Las horas de desesperación y la pesadilla que vivió una madre tras la desaparición de su hija de dos años terminó ayer con un final feliz, luego de un emotivo reencuentro entre la pequeña niña Magnolia y su mamá Diana Rojas, en la Argentina. El llanto y un fuerte abrazo entre madre e hija sentenció el alivió de toda una familia.
El feliz desenlace puso punto final a días de angustia. El encuentro fue filmado por uno de los presentes y el video fue viralizado por las redes sociales, cargado de comentarios positivos, ya que el caso tomó gran notoriedad en las últimas horas.
El reecuentro entre la madre y su pequeña hija se registró ayer en una oficina pública de la provincia de Chaco, Argentina, la ciudad de Resistencia.
La pesadilla se desató cuando el padre de la niña, Francisco Javier Bustos, de nacionalidad chilena, vulneró el régimen de visitas acordado en Asunción. Tras retirar a la menor de forma irregular, el hombre burló los controles fronterizos con documentaciones falsificadas con el presunto objetivo de llevar a su hija de manera clandestina a Chile.
La alerta internacional unió los esfuerzos de las policías y las fiscalías de Paraguay y Argentina. El rastreo tecnológico y un operativo cerrojo en la terminal de ómnibus de la ciudad de Resistencia permitieron interceptar al progenitor y localizar a la menor.
Con la confirmación del hallazgo, la madre viajó de urgencia a territorio argentino para reunirse con su hija. Las autoridades describieron el momento del reencuentro como un instante de profunda emoción, destacando que no existe imagen más conmovedora que la de un abrazo tras jornadas de extrema incertidumbre.
Mientras el padre de la niña permanece en carácter de detenido, bajo custodia judicial en Argentina, enfrentando varios cargos penales, Magnolia y su madre ya preparan el retorno a su hogar en Asunción. La abuela paterna de la niña también fue detenida en el Aeropuerto Silvio Pettirossi, cuando intentaba abordar un avión con destino a Chile.