Ante la alerta, se activó un avión A-29 Super Tucano que realizaba patrullaje aéreo en la zona, logrando interceptar a la aeronave sospechosa, identificada con matrícula boliviana CP-298. Durante la maniobra, el avión realizó un viraje brusco y se dirigió hacia el espacio aéreo del Brasil, cruzando la frontera en la zona del río Apa a las 13:54 horas.
Asimismo, se dispuso la activación de una aeronave UH-1H con un equipo táctico del Comando de Operaciones de Defensa Interna, aunque su despliegue no fue necesario debido a que la nave abandonó territorio paraguayo, según informó el corresponsal Justiniano Riveros.
Nota relacionada: FFAA alista llegada de dos Super Tucano para el mes de marzo
En el marco de los acuerdos internacionales vigentes, la Prefectura General Aeronáutica activó los protocolos de comunicación y transferencia de información con la Fuerza Aérea Brasileña y la Fuerza Aérea de Bolivia.
Paraguay había adquirido seis Super Tucanos adquiridos al Brasil, de los cuales cuatro ya están en el país y los otros dos llegarán en marzo. Justamente el objetivo de esa compra fue para la lucha aérea contra el crimen organizado y el narcotráfico.
La inversión fue de USD 105 millones.
El general del aire Julio Fullaondo manifestó a Última Hora que un radar detectó una aeronave irregular en la zona norte del primer departamento por lo que inmediatamente se dio aviso al Súper Tucano que realizaba patrulla por esa parte del país.
Explicó que entre que se detectó la avioneta y ésta cruzó hacia el lado brasileño pasaron nueve minutos. Además, indicó que informaron a sus pares tanto de Brasil como de Bolivia, pero no se pudo detectar el vuelo.
Estimó que probablemente fue porque volaba muy bajo. Por la chapa sospecharon que se trataba de una avioneta de origen boliviano, pero al pasar los datos de la chapa a ese país, creen que se trataba de una matrícula falsa. Si bien tenía las dos letras que indican el origen de Bolivia, solo tenía tres números cuando deben ser cuatro.
Con respecto al protocolo de los Súper Tucano, señaló que se rige conforme a la Ley N° 6980/2022 “De vigilancia y protección del espacio aéreo paraguayo”. Indicó que hay una fase de identificación, luego una orden de aterrizaje, tiro de advertencia y en caso de seguir sin colaborar, se le acompaña hasta un lugar para aterrizaje.
Existe un apartado que habla de derribar cuando representa un peligro tanto para los tripulantes como para terceros.