30 nov. 2025

El feminicidio es un fracaso colectivo que la sociedad no puede seguir normalizando

Los números no mienten, pero tampoco conmueven lo suficiente. Según datos del Ministerio Público, Paraguay ha registrado 33 feminicidios en lo que va del año 2025, además de 52 tentativas de este delito. Detrás de estas cifras, hay 33 vidas arrebatadas, 64 niños y niñas en orfandad y una sociedad que debe preguntarse hasta cuándo seguirá normalizando la violencia contra las mujeres.

El mes de julio se convirtió en el más sangriento del año, con 11 feminicidios registrados. Las víctimas tenían entre 12 y 80 años; los agresores, entre 17 y 80 años. Esta amplitud de edades revela una verdad incómoda: La violencia machista no discrimina, atraviesa generaciones y contextos, y se enquista en todos los estratos sociales.

Los departamentos de Central, Caaguazú, Alto Paraná y Concepción lideran estas estadísticas del horror. Los métodos; armas blancas en 13 casos, armas de fuego en nueve, asfixia, golpes brutales y quemaduras. Cada número representa un nombre, un rostro, un proyecto de vida truncado.

El patrón del terror: El agresor vive en casa

De los 33 casos, 23 agresores eran parejas actuales de las víctimas y cinco eran ex parejas. Es decir, el 85% de las mujeres fueron asesinadas por hombres con quienes compartían o habían compartido su vida. El hogar, que debería ser un espacio de protección, se convierte así en el escenario del crimen más atroz.

Un llamado urgente a la conciencia ciudadana. Estos 33 feminicidios no son “crímenes pasionales”, no son “tragedias aisladas”, no son “casos de la crónica roja”. Son el resultado de un sistema patriarcal que sigue reproduciendo desigualdades, normalizando la violencia y culpabilizando a las víctimas.

Es urgente que como sociedad asumamos nuestra responsabilidad.

Detrás de estos 33 feminicidios hay 64 niños y niñas que crecerán sin sus madres, marcados por el trauma y la ausencia. Ellos también son víctimas de esta violencia sistemática y su futuro depende de que, como sociedad, digamos: Basta.

Cada feminicidio es un fracaso colectivo. Es el fracaso de un Estado que no protege, de una Justicia que llega tarde, de una sociedad que naturaliza, de medios que espectacularizan, de instituciones que miran hacia otro lado.

- Paraguay no puede permitirse 33 feminicidios más el próximo año.

- La prevención es posible.

- La educación es necesaria.

- La acción es urgente.

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