“La propuesta de renegociación de los bonos no es un acuerdo. Es una propuesta y yo la considero una intimación de pago”, reveló el concejal Humberto Blasco, tras la reunión extraordinaria realizada hoy en la Comisión de Hacienda, de la Junta Municipal de Asunción.
En la ocasión se dio ingreso oficial a los expedientes de la rendición del ejercicio 2025, correspondiente a la gestión de Óscar Nenecho Rodríguez y también de Luis Bello, y al que se refiere al “acuerdo de pago y reordenamiento financiero” presentado por Valores Casa de Bolsa SA.
Blasco contó que en el texto prácticamente se exige a la Municipalidad que pague la deuda vencida de los bonos. La deuda, que ya incluye cuotas no pagadas en 2026, alcanza alrededor de G. 130.000 millones.
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“Nos están diciendo: paguen este dinero este año. Le esperamos el resto para el año que viene y en caso de no aceptar les vamos a cobrar hasta el último arancel que se pueda aplicar. Es una intimación: o pagan o les demandamos”, aseguró el concejal.
Esta situación pone a Asunción en una posición de preocupante vulnerabilidad, puesto que la voluntad de la Administración municipal parece haber sido anulada por una amenaza financiera, de acuerdo con las informaciones proveídas por el edil.
Blasco también mencionó que “el intendente no tomó ninguna decisión” y que lo que en verdad hizo su administración fue remitir la nota de reclamo de la Casa de Bolsa, “para que la Junta decida”.
Para tratar la viabilidad de la propuesta, en la reunión de la Comisión se resolvió convocar para el próximo martes a representantes de la Dirección de Asesoría Jurídica, Recaudaciones y Administración y Finanzas. “La Junta no puede analizar una propuesta económica financiera que incluye la aplicación de ratios o ecuaciones para liquidar intereses, capital, costos”, observó Blasco.
Remarcó que se deben estudiar un montón de variables y que la Junta no tiene la “estructura” para realizar este estudio, por lo que serán convocados los directores para que realicen un análisis y una recomendación.
Recordó, sin embargo, que ante la emisión del bono G8 (G. 360.000 millones), se contó con la participación de los directores, quienes aseguraron que era “sostenible y que estaba calzado el repago” y presentaron un “expediente enorme, lleno de informes y análisis económicos”. Para el caso del “acuerdo” anunciado por Bello, apenas se remitieron dos páginas. “El dictamen es vergonzoso”, dijo el concejal.
Reiteró que la propuesta de los bonistas, de no ser aceptada, libera a Valores Casa de Bolsa a “demandar y aplicar un interés del 24% anual”.
Este escenario implicaría que la Municipalidad termine pagando “muchísimo más”, pudiendo llegar incluso a duplicar los intereses adeudados.
“Se terminaría pagando muchísimo más, se podría llegar al doble”, advirtió Blasco.
El actual director de Hacienda de la Comuna, Víctor Rivas, informó durante la conferencia de prensa que la Municipalidad realizaría, en el marco del “acuerdo”, un pago de G. 90.000 millones por la deuda vencida de 2025. Informó que otra deuda de unos G. 120.000 millones, correspondiente a 2026, se diferiría hasta 2027, ya cuando asuma la nueva administración.
Al diferir los compromisos, se generará una acumulación de deuda que Blasco ve con profundo escepticismo: “A primera vista, me parece a mí, si no tenemos capacidad para honrar las deudas vencidas de un ejercicio, ¿podemos acumular dos ejercicios en uno solo? ¿De dónde se va a sacar la plata para la amortización? ¿Vamos a dejar de lado obras, salud, personal? De algún lado se debe sacar la plata”.
Asuncenos pagarán hasta 2035 por bonos, pese a obras pendientes
La administración de Nenecho Rodríguez endeudó a la ciudad Asunción hasta el 2035 por medio de distintas emisiones de bonos (G7, G8, G9). Sumados los montos de capital e intereses por pagar, se calcula una deuda de G. 1,5 billones, más de USD 230 millones al cambio actual, según cifras registradas en el balance municipal del segundo cuatrimestre del 2025.
Con las distintas emisiones de bonos se prometieron obras de gran envergadura que, en algunos casos, ni siquiera se empezaron. Resalta en este sentido la lista de las 8 obras de desagüe que se incluyeron en el plan de inversión del bono G8 (G. 360.000 millones), dinero que se usó en salarios y otros gastos irregulares bajo la gestión de Nenecho, según el informe de la intervención a cargo de Carlos Pereira.
Solo 4 obras de desagüe arrancaron, pero ninguna finalizó, y la mayoría se realizó de manera excesivamente lenta, como revelan recientes planos expuestos por la Dirección de Obras de la Municipalidad. Una de las obras, la que corresponde a General Santos y San Antonio, sigue sin iniciarse in situ, a más de un año de su palada inicial simbólica del 20 de marzo de 2025.
Existen, además, otras obras que se comprometieron con bonos y que jamás empezaron. Con el del bono G7, por ejemplo, se debía pagar una obra de G. 6.000 millones en el mirador de Ita Pytã Punta, más otra obra de G. 14.000 millones para mejorar la prevención de incendios en el Mercado 4. Del mismo modo, se tenía previsto pagar G. 18.000 millones para realizar obras en la Estación de Buses de Asunción (EBA). Ninguna de estas obras se inició y el dinero de los bonos ya ni siquiera aparece registrado en el documento del presupuesto municipal del 2026.