17 jun. 2026

Una puerta abierta para jugar en el mundo borgeano de Ficciones

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Imágenes, libros, ensayos, objetos diversos e incluso un episodio de Los Simpsons adornan el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, donde se exhibe una muestra literaria que invita a redescubrir Ficciones, obra emblemática de Jorge Luis Borges (1889-1986). Publicada en 1944, contribuyó a definir el rumbo de la literatura universal del siglo XX.

Al atravesar el umbral de las Galerías Pacífico, ubicadas en pleno centro porteño, que alguna vez albergó el Museo Nacional de Bellas Artes, los visitantes son bombardeados con representaciones de las historias más significativas del escritor.

A corta distancia, un escaparate llama la atención reuniendo una brújula, un cono muy pequeño —presuntamente muy pesado— y un manual de tapa dura titulado Tlön, guiños todos al mundo imaginario de Tlön, Uqbar, Orbis Tertius. Regido bajo idealismos extremos, enaltece la percepción, niega la existencia de una realidad subyacente y amenaza con reemplazar el planeta mediante una enciclopedia secreta.

Según el director del Centro Cultural, Ezequiel Grimson, la exposición, colmada de hallazgos borgeanos, ofrece a los lectores un nuevo prisma desde el cual abordar el libro insignia del escritor argentino.

“Para los amantes de Borges es el reencuentro con el tomo más emblemático del autor. Es ahí donde se lanza realmente a crear un imaginario vinculado a los infinitos de la biblioteca, a los laberintos, a soñar y a ser soñado. Temas que después se terminan cristalizando los grandes tópicos de su obra”, explica Grimson.

El sitio entremezcla estas vitrinas, similares a las de un museo, con anaqueles abiertos para leer y releer sus textos, además de una selección de títulos leídos por él o sobre su trabajo, mientras gigantografías plasmadas de Borges observan a la concurrencia.

En una de las fotos posa junto a la plantilla literaria de la Revista Sur, de Victoria Ocampo, donde se describen cronológicamente las publicaciones de su incursión cuentista, antes de ser compiladas en una antología.

La muestra no sigue un orden lineal y aprovecha cada espacio del pabellón artístico para ofrecer señales de ingreso al universo borgeano: un mapa transformado en mural geométrico de la ciudad de Buenos Aires marca los crímenes cometidos en el policial La muerte y la brújula.

Los curadores de este homenaje e investigadores de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Germán Álvarez y Laura Rosato, coinciden en que estas piezas literarias inauguran el estilo de escritura conocido actualmente, aunque hasta 1944 solo podía apreciarse su poesía.

“Ficciones es el gran libro de narraciones en el que Borges presenta cuentos por primera vez; hasta ese momento, él era conocido como un poeta con algunos seudoensayos y ofrece ese estilo que hoy identificamos como borgeano”, indica Rosato.

Aquí, la existencia y la imaginación borran sus límites y se compaginan en el producto de una de las mentes más brillantes de la literatura suramericana. EFE

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