El juicio oral por el caso A Ultranza Paraguay continuó ante los jueces María Luz Martínez, Dina Marchuk y Federico Rojas, con la declaración del procesado José Insfrán, quien se declaró inocente de los cargos.
En su declaración, Insfrán habló del inmueble allanado por la Fiscalía, el templo del Centro de Convenciones Avivamiento (CCA), ubicado en Curuguaty. Dijo que fue adquirido en la suma de G. 2.006 millones.
Afirmó que se adquirió por contrato privado y que se gastaron unos G. 800 millones en la refacción para que pudiera funcionar. Refirió que esto fue a través de préstamos que estaban a su nombre desde el año 2011, y que todo era para la iglesia.
Remarcó que ellos se sostenían con los diezmos y que entraban entre G. 500 millones y 600 millones de forma mensual. Aclaró que varios empresarios, gente de mucho poder adquisitivo, iban al culto.
Apuntó que ellos ayudaron a unas dos mil familias durante la pandemia y que habían “salvado vidas” durante ese tiempo.
Indicó que el proceso A Ultranza Paraguay era más político que judicial. “Yo soy inocente. Soy un pastor”, aseguró ante el Tribunal de Sentencia.
En su declaración, el pastor Insfrán manifestó que ellos habían adquirido once colectivos que eran de su iglesia y que habían sido confiscados por el Ministerio Público. Incluso, manifestó que cada uno costó G. 30 millones.
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El pastor Insfrán explicó que el costo del templo fue de G. 2.000 millones y no G. 7.000 millones como decía la Fiscalía. Igualmente, explicó que en todo el expediente no encontró ningún vínculo de su parte con el lavado de dinero.
La jueza Dina Marchuk, una de las miembros del Tribunal de Sentencia, en un momento dado, le consultó, dudando sobre que solo se sostenían de diezmos, lo que motivó que uno de los abogados de la defensa le reclamara que se limitara a preguntar y a no hacer una valoración del testimonio del acusado.
También le preguntaron sobre varias empresas. Sobre Manantial, dijo que desconocía a los miembros, pero luego reconoció que estaban su esposa y sus hermanas.
Sobre las otras empresas, señaló que se desvinculó en el 2014, y que solo se dedicó a su iglesia desde ese momento. Ahí fue que señaló el monto que ingresaba mensualmente en forma de diezmo.
Ante la consulta de una de las defensas, refirió que no conocía a la coprocesada Reina Mercedes Duarte y no hizo transacciones con ella.
Continuación del caso
El juicio oral debía iniciarse a las 09:30, pero se retrasó y empezó a las 11:30, y solo se dio la declaración de Insfrán.
Los jueces determinaron que la audiencia continúe el próximo viernes 16 de enero, a las 11:30, donde otros acusados deberán declarar en caso de que así lo consideren.
En el caso, están acusados Miguel Ángel Insfrán Galeano, alias Tío Rico; su hermano José Alberto Insfrán Galeano; Conrado Ramón Insfrán Villar, Luis Fernando Sebriano González, José Enrique Gamarra Villalba, Juan Carlos Ozorio Godoy y Alexis Vidal González Zárate.
Además, Reina Mercedes Duarte Aguilera, Fátima Irene Koube Ayala, Alberto Koube Ayala, María Noelia Colmán Alarcón, Magno Deleón Villalba, Aníbal Estigarribia Casco, Joceline Odorico Evangelista, Marina Nathalia Aranda Odorico, Luis Iván Estigarribia Alderete, María Virginia Araki y Rodrigo Emilio Montalva Agüero.
En su acusación, la Fiscalía sostiene que Tío Rico lideraba una estructura de narcotráfico y contaba con el apoyo logístico del prófugo Sebastián Marset, además de una rama que suministraba cocaína desde Bolivia. Este criminal habría logrado exportar más de 17 toneladas de cocaína (17.340 kilogramos), destinadas principalmente a Europa y África, afirman.
Durante la operación A Ultranza Py, se realizaron más de 100 allanamientos, en los que se incautaron vehículos, incluidos automóviles de lujo, aeronaves y camiones con dobles fondos, además de depósitos ubicados en el Departamento Central, cerca de puertos utilizados para enviar la droga fuera del país. El operativo contó con apoyo de la DEA, autoridades de Uruguay, Europol y la Senad.