Nuestro país es sede en estos días de la LXVII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados. Los mandatarios debatirán sobre los desafíos del bloque y adoptarán las decisiones políticas que marcarán el cierre de la presidencia pro tempore de Paraguay. En tanto que los nuevos desafíos serán abordados bajo el mandato de Uruguay.
Nuestro país entregará a Uruguay la presidencia pro tempore del Mercosur en el transcurso de la LXVII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados que se está celebrando en nuestro país. Resalta en la agenda el traspaso de la presidencia pro tempore del bloque, de Paraguay a Uruguay, así como el seguimiento de los acuerdos comerciales con la UE y otros mercados.
Recordemos que, desde que asumió como presidente del Paraguay, Santiago Peña presidió dos veces el Mercosur. Primero fue en 2023, y luego en el 2025. En ese tiempo resalta haber llegado a algunos consensos en áreas que son claves para la integración regional: facilitación del comercio, integración fronteriza, agenda digital, armonización regulatoria e inserción internacional del bloque.
No obstante, lo que resalta como mayor logro durante la presidencia pro tempore de Paraguay ha sido la firma y entrada en vigor del acuerdo con la Unión Europea, tras 25 años de negociaciones. De esta manera, el pilar comercial, consistente en ventajas arancelarias, entró en vigor de forma provisional el pasado 1 de mayo.
El acuerdo fue el ansiado final de más de un cuarto de siglo de complejas negociaciones para crear una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, con una población aproximada de más de 700 millones de consumidores.
No obstante había ya quedado en claro que Paraguay, para poder aprovechar esta oportunidad, deberá hacer cambios importantes para que la apertura comercial contribuya a su desarrollo.
En este sentido, los expertos señalan que uno de los desafíos más importantes será implementar sistemas de trazabilidad que documenten toda la cadena de suministro, desde el origen geolocalizado hasta el puerto de embarque. Asimismo, Paraguay debe reforzar sus instituciones sanitarias y fitosanitarias, para asegurar que las certificaciones emitidas no puedan ser cuestionadas en su credibilidad por parte de las autoridades europeas. Tampoco se debería dejar de puntualizar que se encuentra bajo escrutinio la matriz exportadora de Paraguay, pues el mercado europeo exige garantías de que los productos importados no provienen de tierras deforestadas.
Al mismo tiempo se debe asumir que Paraguay sigue siendo considerado un proveedor de materias primas para Europa, mientras importa bienes manufacturados, vehículos y tecnología europea de alto valor agregado. Ciertamente el acuerdo establece la eliminación progresiva de aranceles mutuos; sin embargo Paraguay deberá apostar fuertemente a su manufactura local.
El acuerdo con la Unión Europea es una de las negociaciones más importantes que ha tenido el Mercosur, tras un proceso que duró décadas; así el acuerdo abarca cuestiones arancelarias, servicios, compras gubernamentales, facilitación del comercio, barreras técnicas, medidas sanitarias y fitosanitarias y propiedad intelectual.
Como explica el economista Fernando Masi, director e investigador del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), en un reciente artículo, Mercosur es fundamental para las economías de los países miembros y muy especialmente para Paraguay. Sugiere Masi un nuevo papel para el Mercosur; particularmente señala, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, alto proteccionismo del mundo occidental y un fuerte ataque del Gobierno estadounidense al multilateralismo. Y advierte que uno de los riesgos para el bloque sería avanzar hacia una zona de libre comercio poco integrada, con menor cooperación productiva y una multiplicación de acuerdos bilaterales de cada país miembro con terceros mercados. “Ello terminaría debilitando a los activos acumulados por el Mercosur y que le sirven de fortaleza a este proceso de integración regional para encarar los nuevos desafíos de los que algunos denominan etapa de “antiglobalización”, alerta.
La integración regional es clave para el desarrollo de nuestro país, particularmente porque somos un país pequeño y mediterráneo, vecino países grandes; por eso debemos aprovechar todas las ventajas de la integración regional.