La denuncia fue presentada el 12 de marzo de este año ante el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) por la Unión de Nativos Ayoreo del Paraguay (UNAP), junto con representantes de la Asociación Garaigosode del Pueblo Ayoreo (AGPA) y la Asociación Guidaigosode y Ducodegosode Ayoreo del Paraguay (Agdap).
Las organizaciones solicitaron una inspección urgente en la zona afectada, además de medidas cautelares para detener la actividad y garantizar la protección del territorio.
Sin embargo, señalaron que la respuesta institucional llegó recién seis meses después de la denuncia formal, cuando una delegación del Mades finalmente se trasladó hasta el área señalada.
Los referentes ayoreo manifestaron además su preocupación por que la inspección se habría realizado sin el acompañamiento de representantes de sus organizaciones, pese a que inicialmente existía un acuerdo para una intervención conjunta. Esta situación generó cuestionamientos sobre la forma en que se llevó adelante el procedimiento.
Palo santo, una especie protegida y de alto valor comercial
El árbol de palo santo (Plectrocarpa sarmientoi, anteriormente identificado en muchos registros como Bulnesia sarmientoi) es una especie característica del Chaco y se encuentra bajo protección debido a la presión generada por su explotación comercial.
La especie está incluida en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como amenazada y figura en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), lo que establece controles para su comercio internacional.
Su madera es altamente valorada por su resistencia, dureza y su particular aroma, utilizado principalmente en la producción de aceites esenciales, artesanías y trabajos de ebanistería.
Las organizaciones indígenas advierten que la extracción ilegal dentro de una zona núcleo de conservación no solamente afecta la biodiversidad del Chaco, sino que también podría facilitar el ingreso de madera de origen ilícito a cadenas comerciales internacionales.
Una reserva bajo presión
La denuncia por tala ilegal se suma a otros cuestionamientos relacionados con el futuro del Parque Nacional Médanos del Chaco, un territorio considerado estratégico por su riqueza natural y cultural, donde también existen debates sobre proyectos de prospección y exploración de recursos naturales.
Para las organizaciones ayoreo, la protección del área requiere una mayor presencia estatal y controles efectivos que permitan evitar actividades ilegales dentro de la reserva.
Los representantes indígenas sostienen que la conservación del territorio no solo implica proteger especies únicas del Chaco, sino también garantizar el respeto a los pueblos originarios que mantienen una relación histórica con estos espacios.
Mientras tanto, esperan que la intervención del Mades permita determinar la magnitud del daño ambiental, identificar a los responsables de la extracción y establecer medidas para evitar que la tala continúe dentro del área protegida.