La audiencia se iniciará mañana jueves, a las 08:30, en la Sala 1 de juicios orales del Palacio de Justicia de Asunción, ante los jueces Fabián Escobar, Carlos Hermosilla y Juan Pablo Mendoza, que juzgan la causa.
Recordemos que la fiscala Sonia Sanguinés, ya en diciembre, había pedido 30 años de prisión para Eusebio Torres y Fortunato Laspina, y 25 años de encierro para Manuel Crescencio Alcaraz, todos por supuestas torturas.
En el caso, se investigan las torturas denunciadas por el dirigente Domingo Guzmán Rolón Centurión, fallecido en el año 2024. Los hechos habrían ocurrido en el Departamento de Investigaciones de la Policía de la Capital, entre 1976 y 1978.
En el caso, la Sala Constitucional de la Corte ya rechazó las dos excepciones de inconstitucionalidad que estaban pendientes, con lo que ya no existe ningún obstáculo procesal para que los magistrados dicten sentencia, sea absolutoria o condenatoria.
En la sesión de esta mañana, la defensa de Alcaraz presentará su dúplica. Los demás ya lo hicieron en sesiones anteriores. Después, vendrán las palabras finales de los representantes de la víctima y de los acusados.
Posteriormente, el Tribunal de Sentencia pasará a deliberar sobre el juicio, para luego dictar un veredicto respecto a lo que se probó en el juzgamiento público.
En el caso, declararon varias víctimas de la dictadura, así como el camarista José Agustín Fernández, director del Museo de la Memoria, conocido como el Archivo del Terror, y Rosa Palau, la encargada del lugar.
Los grupos de víctimas de la dictadura esperan una sentencia condenatoria. Este es el segundo juicio oral por torturas ya con la ley procesal nueva. En el anterior juicio, habían condenado a 30 años de cárcel a Eusebio Torres, pero la sentencia aún no se hace efectiva, ya que se encuentra recurrida.
Con el Código de Procedimientos Penales de 1890, habían dictado sentencias en los casos de Mario Schaerer Prono y de la esposa de Martín Almada, pero el principal condenado, Lucilo Benítez, alias Kururu Pire, se encuentra prófugo.
De ahí el interés, ya que sería la cuarta condena contra los torturadores stronistas, según explicó Teresa Rojas, una de las víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner.