La indiferencia de la cartelera asuncena ante el estreno de Sirat contrasta con su doble nominación al Óscar: Mejor Película Internacional y su irrupción en el corazón de la industria en la categoría de Mejor Sonido. Este vacío local es la excusa para analizar la obra de Oliver Laxe: un viaje sensorial entre el misticismo y el trance electrónico.
Febrero 07, 2026 11:45 a. m.
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