Al igual que con la salud pública, el Gobierno ha ido formulando promesas ante el reclamo de los pobladores. Las comunidades que viven alejadas en el Chaco paraguayo conocen demasiado los discursos oficiales que ofrecen rutas, hospitales y escuelas. Lamentablemente, en su vida cotidiana siguen comprobando que nada se ha hecho para mejorar la vida de sus comunidades.
Este diario ha publicado recientemente un reportaje con un resumen de las promesas del presidente de la República, Santiago Peña con los habitantes del Chaco. Decía que, se comprometió en al menos cinco ocasiones en pavimentar caminos estratégicos del Departamento de Alto Paraguay. La realidad muestra; sin embargo que ninguna promesa se ha cumplido y los pobladores siguen aguardando que esas promesas se traduzcan en obras concretas.
Y es que hablar de asfaltar rutas y caminos, para las comunidades alejadas del Chaco, no se trata solamente de vías de comunicación, sino que es fundamentalmente su sobrevivencia, en primer lugar e implicaría una monumental mejora en su calidad de vida. Porque la falta de caminos de todo tiempo es uno de los principales problemas de infraestructura.
No se trata de un capricho, no es un lujo ni un reclamo menor, pues la vida de miles de personas depende de que los caminos sean transitables. Es bien sabido que en Chaco profundo, los pobladores transitan por extensos tramos de caminos de tierra los cuales, en cuanto llueve, quedan totalmente intransitables; dificultando el traslado de personas, productos y servicios.
El valor del que se habla tuvieron los combatientes en la Guerra del Chaco, es el que siguen demostrando día a día las comunidades que viven muy lejos de los centros de poder, de los lugares donde se toman las decisiones. Es así que estos compatriotas que viven olvidados por su propio Gobierno, tanto el central como por los gobiernos departamentales y municipales, realizan grandes esfuerzos para conservar y mantener transitables los caminos.
Recordaban los pobladores que una de las primeras promesas que hizo el actual presidente colorado fue a inicios de 2023. Ocurrió durante un mitin político en Fuerte Olimpo, cuando Santiago Peña se encontraba en campaña electoral, y se había comprometido a pavimentar los aproximadamente 140 kilómetros que unen Fuerte Olimpo con la Ruta Bioceánica, una obra estratégica, sin duda. Luego Peña siendo ya presidente regresó en noviembre de 2023 a Fuerte Olimpo y reiteró la necesidad de pavimentar los accesos a la capital de Alto Paraguay.
La tercera promesa fue en mayo de 2024 cuando el presidente participó en una Exposición en Loma Plata, y en aquella ocasión, frente productores volvió a destacar la necesidad de mejorar la infraestructura vial como una condición fundamental para superar el histórico aislamiento que afecta a varias comunidades de Alto Paraguay.
Peña volvió a prometer la mejora de caminos en agosto de 2025 durante una reunión con el gobernador de Alto Paraguay, en el Palacio de Gobierno, cuando aseguró que serían pavimentados algunos de los tramos considerados críticos para la población del departamento. Y luego, en octubre del mismo año en Carmelo Peralta, durante una visita presidencial para verificar avances de las obras del Puente de la Bioceánica, Santiago Peña volvió a prometer el asfaltado de los caminos que conectan el Kilómetro 65 con Toro Pampa y, posteriormente, con Bahía Negra.
Tres años han pasado desde que asumió el cargo y los habitantes de diversas comunidades en el Chaco siguen padeciendo la falta de caminos que los mantiene aislados del resto del país. En estos años han debido afrontar con esfuerzo y con valor sequías y periodos de lluvias que los han llevado incluso a experimentar dramáticas evacuaciones.
El Gobierno de Santiago Peña valora mover feriados, pensando mucho en cómo esto ayuda a la economía. En particular, el feriado de ayer lunes corresponde a una fecha muy importante que se recuerda hoy, 29 de setiembre, la victoria en la Batalla de Boquerón, un verdadero hito en la Guerra del Chaco. Y Boquerón es importante porque hace 94 años, soldados paraguayos pudieron recuperar el Fortín Boquerón.
Es precisamente este espíritu el que le falta al Gobierno de Santiago Peña, el valor de hacer lo que es correcto con las comunidades que viven en ese Chaco por el que miles de compatriotas dieron su vida, comunidades que hasta hoy siguen esperando tener rutas, caminos de todo tiempo, salud, educación, electricidad y agua potable, en suma, una vida mejor.