Este jueves ingresó a la Comisión de Hacienda de la Junta Municipal de Asunción, el documento de “acuerdo de pago y reordenamiento financiero” remitido por la firma Valores Casa de Bolsa SA a la Municipalidad de Asunción. El texto expone que a la fecha, el total vencido y no pagado (por los intereses de los bonos) alcanza G. 130.369.780.822. A esto se suman, según la nota, los “costos financieros generados por el impago”, que alcanzan G. 9.523.482.432.
“Señalamos que estos costos únicamente se calculan con base en la tasa nominal de cada bono y no se incluyen otros, como ser costos legales tanto locales como del exterior, entre otros. Calculados al 30/03/2026, estos costos financieros alcanzan G. 9.523.482.432".
El documento indica que “los tenedores de bonos han mantenido reuniones” con la Intendencia y que remitieron una nota a la firma expresando seis puntos a tener en cuenta para el pago de la deuda vencida. En primer lugar, los tenedores señalan que pospondrán sus “derechos de reclamo judicial de la deuda” hasta el 30 de marzo del 2027, “sin que ello implique renovación, renuncia ni extinción de derecho alguno”.
El segundo punto establece que el Municipio debe abonar los cupones vencidos del año 2025 por G. 81.271.301.370, más los costos por impago que corresponden a G. 9.523.482.432, es decir, un total de G. 90.794.783.802 al 30 de marzo de este año.
“El incumplimiento total o parcial, o el pago fuera de plazo, dejará sin efecto de pleno derecho los términos aquí expuestos, sin necesidad de interpelación previa”, dice la nota.
El tercer punto, indica: “En el marco del cumplimiento total de los pagos, (...) nos reservamos el derecho de no iniciar acciones, generando costos mayores al Municipio establecidos en código civil”.
“Al respecto, a deudas impagas corresponde como mínimo aplicar el promedio ponderado de tasas de interés efectivas correspondientes a préstamos de consumo de plazo superior al año, que, según la jurisprudencia y tasas vigentes a enero 2026, sería del 2,001% mensual (24,02% anual), más los correspondientes gastos de justicia, costos y costas. Nos reservamos el derecho de aplicar la máxima tasa legal permitida en caso de judicialización”, se advierte entre las expresiones de los bonistas.
Diferimiento de la deuda de 2026 y 2027
A cambio del pago de la deuda de 2025, en el cuarto punto se indica que los bonistas aceptan posponer al 30 de marzo de 2027 el “cobro de los cupones que vencen” desde el 14 de enero de 2026 hasta el 15 de febrero de 2027, “aplicando los mismos cálculos de costo propuestos sobre la deuda vencida no pagada”.
La suma total a pagar el 30 de marzo de 2027 alcanzaría los G. 208.891.892.523. El diferimiento se presenta como una propuesta “a efectos de que la próxima administración disponga de tiempo para prever planes de pago o propuestas de reestructuración de la deuda”.
El documento advierte explícitamente sobre las consecuencias de no aceptar o incumplir el plan. Los tenedores de bonos advierten que se reservan “el derecho hasta dicha fecha (30 de marzo de 2027) de judicializar la deuda a tasas de interés mayores previstas en el código civil y la jurisprudencia (siempre que se abone el monto previsto (G. 90.000 millones)”, correspondiente a los intereses vencidos de 2025.
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En el quinto punto, los bonistas expresan que “abren” la oportunidad para “renegociar y reestructurar la deuda” de G. 208.000 millones, que se debería pagar el 30 de marzo del próximo año, “en distintas condiciones, dependiendo de situaciones de mercado y el cumplimiento del presente acuerdo”.
Finalmente, en el sexto punto, que hace referencia a una “solicitud de aplicar quitas o exoneraciones”, los tenedores de bonos expresan que están “abiertos a negociaciones razonables que no impliquen un menoscabo a los derechos de los inversores”.
La nota está firmada por el economista Mathias Angulo, vicepresidente de Valores Casa de Bolsa SA, y la directora titular, Yanina Monges.
La Municipalidad, representada por las direcciones de Hacienda, encabezada por Víctor Rivas, y la Dirección General de Administración y Finanzas, a cargo de Hugo Martínez, sostienen que este esquema de pago es una estrategia de “reordenamiento financiero” que otorgará un “oxígeno financiero” a la actual administración “para concentrar sus esfuerzos en sus ejes estratégicos y complementarios”.
En un memorando del 30 de marzo de 2026, ambas direcciones sientan postura y expresan que cumpliendo con los pagos se evitarán demandas judiciales y se permitirá que la siguiente administración “disponga de tiempo para una planificación financiera y la toma de decisiones conforme con las recaudaciones que tendrá según el comportamiento estacional de las mismas”.
Afirman además que siguiendo la propuesta de los bonistas, la Municipalidad mejorará su calificación de riesgo ante el sistema financiero y “mantendrá las tasas de interés conforme con lo estipulado en los contratos que originaron las operaciones con los bonistas”.
Propuesta es una “intimación”, según edil
“La propuesta de renegociación de los bonos no es un acuerdo. Es una propuesta y yo la considero una intimación de pago”, reveló este jueves el concejal Humberto Blasco, tras la reunión extraordinaria realizada hoy en la Comisión de Hacienda, de la Junta Municipal de Asunción, para el ingreso oficial de la propuesta de los bonistas y la rendición de la ejecución presupuestaria del 2025.
“Nos están diciendo: paguen este dinero este año. Les esperamos el resto para el año que viene y en caso de no aceptar les vamos a cobrar hasta el último arancel que se pueda aplicar. Es una intimación: o pagan o les demandamos”, aseguró el concejal.
Para tratar la viabilidad de la propuesta, en la reunión de la Comisión se resolvió convocar para el próximo martes a representantes de la Dirección de Asesoría Jurídica, Recaudaciones y Administración y Finanzas. “La Junta no puede analizar una propuesta económica financiera que incluye la aplicación de ratios o ecuaciones para liquidar intereses, capital, costos”, observó Blasco.
En cuanto al aplazamiento de los compromisos, el edil advirtió que se generará una preocupante acumulación de deuda que no se podrá afrontar con facilidad: “A primera vista, me parece a mí, si no tenemos capacidad para honrar las deudas vencidas de un ejercicio, ¿podemos acumular dos ejercicios en uno solo? ¿De dónde se va a sacar la plata para la amortización? ¿Vamos a dejar de lado obras, salud, personal? De algún lado se debe sacar la plata”.