17 jul 2026

Que el electoralismo no sustituya preocupación por los problemas del país

Una vez más el electoralismo se impone por encima de la realidad del país. Ciertamente las internas simultáneas de los partidos políticos para definir listas de intendentes y concejales que competirán en las municipales de octubre forman parte del ritual de la democracia, pero no deberían ser una excusa para que las autoridades descuiden sus obligaciones, como sucede tan frecuentemente.

La falta de cuórum registrada esta semana en la sesión de la Cámara de Diputados, además de ser un hecho repetido, dejó en suspenso casi veinte proyectos de ley y propuestas sin tratamiento.

Algunos de los asuntos que no fueron tratados son: la creación del Sistema Nacional de Cuidados, modificaciones a la pensión universal para adultos mayores, reformas judiciales, regularización de tierras, además un polémico proyecto que establece la desobligación automática de pensión alimentaria cuando los hijos cumplen 18 años.

Lamentablemente, una vez más el electoralismo volvió a ocupar el interés principal de nuestras autoridades. Esta vez se trata de las internas simultáneas, previa a las elecciones municipales de octubre próximo.

En las internas simultáneas, las organizaciones políticas –partidos, movimientos, concertaciones y alianzas– van a definir sus candidatos para las municipales. Para ello, están habilitados a participar un total de 4.661.047 ciudadanos, que lo podrán hacer este domingo en alguna de las 12.983 mesas puestas por Justicia Electoral.

La Asociación Nacional Republicana (ANR) tiene el mayor caudal electoral, con 2.804.550 electores distribuidos en 8.018 mesas de 481 locales de votación, y el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) le sigue con 1.531.856 afiliados. Asimismo tendrán elecciones el Partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), con 102.958 personas habilitadas; Yo Creo, con 35.987; Partido País Solidario, con 21.159 y Partido Encuentro Nacional, 21.461.

Las organizaciones políticas van a elegir a los candidatos a intendentes y concejales para las juntas municipales; además, el PLRA, Partido Encuentro Nacional, Partido Patria Querida, Cruzada Nacional, Partido Hagamos y otras seis organizaciones elegirán a sus autoridades partidarias.

La falta de cuórum registrada en la sesión de la Cámara de Diputados tuvo esta vez una característica insólita e indignante. En dicha sesión debería haberse tratado un polémico proyecto de ley –impulsado por el diputado colorado Hugo Meza–, que busca endurecer las sanciones contra el abigeato.

El tema no pudo ser debatido, pues los diputados no alcanzaron a tratar los puntos incluidos en el orden del día, ya que se retiraron antes del mediodía, debido a las elecciones internas.

Lo llamativo es que ni siquiera el proyectista, Hugo Meza, estuvo presente en la sesión. El proyecto del diputado Meza pretende que el abigeato deje de ser considerado un simple delito y pase a ser tipificado como crimen, aumentando la severidad de la pena, y si fuera aprobado, la expectativa de pena se elevaría de entre 10 y 15 años de prisión. Su polémico proyecto ha encontrado varias objeciones; un colega opinó que ataca “el síntoma y no la causa”, y otro cuestionó que el aumento de las sanciones para el robo de ganado pueda equipararse a las condenas previstas para delitos graves contra las personas.

Respecto a las próximas internas, se debe señalar otro detalle que exhibe la incoherencia de la clase política. A pocos días de las elecciones, se han podido observar columnas de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) convertidas en soportes de propaganda electoral en Asunción, pese a que este tipo de cartelería está prohibido por las ordenanzas municipales.

Sin embargo, con toda impunidad, quienes aspiran a intendentes y concejales están cubriendo gran parte de las columnas de la ANDE, a pesar de la prohibición expresa por las ordenanzas Nº 157/18 y N° 349/21. La normativa admite solamente la colocación de banderolas, en ciertas señaladas circunstancias. El incumplimiento de estas normas se considera una falta grave, y la infracción pueden acarrear multas de hasta 300 jornales mínimos.

La reglamentación referente a los carteles tiene el objeto precisamente de evitar la contaminación visual, el deterioro del mobiliario urbano y los daños a la infraestructura pública durante los períodos electorales.

Resulta tremendamente inconsecuente y hasta contradictorio que precisamente quienes están haciendo promesas a los vecinos de Asunción son precisamente quienes inundan las calles con sus carteles que violan las ordenanzas.

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