Aníbal Estigarribia Casco declaró ante los magistrados María Luz Martínez, Dina Marchuk y Federico Rojas en el juicio oral por el citado caso A Ultranza Paraguay.
El juicio oral comenzó con un retraso de unas dos horas y se encuentra en la etapa de las declaraciones de los procesados, para luego continuar con la declaración de los testigos propuestos por las partes.
En su larga deposición, Estigarribia Casco señaló que se congregaban en la Iglesia del pastor José Insfrán, hermano de Tío Rico, también procesado en la causa.
Dijo que es oriundo de Juan León Mallorquín, Alto Paraná, pero como era militar y prestaba servicios en Curuguaty por unos 30 años, se quedó a vivir ahí junto con su familia.
Alegó que no tuvo relacionamiento comercial con José Insfrán, sino solo religioso. Explicó que su esposa era ujier del juzgado de Curuguaty, durante muchos años y que sufría una enfermedad, por lo que, desde el 2014, fueron a la Iglesia, ya que tenían fe en que ella podía sanar.
Aseguró que se congregaban en la iglesia, que oraban bien temprano, antes de ir a trabajar. Comentó que como militar tenía disciplina y orden, lo que también era seguido por su esposa e hijos.
Además, Estigarribia dijo que oraban mucho porque pedían la intercesión por la gente; que él se encargaba de dar cursos bíblicos. Oraba por la comunidad y enseñaban a la gente por los barrios.
Ante la consulta de la jueza Marchuk, dijo que no recordaba si el pastor Insfrán se iba a candidatar o no como gobernador del Departamento de Canindeyú.
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Comentó que se jubiló en el 2020. También, que luego se dedicó a la compra y venta de ganado. Aseguró que por esta actividad sacó créditos de la Cooperativa San Cristóbal.
Indicó que después, ya en el 2021, el estado de su esposa se agravó y debía venir seguido a la capital por el seguro de Asismed, a los sanatorios, por lo que ya no pudo trabajar.
Indicó que su esposa falleció el 21 de setiembre del 2021. Recordó que no pudo trasladarla a la capital, por lo que no le pudieron salvar.
Comentó que a raíz de los préstamos que sacó, le descontaban ahora de su salario jubilatorio, que era de unos G. 8 millones aproximadamente, y que ahora arrastraba eso.
Dijo que estaba al tanto de la grave acusación en su contra del Ministerio Público, pero dijo que era inocente de los cargos.
Acotó que trabajó mucho, que se jubiló y que luego se dedicó a la compra y venta de ganado. Además, ante la consulta de la jueza, reconoció que tuvo chequera del Banco Visión y que también tenía créditos de la cooperativa.
La audiencia seguirá el próximo viernes 23 de enero, a las 9.30 horas, donde más acusados tendrán la oportunidad de prestar declaración ante el Tribunal de Sentencia.