28 feb. 2024

Por tu culpa

De lo que hoy les hablo no ocurrió hace cien años ni en algún multiverso. Sucedió aquí y hace apenas seis meses. Un domingo 30 de abril con buen tiempo y con los locales de votación llenos de gente, para variar yo voté por el que no ganó.

Me consuela, sin embargo, comprobar que no me equivoqué en el voto preferencial para diputados y senadores, Esperanza y Johana son de lo mejorcito que tiene ese engendro legislativo.

La cuestión es que hoy todos sufrimos las consecuencias de las decisiones de otros. Hoy, cuando todos se plaguean y vociferan contra el gobierno colorado del cartista Santiago Peña y en menos de cien días hasta le extrañan al Desastre ko Marito, creo que tenemos que empezar a repartir responsabilidades.

No todos somos culpables directos de lo que está pasando.

Si consideramos los resultados de las elecciones generales de abril, el 42,74% de los paraguayos y paraguayas inscriptos en el registro electoral, un total de 1.292.079 personas son directamente responsables de que tengamos este Gobierno.

La Concertación por un Nuevo Paraguay, que tuvo de candidato a Efraín Alegre consiguió apenas un 27,48% de los votos, que son como 830.843 votos. El tercer lugar fue para el candidato de Cruzada Nacional, Paraguayo Cubas, quien obtuvo el 22,91%, un total de 692.663 votos, y consiguió varios escaños en el Congreso Nacional. Ya conocemos a los impresentables (salvo honrosa excepción) que Payo metió al Congreso.

En 34 años de democracia, desde que se fue el dictador colorado, la gente le dio una victoria histórica al candidato de la ANR, superada solo los votos que le dieron al general Rodríguez en 1989.

La ANR ya lleva en el poder más de 70 años. Más de siete décadas apenas interrumpidas por el gobierno de Fernando Lugo que ya todos sabemos cómo terminó en aquel juicio político exprés y a medida.

Creo que llegamos a eso debido a una serie de eventos, pero sobre todo gracias a una de las más fabulosas jugadas que hicieron los dueños del poder: Dinamitar la educación y boicotear toda posibilidad de construcción de una cultura democrática. De otra manera no se explica que se siga votando a los que son culpables de la situación de pobreza, desigualdad, carencias extremas en salud pública y educación y que como corolario como si todo lo anterior no fuera suficiente, que el Paraguay se convierta en el refugio y base de operaciones vips del narco y del crimen organizado.

Los colorados prometieron el paraíso en la tierra. Prometieron crear 500.000 empleos. Prometieron que estaríamos mejor. Precisamente por eso resultó extraño ver aquellas imágenes de esos jóvenes que fueron reprimidos frente a Mburuvicha Róga, donde fueron a reclamar que los habían desvinculado de Itaipú, después incluso de haber pasado por el proceso de selección.

Estoy en contra de la violencia y, en particular, contra la violencia desmedida y bárbara de la policía, eso siempre. Pero me molestó escuchar a esa chica gritar: “Yo te voté santi, yo te voté porque tenés título porque sos profesional”, decía y lloraba a mares porque le echaron gases lacrimógenos. Y encima la escena se completaba con el muchacho diciendo, “así se les trata a los profesionales del país carajo…”. ¿Dónde estaban estos desinformaditos cuándo el tipo por el que votaron aseguraba que, los que llegan a los cargos lo hacen gracias al Partido Colorado y no por sus títulos.

Me enojó porque todos esos que reclaman su trabajo en Itaipú casi seguro que votaron la ANR, votaron felices e ilusionados con el nuevo laburo privilegiado, convencidos de que “ellos” iban a estar mejor.

Quienes eligieron a este gobierno votaron por un partido que hace 76 años viene jorobando a este país; votaron por sus privilegios individuales y no les importó la pobreza y desigualdad, los servicios deficientes sin salud pública ni educación, pero mucho narco y crimen organizado. Votaron por Santi, ¡Bánquenselo!

ANR
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