En la segunda sección del Manual de Diseño Urbano del Centro Histórico de Asunción (CHA), denominado “Infraestructura verde y azul”, se establece cuáles son las especies arbóreas que mejor se adecuan a los distintos espacios de aplicación, como son los parques, las plazas, las veredas y los paseos centrales ubicados en el centro.
En primer lugar, se refiere que se tuvo en cuenta la Guía de Arborización Urbana del Área Metropolitana de Asunción (AMA), por lo que se prevé el uso de especies locales del AMA, que dependiendo de la especie, presenten desde 5 a 20 metros de altura.
Entre las especies recomendadas para su uso en veredas, se mencionan aguai, burro ka’a, cangorosa, casita, cedrillo, ceibo, guabiyú, guavira pytã, inga, jacarandá, kamba akã guasu, katigua pytã, kokû, manaka, ñangapiry, pakuri guasu, sapirangy, sibipiruna, tajy pytã. Para veredas y además paseos centrales, se recomienda el uso del lapacho amarillo, taruma, villetana, yvapovõ.
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Se recomienda dar destaque a los árboles, nativos o exóticos, que tengan “relevancia cultural, histórica o ambiental”, ya sea por su longevidad, su tamaño o los hechos vividos en torno al ejemplar. Para el efecto, se prevé el uso de placas identificatorias, iluminación y otros elementos.
No se proyecta solamente un uso ornamental de las especies arbóreas. Se establece el uso de arbustos, herbáceas y helechos, con alturas entre 0,25 m y 1,50 m para “el control de la erosión, reducción de escorrentías y provisión de hábitat para fauna”. Su aplicación se haría en “canteros lineales, en esquinas; bordes de plazas y parques”.
También se incorpora a la vegetación el “alcorque”, elemento de hormigón que bordea a los árboles y se establece en el mismo nivel de la vereda. El objetivo en este caso es “permitir que la escorrentía superficial se recolecte e infiltre en el suelo”. Similar a este elemento es el cantero lineal, que se prevé incorporar también a las “esquinas de ejes identitarios del CHA, tanto en calles niveladas como sin nivelar”.
Tanto los alcorques como los canteros son reconocidos en el manual por su utilidad como sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS), ya que gestionan el agua de lluvia y reducen el efecto de isla de calor, entre otros beneficios.
Otro elemento reconocido bajo esta categoría es el pavimento permeable, “diseñado para permitir la infiltración del agua de lluvia” y que contribuye a “disminuir encharcamientos” y “aliviar la red pluvial”. A base de adoquines permeables y otros materiales, este pavimento se prevé instalar en senderos, áreas de permanencia de plazas y estacionamientos descubiertos.
Una instalación novedosa dentro de los sistemas de drenaje sostenible se denomina “lagunas de retención”, que son “cuerpos de aguas artificiales que almacenan escorrentía pluvial, regulando picos de caudal y mejorando la calidad del agua antes de su infiltración o descarga controlada”. La aplicación está prevista en plazas y parques del centro histórico, y se advierte que requiere mantenimiento periódico, además de medidas de seguridad.
Bancos de hormigón, “sombras” de acero y fuentes de agua
En la sección 4 del manual, centrado en el “Mobiliario Urbano”, se establece la ubicación y el diseño de distintos elementos que se prevén integrar en el equipamiento urbano del centro de Asunción. Se mencionan “bancos históricos” de hormigón armado de hasta 3,60 m de largo y una altura de 0,40 metros. Su aplicación está indicada para la calle El Paraguayo Independiente, así como también dentro de plazas, parques y veredas del CHA.
También se prevé el uso de bancos de plaza de madera de 1,71 m de largo, bancos tradicionales de hasta 1,65 m y bancos “macizos” de hormigón, además de otras estructuras varias también hechas de hormigón armado.
Se proyecta el uso de “bolardos contemporáneos” de 0,51 m y “bolardos históricos” de 0,70 m exclusivamente en la calle El Paraguayo Independiente, dispuestos para “proteger las áreas peatonales frente al tránsito vehicular”.
Así también se establece el uso de cestos de chapa de hierro en plazas y veredas, bebederos de hormigón armado, paradas de motos y bicicletas, paradas de buses metálicas, farolas históricas, colgantes y contemporáneas de hasta 4 metros de altura; señalética renovada de acero en puntos estratégicos; caniles, puestos de venta en plazas gran afluencia; “estructuras de sombra” de acero galvanizado en calles peatonales y plazas; talleres de reparación de bicicletas y fuentes de agua en plazoletas, plazas o rotondas, etcétera.