la construcción de la represa, ambos países analizan cómo utilizar esos fondos ahora disponibles.
La urgencia se debe a un dato técnico crítico: Se estima que los excedentes energéticos se agotarán en unos ocho años. “Luego de 50 años, el escenario ha cambiado. Paraguay debe prepararse para dejar de ser un vendedor de excedentes y convertirse, eventualmente, en comprador”, señaló el ministro.
En esa misma línea, el funcionario comentó que Itaipú puede construir cuatro turbinas más y repotenciar las existentes. Asimismo, habló sobre la posibilidad de invertir en paneles solares y baterías para colocarlas en el embalse.
“Todo esto forma parte de la discusión. Buscamos crear el desarrollo y ajustar las realidades, ya que Brasil tiene una realidad muy distinta a la nuestra. Estas inversiones requieren evaluaciones técnicas medioambientales y financieras. Estamos trabajando con armonía con nuestros socios brasileros en este objetivo de buscar el desarrollo”, puntualizó.
Negociación es compleja
Con relación a las demoras en torno al entendimiento binacional, Javier Giménez señaló que se trata de una negociación compleja y una “revisión histórica”. Asimismo, afirmó que haber negociado una tarifa intermedia para los próximos años hace que haya mayor margen para negociar con tranquilidad.
“Tenemos aún meses para que volvamos a sentarnos a renegociar la tarifa del 2027. Esta discusión necesita realinear y bajar a tierra la visión que tienen los gobiernos. En el embalse tenemos la capacidad de hacer otra Itaipú en capacidad de generación que significaría una inversión de USD 12.000 millones”, dijo.
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La tarifa bajará. Con relación a las pretensiones del Brasil, de que la fórmula del nuevo Anexo C refleje solo el costo de la energía y trasladar el beneficio a sus consumidores con una tarifa más baja, el integrante del equipo negociador adelantó que “indefectiblemente, en un futuro, la tarifa tiene que bajar unos dólares y encontrar un término medio que permita garantizar las nuevas inversiones”.
Ejes de la revisión
Javier Giménez resumió los ejes de las negociaciones en que Itaipú deberá contar con recursos para nuevas fuentes de energía, la necesidad de mantener parte de los gastos socioambientales, obtener una tarifa que permita a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) seguir invirtiendo en infraestructura y que cada país pueda comercializar libremente cualquier excedente. En esta misma línea, dijo que se debe contemplar que Paraguay sea un comprador de excedentes a futuro.
“La realidad es que cada país tendrá que decidir en qué destina los excedentes y mañana tendrá que ir cada vez más estos recursos en generación y transmisión de energía. Va a haber una elección natural hacia lo más conveniente”, puntualizó.
El alto funcionario afirmó que tanto Paraguay como Brasil tienen una “convergencia de ideas y una visión compartida” respecto a los ejes mencionados. No obstante, el desafío es que los equipos técnicos puedan hilar fino y poner números a estas ideas.