El proceso contra un hombre, de 36 años, oriundo de Yasy Cañy, Departamento de Canindeyú, acusado por un supuesto abuso sexual, cuya víctima sería su propia sobrina, lleva cerca de cinco años sin poder iniciar el juicio oral y público que fue suspendido en siete oportunidades, debido a chicanas presentadas durante el proceso.
Luego de casi cinco años de proceso, siete suspensiones del juicio oral y público y sucesivas chicanas de la defensa, la Corte Suprema de Justicia destrabó uno de los casos judiciales que mayor atención viene generando en Canindeyú.
Uno de los últimos recursos llegó incluso hasta la Corte Suprema de Justicia, luego de que la defensa recusara a la totalidad del Tribunal de Apelación en lo Penal de la Circunscripción Judicial de Canindeyú.
La recusación alcanzó a los magistrados Ramón Trinidad Zelaya, Gustavo Hernán Brítez Miranda y Luz María Teresita Torres Esquivel. La defensa alegó que los camaristas habían emitido opiniones previas relacionadas con la causa y solicitó que fueran apartados.
Sin embargo, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia rechazó la recusación, al concluir que no fue acreditada la causal invocada por la defensa.
Los ministros señalaron que las resoluciones dictadas por los magistrados dentro del propio expediente no constituyen, por sí solas, opiniones extraprocesales que permitan sostener una pérdida de imparcialidad.
De esta manera, la máxima instancia judicial rechazó el intento de apartar a todo el Tribunal de Apelación y dejó superado este obstáculo procesal.
Con la resolución de la Corte, la causa queda nuevamente encaminada para continuar su trámite y avanzar hacia la realización del juicio oral y público, instancia en la que deberán analizarse las pruebas y determinarse finalmente la responsabilidad o no del acusado en el supuesto hecho ocurrido hace aproximadamente cinco años.
La identidad de la víctima y del sospechoso se omite en cumplimiento del artículo 29 del Código de la Niñez y la Adolescencia, que prohíbe la publicación de datos que permitan identificar a los niños en situación de vulnerabilidad.