“Actualmente está controlada esa situación”, afirmó el director del Hospital Regional de Ciudad del Este, Cristhian Martínez, quien explicó que la medida de aislamiento responde a los protocolos establecidos tras la fumigación.
El traslado de los recién nacidos se realizó de inmediato y se acondicionó un espacio alternativo en el área de Cirugía, con conexiones eléctricas y oxígeno para garantizar la atención de los pequeños.
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Más allá de la presencia de los insectos, el episodio volvió a poner en evidencia las dificultades estructurales que enfrenta el hospital. “Nuestra estructura edilicia ya está carcomida”, sostuvo el director.
Explicó que el antiguo techo de cerámica presenta sectores deteriorados que permiten el ingreso de animales hasta el entretecho. En ese lugar, según relató, anteriormente ingresaron gatos y posteriormente comenzaron a anidar palomas.
“Tenemos un árbol de lapacho que es grande alrededor del edificio, entonces las palomas anidaron ahí y de esas palomas surgieron las pulgas”, explicó. Los insectos, de acuerdo con su relato, comenzaron a ingresar al servicio a través de las luminarias embutidas del cielorraso hasta caer directamente en el área de Neonatología.
El director reconoció que este no es el único problema que enfrenta el establecimiento. “Nuestra estructura edilicia realmente necesita de un mantenimiento profundo, una revitalización, cambiar los techos”, manifestó.
Citó, además, filtraciones en el pabellón de Trauma, inconvenientes en los desagües y problemas en el sistema cloacal, situaciones que se vuelven especialmente complejas durante los días de lluvia.
“Las lluvias para nosotros son aterradoras”, admitió el responsable del hospital, al explicar que cada temporal obliga al personal a recorrer las instalaciones en busca de goteras y filtraciones. En algunos sectores, incluso se debe recurrir a soluciones provisionales mientras se intenta determinar el origen del problema.
Martínez, que está próximo a cumplir dos meses en el cargo, aseguró que desde su llegada se propuso recorrer todas las dependencias para identificar las principales necesidades. “Yo me propuse 60 días para recorrer el hospital, conocer todos los lugares, ver”, señaló.
Como parte de esa tarea, indicó que ya solicitó relevamientos y la intervención de Recursos Físicos del Ministerio de Salud, además de gestionar la evaluación de un ingeniero civil.
Sin embargo, admitió que las reparaciones no son sencillas debido a la falta de recursos y de personal. “Tampoco tenemos recursos económicos para que nosotros podamos hacer estos cambios”, reconoció.
A esto se suma la ausencia de planos actualizados de algunas instalaciones, particularmente del sistema cloacal, lo que dificulta localizar y reparar las averías.
Mientras tanto, el personal de mantenimiento debe intervenir sin interrumpir la atención. “El hospital no para”, remarcó el director.
Finalmente, explicó que muchas tareas deben realizarse durante las tardes o los fines de semana para evitar bloquear los servicios.