12 ago 2026

Tarifa incierta y criterios de concesión a industrias electrointensivas

Se anuncia que este mes, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) definirá nuevas tarifas para todas las empresas consumidoras intensivas de energía eléctrica interesadas en instalarse en el país, incluida Atome.

Pero ¿cómo ANDE puede establecer tarifas para grandes consumidores y a largo plazo, sin conocer los costos de su compra a las dos hidroeléctricas binacionales que aportan el 100% de la energía consumida y que hasta ahora se manejan con tarifas políticas que caducan a fin de año?

La tarifa de Itaipú de los 19,28 USD/kW-mes puede caer un 50% en enero 2026 una vez revisado el Anexo C. La tarifa provisoria de la Entidad Binacional de Yacyretá es de USD 28/MWh hasta el cierre de 2026 . Sin embargo, en cuanto se regularice las cuentas de la EBY e incluya amortización de la deuda con la Argentina, el costo real de su energía superará los USD 40/MWh. ¿Es una tarifa creíble o confiable para un inversor?

Por otro lado, ANDE informó que ha recibido expresión de interés en contratación de potencia de prospectivos consumidores electrointensivos por un total de 6.300 MW. Esto es el triple de potencia que efectivamente se dispondría para contratación.

¿No pudiendo satisfacer más que un tercio de dicha potencial demanda, ¿con qué criterio ANDE seleccionará las empresas a otorgar el suministro? ¿Orden de llegada? ¿Subasta?, ¿influencia política u otros medios? ¿Orden de interés nacional?

Parece haber un cambio sustancial en la orientación del Gobierno y de la nueva administración de ANDE: la utilización prioritaria de la energía eléctrica en la industrialización del país antes que en la obtención de rentas. En línea con esto, la concesión de energía debería basarse en un criterio meritocrático, en el sentido de priorizar el tipo de industria o proyectos que brinden el mayor beneficio para el país.

Con reglas claras se resuelve el gran vacío legal que hoy tiene Paraguay: La falta de un criterio técnico-economico-científico para decidir a quién otorgar la escasa potencia disponible. Esta matriz se puede convertir en un Decreto del Poder Ejecutivo o en una Ley de la Nación, con lo que Paraguay pasaría de un esquema de asignación discrecional por “orden de llegada u otros factores” a una gobernanza de vanguardia internacional. Sigue nuestra propuesta

PROPUESTA: MATRIZ DE CATEGORIZACIÓN DE CONSUMIDORES DE ENERGÍA

Nivel 1 – PRIORIDAD ABSOLUTA. Abastecimiento residencial, salud, educación, seguridad y servicios públicos esenciales > Consumo básico; irrenunciable > Capacidad firme garantizada > Suministro ininterrumpible; contratos de largo plazo; no sujeto a restricciones coyunturales

Nivel 2 – PRIORIDAD ALTA. Industria transformadora, agroindustria, comercio establecido, infraestructura crítica > Valor agregado, empleo masivo, encadenamiento productivo > Capacidad firme preferente > Garantía sujeta solo a mantenimientos programados; tarifas estables

Nivel 3 – PRIORIDAD ESTRATÉGICA. Centros de datos corporativos, servicios en nube, inferencia de inteligencia artificial > Consumo moderado estable; alto valor agregado por MW; empleo calificado; reducción de latencia regional > Capacidad firme condicionada > Garantizada por plazo definido; sujeta a compromisos de inversión local y empleo; revisión periódica

Nivel 3 bis – INTERÉS NACIONAL ESTRATÉGICO. Proyectos de transformación productiva, exportación de valor agregado, hidrógeno/amoníaco verde, industria limpia de escala > Inversión masiva, alto impacto exportador, tecnología de frontera, encadenamiento nacional > Capacidad firme condicionada con régimen tarifario especial reglado > Régimen aplicable únicamente durante los primeros 10 años de operación comercial; plazo coincidente con el periodo de amortización estimada de la inversión inicial (CAPEX). Cumplido dicho plazo, se ajusta a la tarifa normal correspondiente a su nivel de tensión.

Nivel 4 – SOLO EXCEDENTES. Entrenamiento intensivo de inteligencia artificial, cómputo de alto rendimiento masivo > Alto consumo; demanda variable; valor agregado menor que el nivel 3 > Solo energía excedente disponible > Interrumpible sin indemnización; contratos máximo 2-3 años; precio ligado al costo de oportunidad

Nivel 5 – SOLO EXCEDENTES. Criptominería y actividades de muy alto consumo con bajo encadenamiento local > Consumo extremo; alta volatilidad de mercado; mínimo impacto socioeconómico estructural > Solo energía excedente estricta > Sin garantía de continuidad; interrupción inmediata sin aviso previo; contratos máximo 6 meses; precio de mercado marginal

EL RÉGIMEN TARIFARIO ESPECIAL

Si el Estado dentro de su política de desarrollo decide otorgar una tarifa diferenciada a proyectos calificados de Interés Nacional Estratégico, ello no constituye un subsidio a fondo perdido ni a cargo de otros usuarios. Debe ser arcado por el Tesoro, no la ANDE. Porque se trata de una anticipación de retorno, válido solo mientras la inversión recupera su desembolso inicial –por un plazo máximo de 10 años– y se compensa sobradamente con los ingresos que la propia actividad genera al Estado:

– Impuestos directos e indirectos sobre la producción, ventas y utilidades;

– Ingresos por exportaciones y captación de divisas frescas al país;

– Aportes a la seguridad social y tributos laborales;

– Encadenamiento con proveedores locales, generando nueva actividad y recaudación adicional;

– Impuestos sobre bienes y servicios asociados a toda la cadena de valor.

Al finalizar el plazo establecido, el proyecto pasa a pagar la tarifa general vigente. El saldo neto para el Estado es positivo y muy superior al monto transitorio dejado de percibir por la tarifa preferencial, consolidándose así una ganancia neta para el conjunto de la economía nacional.

CONCLUSIÓN. Esta matriz es un filtro meritocrático de asignación que introduce previsibilidad para el inversor y protección para el Estado. Y también resuelve la mayor debilidad del sector eléctrico paraguayo actual: la asignación discrecional de potencia basada en el orden de llegada de las “carpetas” o en la presión política. Con este esquema, el país puede pararse frente a los 6,300 MW de solicitudes industriales y decir con autoridad: “Tenemos energía para los que generen desarrollo; para el resto, ofrecemos los excedentes estacionales o fuera de horas pico”.

Ingeniero consultor.
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