La música afrodescendiente atraviesa buena parte de América Latina y el Caribe, adquiriendo diferentes nombres, instrumentos y formas de expresión según el territorio.
Ese amplio mapa sonoro es el que el cantautor paraguayo Dani Moreno Vinader propone recorrer en Sonidos Afroamericanos, un concierto que lo reunirá con el elenco del ballet de la Asociación Grupo Tradicional Kamba Cua.
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La presentación será este jueves 17 de setiembre, desde las 20:00, en el Teatro de las Américas del Centro Cultural Paraguayo Americano (CCPA), ubicado en José Berges 297 entre Brasil y Estados Unidos, Asunción.
Más que reunir canciones procedentes de diferentes geografías, la propuesta parte de una particularidad: Todo el repertorio estará compuesto por obras de autoría de Moreno Vinader, concebidas a partir de ritmos vinculados con distintas tradiciones musicales del continente.
El recorrido incluirá el baión brasileño, la cumbia colombiana, la cueca boliviana-chilena, el festejo peruano, el candombe uruguayo, la salsa centroamericana, el calypso caribeño y la saya afroboliviana hasta desembocar en una expresión particularmente cercana: la afropolca paraguaya.
La presencia afroparaguaya
Es precisamente allí donde la participación de Kamba Cua adquiere un significado que trasciende el acompañamiento escénico. Los integrantes del grupo tradicional participarán con su ballet y sus tambores, incorporando al concierto los ritmos afroparaguayos que forman parte de una tradición cultural preservada por la comunidad.
“Compartir escenario con Kamba Cua va mucho más allá de lo artístico, pues me sumo a sus reivindicaciones, sus reclamos, porque también tuve esa experiencia con los afrobolivianos en Santa Cruz, con quienes mantengo vínculos y trato de que se conozcan, compartan historias comunes y fortalezcan así sus acciones para lograr mayor visibilidad, reconocimiento y cambios en cuanto a la realidad que hoy viven en sus respectivos países”, comentó a ÚH, Moreno.
En ese sentido, considera que las comunidades afrodescendientes tienen mucho que compartir, a partir de “historias comunes” y de la necesidad de conservar su memoria para que las nuevas generaciones mantengan sus tradiciones y culturas.
“El arte hoy nos brinda la posibilidad de compartir escenario, pero conocemos y reconocemos que esta experiencia nos une y fortalece a ambos en la búsqueda de una sociedad más humana, fraterna y solidaria, para lograr justicia, paz y convivencia”, señaló.
Esa mirada también se refleja en una nueva composición que estrenará durante la presentación: Saya Humanidad, una canción que aborda las experiencias de niños y niñas negras durante su infancia y cómo, con el paso del tiempo, algunos de ellos llegan a ocupar grandes escenarios deportivos.
“Hoy los vemos en grandes escenarios deportivos como el Mundial, integrando las mayores selecciones, a jugadores dentro de las representaciones de países que los han esclavizado y explotado históricamente”, expresó.
El artista considera además que la colaboración con Kamba Cua permite poner el foco sobre una de las vertientes que conforman la diversidad cultural paraguaya y establecer un diálogo entre la experiencia afroparaguaya y las manifestaciones musicales surgidas en otras regiones del continente.
Herencia africana
Para Moreno Vinader, esa diversidad también plantea una paradoja en el Paraguay. “Nuestro país vive una paradoja en cuanto a lo guaraní, porque si bien nos caracteriza ser bilingües, nos enorgullece que nos digan ‘raza guaraní’ o ‘los guaraníes’ cuando en el exterior nos representan en el deporte y otras disciplinas, en nuestro país los indígenas, no solamente de las etnias guaraníes sino todas en general, son marginados cotidianamente por las autoridades judiciales, ejecutivas y legislativas”.
A su criterio, esa situación se expresa en el despojo de tierras y la expulsión de comunidades de sus lugares ancestrales para dar lugar a colonos extranjeros. Y encuentra un paralelismo con la situación de los afroparaguayos.
“En otras necesidades vitales como la salud y la educación sucede lo mismo con los afroparaguayos: Ni siquiera figuraban en los censos de población. También fueron objeto de despojo de su territorio en Fernando de la Mora, donde hoy se encuentra asentada la comunidad Kamba Cua”, relató.
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Moreno recuerda que esta comunidad llegó con José Gervasio Artigas desde Uruguay, acompañándolo en su exilio y, posteriormente, se asentó en diferentes territorios, entre ellos Emboscada y Paraguarí.
“Ellos conservan esa impronta en sus celebraciones porque si bien se ha creado una especie de simbiosis cultural y musical en nuestro país, la riqueza rítmica que transmiten enriquece y se complementa con nuestros instrumentos propios”, sostuvo.
En ese proceso, destaca el aporte de músicos paraguayos que incorporaron esas sonoridades a sus propias creaciones.
Menciona a Francisco Giménez con el arpa, Mario Casartelli, Rolando Chaparro, Mariví Vargas y su propio trabajo, acompañado de guitarra y voz.
Un continente contado desde el ritmo
La selección musical propone atravesar diferentes geografías sin abandonar la composición propia.
Moreno Vinader toma estructuras rítmicas provenientes de distintos países para desarrollar canciones de su autoría y construir, a partir de ellas, un recorrido por conexiones culturales que atraviesan fronteras.
“Cada ritmo explorado me ha tomado su tiempo para conectar con la historia del país al que representa y su cultura. En esta propuesta, Sonidos Afroamericanos, hice una selección de mis canciones con ritmos ‘afro’ de cada región, porque no son solo de un país”, explicó.
Ese proceso, añadió, le permitió descubrir que cada territorio desarrolla una identidad sonora particular.“ Fui descubriendo que todos los ritmos tienen una identidad sonora característica y propia con la cual los afro de ese territorio se identifican.
Esa diferencia enriquece y acrecienta nuestra propia americanidad”, afirmó. Dentro de ese mapa también ubica a la música paraguaya y, particularmente, a la afro polca, que define como un ritmo en 6x8 interpretado con tambores y la danza de los kambá paraguayos de Kamba Cua, Kamba Kokué, Paraguarí, Emboscada y otros territorios.
El baión, el candombe, la saya, el festejo, la cumbia, el calypso y la afro polca permiten observar cómo distintas comunidades transformaron una herencia cultural en expresiones musicales propias. El concierto contará también con la participación del guitarrista y multiinstrumentista César Da Costa y de la artista boliviana Marthy Antelo, oriunda de Santa Cruz de la Sierra.
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Más allá del escenario
Para Moreno Vinader, lo que ocurra durante el concierto puede ser apenas el punto de partida de una experiencia que conecte al público con una historia marcada por el dolor, pero también por la capacidad de crear y dejar legado.
“Lo que el público que asista se lleve sería un regalo de haber compartido parte de la historia de personas que han sufrido mucho siendo esclavizadas, tratadas peor que animales, pero que, a pesar de todo, desde la cultura, en este caso la música, han dado al mundo un legado que ha nutrido de sonidos, ritmos y composiciones que siguen enriqueciendo de hermosas experiencias a generaciones de artistas y público en general”, reflexionó.
En esa historia ubica también al blues norteamericano, al rock y a grandes exponentes del jazz, muchos de ellos negros y provenientes de barrios marginales, excluidos de centros educativos, medios de comunicación, transporte y espacios laborales y deportivos.
“En todos los aspectos fueron excluidos y, sin embargo, hoy el compartir desde un lugar en el auditorio, como artista o público, nos permite unir y sintonizar lo que nos identifica: la música afroparaguaya”, concluyó. Sonidos Afroamericanos cuenta con el apoyo del CCPA, Autores Paraguayos Asociados (APA), la Entidad Paraguaya de Artistas Intérpretes o Ejecutantes (AIE) y el Grupo Nempre.