12 abr. 2026

Tras las huellas de Elisa

El libro Calumnia. La historia de Elisa Lynch y la Guerra de la Triple Alianza es una documentada investigación hecha por dos autores irlandeses, que se presentará el jueves 5 en la Casona Madame Lynch.

Calumnia, Elisa Lynch y la Guerra del Paraguay

Los autores del libro, Michael Lillis y Ronan Fanning. GENTILEZA

Michael Lillis y

Ronan Fanning

*** La publicación en PDF

¿Quién fue Elisa Lynch? Elisa Lynch, “la irlandesa”, fue la compañera y la confidente más íntima del mariscal Francisco Solano López, presidente y dictador del Paraguay. Se conocieron en París, en 1854, cuando Elisa tenía 20 años y acababa de separarse de un oficial militar francés, con el que se había casado cuatro años antes. En 1855 siguió a López hasta Asunción con el primero de los siete hijos que tuvieron. Hasta que López sucedió a su padre, en 1862, Elisa fue permanentemente denigrada por la alta sociedad asuncena, que la calificaba como la “prostituta parisina”. Durante sus años en Asunción, creó su propia versión de la sociedad parisina del Segundo Imperio, y su influencia en la música y la arquitectura paraguayas persiste hasta hoy.

Una mujer en la guerra

En 1864, Francisco Solano López desencadenó la Guerra de la Triple Alianza entre el Paraguay y las fuerzas combinadas del Brasil, la Argentina y Uruguay, el conflicto más devastador de la historia de América del Sur. Cuando la guerra llegó a su fin, el mediterráneo Paraguay había perdido más del 90 por ciento de su población de varones mayores de 7 años, y la mitad de sus mujeres y niños más pequeños. Muchos creían que los ataques no provocados al Brasil y la Argentina, vecinos gigantescos del Paraguay, habían sido inspirados por Elisa. Hasta la guerra, el Paraguay era el país tecnológicamente más avanzado de la región; seis años después, en 1870, virtualmente había regresado a la Edad de Piedra. Durante el último tramo de la contienda, acosado por ataques de paranoia, López había ordenado torturar y matar a cientos de sus seguidores más cercanos; solo confiaba en Elisa, quien sabía controlar sus obsesiones con habilidad y devoción; a pesar de que en numerosas ocasiones pudo haber escapado, permaneció con él hasta el fin. El 1 de marzo de 1870, el ejército brasileño mató a López en la última batalla de la guerra, en Cerro Corá. Elisa se hallaba a corta distancia, protegiendo a sus hijos. Los gritos exaltados de los soldados enemigos le anunciaron lo que se avecinaba. Su hijo mayor fue muerto en su presencia. Luego de enterrar a ambos con sus propias manos, Elisa fue tomada prisionera por los brasileños. Posteriormente se refugió en Europa, donde vivió en una situación de modesta comodidad hasta el año 1886, con los fondos que había logrado sacar de contrabando durante la última fase de la guerra.

Elisa Lynch fue la mujer más famosa y destacada de la historia de Sudamérica en el siglo XIX. Se convirtió en el eje central de una vasta producción literaria en español y portugués, compuesta por biografías, novelas, estudios históricos, cientos de artículos periodísticos y caricaturas groseras e insultantes. Fue objeto de informes diplomáticos a Washington, Londres y París, al emperador del Brasil y al presidente de la Argentina. Aun sus enemigos coincidían en que era hermosa, glamorosa y sensual. Vivió en el epicentro de uno de los cataclismos más devastadores de la Edad Moderna, del cual, según la opinión de sus enemigos, fue en gran medida responsable.

Por dos generaciones, Elisa y su compañero (nunca se casaron) fueron retratados como los destructores del Paraguay. En la década de 1920, López se transformó en el mártir heroico, el defensor de la libertad paraguaya, y Elisa fue recordada por el amor sin egoísmo que le dedicó a su país adoptivo.

Nacimiento y orígenes de Elisa Lynch

¿Cuáles fueron los orígenes de esta extraordinaria mujer? O, como un perplejo congresista le preguntó a Martin T. McMahon, en 1870, cuando era interrogado en Washington por el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes: "¿Quién es la señora Lynch?”. “Es una dama de origen irlandés, nacida en Inglaterra y con educación francesa”. "¿Qué edad tiene Elisa Lynch?”, preguntaba la frase inicial de su primera biografía, publicada el mismo año. Cuando comenzamos este proyecto, ciento treinta años después, las respuestas a estas preguntas básicas permanecían envueltas en el mito y la leyenda que rodearon a Elisa a lo largo de su vida y después de su muerte. Ninguno de sus biógrafos posteriores o de los muchos otros historiadores que escribieron acerca de ella, sabían dónde o cuándo había nacido; tampoco podían identificar a sus padres.

“No recuerdo haber oído nunca referencia alguna a la niñez de Madame Lynch. Su vida en el Paraguay parece haber borrado o haberle hecho olvidar todo lo demás. Su historia comienza cuando tenía dieciocho años.”

Esto escribió su nuera, Maud Lloyd Solano López, quien en 1882 contrajo matrimonio, en Londres, con Enrique, el mayor de los hijos sobrevivientes de Elisa. Allí fue donde la adolescente Maud conoció a su futura suegra, después de la guerra. El misterio que rodea los primeros años de la vida de Elisa Lynch, como resultado de la reticencia o del olvido, se vio acrecentado por las contradicciones entre los únicos fragmentos sobrevivientes de su propio testimonio.

En su declaración en la causa ante la Corte de Edimburgo, en 1871, Elisa afirmó:

“Nací en Inglaterra en 1835. Mi padre era el Dr. Lynch, un irlandés. Poseía algunas propiedades en el condado de Cork. Mi madre era galesa. Mi padre falleció cuando yo era muy joven. Mi madre se casó nuevamente y se reunió conmigo en Francia, después de su segundo matrimonio.”

El siguiente fragmento pertenece a Exposición y protesta, la reivindicación autobiográfica publicada por Elisa en Buenos Aires, en 1875:

“Nací en Irlanda en el año 1835, de padres honorables y decentes, que pertenecían a una familia irlandesa, que contaba por parte de padre a dos obispos y a más de setenta magistrados; y, por parte de madre, a un vicealmirante de la Marina británica que tuvo el honor de luchar con cuatro de sus hermanos bajo las órdenes de Nelson, en las batallas del Nilo y de Trafalgar.

“Todos mis tíos eran oficiales del Ejército y la Marina británicos. Mis primos lo son hoy en día, y otros parientes ostentan altos cargos en Irlanda.”

Hasta ahora, estas contradicciones en el propio testimonio de Elisa Lynch, en cuanto a si había nacido en Irlanda o en Inglaterra, no habían podido ser resueltas. En algunas ocasiones, para acrecentar sus posibilidades de supervivencia durante la guerra y sus postrimerías, tuvo que alegar la ciudadanía británica. Con todo, creíamos que la balanza de probabilidades, impulsada por la tradición familiar, se inclinaba hacia la alternativa irlandesa. Elisa misma afirmó enfáticamente su origen irlandés, tanto durante sus primeros años de vida en París como, posteriormente, en Sudamérica, donde se la conocía, entre varios epítetos menos respetables, como “la irlandesa”.

(*) La presentación será en la “Casona de Madame Lynch” (ex Facultad de Derecho, ubicada en Mariscal Estigarribia esquina Yegros), el 5 de noviembre, a las 19.00.

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