Los colonos que fundaron la colonia Volendam, ubicada en el distrito de San José del Rosario, Departamento de San Pedro, llegaron hace 79 años, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.
Los bártulos que trajeron en su largo viaje –unos de Alemania y otros desde Rusia– están conservados en el Museo Volendam, el nombre que eligieron en homenaje al enorme barco holandés que los condujo hasta el otro lado del océano Atlántico.
Entre sus historias, se encuentra una que conmueve a todos los que visitan el sitio: Un carrito que pertenecía a una beba de seis meses que tuvo que ser arrojada al mar.
Los inmigrantes alemanes huían del conflicto bélico y los rusos del comunismo.
Paraguay fue el único país que admitió a este grupo de refugiados, con todas sus costumbres. Se admitían jóvenes, ancianos, viudas, huérfanos, enfermos y sanos.
En principio, estos refugiados habían sido organizados por el Comité Central Mennonita (MCC) desde los Estados Unidos.
Al llegar al Museo Volendam se puede observar un hermoso dibujo del barco, algunos de sus objetos que quedaron de recuerdos y las fotografías de los primeros habitantes que vivían en aldeas.
En la entrada misma del museo, se encuentra un carrito de bebé que envuelve una triste historia de una madre y su amor por seguir dando vida a otra hija ajena.
El carrito de bebé es de Rusia. Fue utilizado por Alma Thiessen. Falleció en el año 1947 en el barco Volendam a los seis meses de edad y tuvo que ser entregada al mar. Ya que el carrito de bebé estaba vacío, lo pudo utilizar la madre Anganetha Bergen para su bebé Mari Anne. conmovedora historia. Helene Quiring, docente, fundadora y encargada de realizar las visitas guiadas en el Museo Volendam, recibió hace un par de semanas a un equipo de trabajadores de varios medios de prensa nacionales, quienes participaron de un recorrido por la zona.
Helene relató visiblemente emocionada la historia del carrito que conmueve a todos los visitantes.
Entre las personas que viajaban desde Alemania hasta Paraguay estaban dos mujeres, una de ellas con una hija de seis meses, quien mientras viajaba en el barco se enfermó de meningitis y falleció.
“La madre tuvo que entregar a una beba de seis meses al mar, era muy triste. Pero en el mismo barco había otra señora que tenía un bebé de un mes. La señora era muy enferma, por los movimientos en el barco y no tenía leche, ni nada y el bebé estaba ya muy débil”, relató.
Luego, se acercó a ella la mujer con un carrito vacío, pero con el pecho lleno de leche y le preguntó si aceptada que le dé de mamar a su hija, porque solamente así iba sobrevivir.
La madre enferma aceptó ese gesto tan grande de amor de la mujer desconocida, quien en medio del dolor de haber perdido a su pequeña brindó alimento a otra criatura en sus brazos.
“Por eso hoy en día vive todavía esa señora, que tenía un mes en el barco. Este es nuestro cuento que siempre queremos contar al entrar”, contó la historia como si fuera la suya propia.
Aquella niña que logró sobrevivir gracias a la leche materna y el amor de una mujer que acababa de perder a su hija, sigue viva. Actualmente tiene 79 años de edad y reside aún en la colonia Volendam.
El Museo Volendam conserva las
Reliquias de primeros migrantes
El museo era anteriormente una escuela secundaria. Cuenta con pisos de madera original del año 1967. En el 2021 fue limpiado por alumnos. La limpieza se realizaba de rodillas trabajando con cepillo y fregador. Después se frotó el piso con grasa de cerdo y petróleo.
En el lugar está una de las primeras balanzas con la cual se pesaban los productos en la cooperativa.
En 1947 los colonos de Volendam se establecieron en Paraguay y en abril de 1948 empezaron las primeras clases. Como no contaban con pupitres ni bancos escolares, se cortaban bloques de madera y las clases se llevaban a cabo bajo la sombra de los árboles. En 1950 se tuvieron los primeros pupitres escolares que pueden apreciarse en el museo.
También permanece en el lugar la campana del internado de estudiantes con la cual se llamaba para comer.
Hay varias fotografías, entre ellas del primer silo de granos construido en 1970.
El Comité Central Menonita (MCC) compró de la asociación Argentina “Teves” 25.000 hectáreas para los colonos de Volendam. Sobre este terreno existió un aserradero con taller, el cual fue crucial para los colonos en los primeros años.
Entre los objetos del museo se encuentran la primera caja fuerte fabricada en el aserradero de la colonia revestida con chapa, una prensa de queso, maquinillas de afeitar, máquina de cortar el cabello, extractor de leche, cubiertos.
Así también un lavarropas de madera. Cuando los niños regresaban de la escuela en el día del lavado de ropa, tenían que ayudar con el “Stucken”, la fuerza de los niños reemplazaba el motor. Además, una máquina para moler carne con accesorios para fiambre.
Además, hay banco de carpintero, sierra de pozo, modelo de zapatos, las zapatillas de madera fabricadas en los primeros años de la colonia. Caja de coser, máquina de coser, harmónica, máquina para tejer, aparato de cine que se utilizaba para organizar veladas culturales, grabadora, etc.
El museo puede ser visitado previo agendamiento con Helene al (0984) 241 110 o con María Wiebe al (0974) 104 841.