05 mar. 2026

Con drones definen soberanía de varias islas sobre el río Paraguay

Mediante vuelos con drones y estudios históricos, las autoridades paraguayas y argentinas aplicarán el criterio de “adyacencia” –fijado en el siglo XIX– para facilitar la regulación de la pesca en ambas costas.

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Objetivo. Mediante la delimitación se podrá regular la pesca que es motivo de conflicto con Prefectura en ambas lados.

GENTILEZA

ÑEEMBUCÚ

Los Gobiernos de Paraguay y Argentina trabajan juntos para definir la soberanía de un total de 72 islas, ubicadas en el curso compartido del río Paraguay. La discusión, lejos de ser un impasse diplomático, se centra en la aplicación de criterios científicos para interpretar un tratado centenario.

El embajador paraguayo Carlos José Fleitas Rodríguez, titular de la Comisión Nacional de Deslindes de Límites, se reunió recientemente con el gobernador del Departamento de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón, para ponerle al tanto de los avances y el enfoque técnico del trabajo que se realiza en el terreno, específicamente en el área de su jurisdicción.

El marco de la negociación es el Tratado de Límites de 1876, el cual establece que la soberanía de una isla se determina por su cercanía o adyacencia a una de las costas. Para aplicar este principio en la actualidad, una comisión binacional realiza estudios de alta precisión.

La metodología principal consiste en relevamientos topográficos con drones. Estos vuelos permiten medir con exactitud la distancia de las islas en disputa –en especial, Oliva y Yukerí– respecto a las costas paraguaya y argentina. Este dato es fundamental para determinar la adyacencia según el tratado.

PESCA Y OBRAS. Las islas en cuestión se encuentran deshabitadas, pero la falta de delimitación clara genera inconvenientes prácticos. Uno de los principales motivos que llevan a esta demarcación es la regulación de la pesca. Es que, de este modo, se podrán establecer con precisión las aguas territoriales de cada país y aplicar las normativas pesqueras correspondientes, un tema de relevancia para las comunidades ribereñas de Ñeembucú.

Lo segundo, guarda relación con la jurisdicción para obras. A partir de entonces, se podrá definir bajo qué legislación se podrían habilitar futuras infraestructuras, como muelles.

ISLAS MOVEDIZAS. Uno de los mayores desafíos técnicos es el cambio natural del curso del río, según explicó el diplomático.

“Al tratarse de un tratado que tiene ya sus años, puede ser que estas islas al comienzo estaban más cerca de una costa y ahora estén más cerca de otra”, indicó. Por ello, el análisis de mapas y registros históricos es complementario al trabajo de campo con drones, para entender la evolución geográfica del cauce.

Las delegaciones no se han fijado un plazo límite para la resolución. Al tratarse de un tema de soberanía, se requiere el consenso de ambas partes. El objetivo es que los criterios técnicos acordados por los expertos sean luego elevados a las respectivas cancillerías para su ratificación final.

Este avance representa un paso más en la larga historia de negociaciones limítrofes entre ambos países, donde temas pendientes en el río Paraná ya fueron resueltos, quedando focalizados los esfuerzos en el tramo correspondiente al río Paraguay, en constante coordinación con las autoridades departamentales afectadas, como Ñeembucú.

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