Por Lucho Alvarenga y Roberto Irrazábal
Si bien Paraguay es más conocido como país de tránsito de la cocaína y centro de producción de la marihuana, lo que deja a su paso para el consumo local es motivo de alarma.
Para saber cuál es la situación respecto al consumo de drogas en Paraguay, realizamos consultas en instituciones que trabajan en la rehabilitación de adictos, así como sustraídos de informes obtenidos extraoficialmente.
Hay una coincidencia preocupante, en el sentido de que se observa un aumento en el consumo de drogas y otras sustancias prohibidas.
El blanco de los distribuidores o microtraficantes es el segmento de adolescentes y jóvenes escolarizados, especialmente los que van a instituciones educativas privadas.
“El tema del consumo es preocupante por lo que se ve en los consultorios. Cada vez hay más demandas de tratamiento que hay que tener en cuenta”, sostuvo Nancy Delvalle de Abatte, directora del Observatorio Paraguayo de Drogas de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).
Indicó que en esta instancia están intentando trabajar con todas las autoridades de instituciones educativas, a fin de que tengan condiciones de detectar de manera precoz el consumo.
“Cuando uno detecta a tiempo es mucho más fácil sacar al chico del consumo. Si uno se da cuenta a uno o dos años lógicamente es mucho más difícil”, apuntó.
CRACK. La marihuana es considerada una de las drogas de mayor inserción en cuanto al consumo, pero el toque de atención ahora se lleva el crack, una droga altamente adictiva y nociva, elaborada en base a residuos de la cocaína y de bajo costo.
El vicedirector del instituto APREA, dedicado a la rehabilitación de adictos, Sergio Sosa, apuntó que reciben para rehabilitar a adictos a la marihuana, cocaína y crack. Señaló que esta última droga está marcando presencia más fuerte en los últimos 5 años.
Delvalle de Abatte dijo que no existe una medición científica sobre esta droga específica, pero sí una evaluación respecto a las demandas de tratamiento que están teniendo y al servicio ambulatorio que ofrece la institución.
“Lo que ocurre es que cuando vienen los chicos se empieza a hacer una historia y ahí salta que hoy en día la droga problema es el crack”, advirtió.
En este punto, entra a tallar de nuevo la relación del costo de las drogas para los consumidores.
Por ejemplo, la cocaína refinada solo está al alcance de personas con alto poder adquisitivo, mientras el crack o el paco (sustancia parecida) causan estragos principalmente en sectores marginales, por su bajo costo.
La licenciada Delvalle de Abbate dijo que el crack está ingresando fuerte y se refleja en el resultado de los procedimientos de los agentes del área de microtráfico de la Senad, que siempre encuentran la citada droga en cada intervención.
Por otra parte, refirió que el Observatorio de Drogas está trabajando en este momento en la base de datos que fueron levantados el año pasado.
Indicó que en realidad se manejan en base a 13 sustancias prohibidas. A modo de ejemplo, citó que el 70 por ciento de jóvenes consultados admitió haber tomado bebida alcohólica.
Subrayó que la cocaína y la marihuana también están presentes en los jóvenes que consumen drogas, principalmente la segunda.
EL CRACK Y LA COCAÍNA
El crack es conocido como un residuo de la cocaína. Viene en forma de cristales de roca que se pueden calentar y cuyos vapores se pueden aspirar. Su uso crónico produce irritabilidad, insomnio, pérdida de peso, hipertensión, arritmia cardiaca, temblores, indiferencia sexual, casos crónicos de tos, infecciones pulmonares. En cuanto a la cocaína, es la droga procesada químicamente de la hoja de coca, que en su máxima pureza es conocida como clorhidrato.