Sobre-Meza es la denominación fantasiosa de la primera muestra individual en Paraguay de la artista formada en los Estados Unidos e Italia. En este proyecto, Tardivo establece un tono seguro de ironía y sarcasmo, al estar construido sobre el andamiaje alegórico de la celebración o de la clausura alrededor de la mesa.
A través de la exteriorización plástica, Micaela Tardivo examina el encuentro de comensales sobre el objeto cotidiano destinado a encuentros culinarios e interpersonales desde los orígenes humanos. La mesa contiene la huella necesaria para iniciar esta historia, siendo la propia artista quién señala la inestabilidad de su significado.
Los contextos en los cuales las personas participan, callan u observan, la subjetividad que destilan las escenas disparan este relato visual muy personal, tanto a nivel temático como técnico, La reunión de este lote de pinturas al óleo ha sido editado desde presupuestos que asumen la auto-biografía, desarrollando la oportunidad para una narrativa que abra perspectivas universalistas.
En su particular celebración o banquete, podría decirse que Micaela Tardivo enmascara a sus figuras, dándoles rostros que expresan primordialmente su yo interior en lugar del exterior de la forma anatómica. De esta manera, la autora puede excavar bajo la superficie y revelar cierto rostro íntimo aunque fundido en la máscara social, o de la inserción de la persona en la vida en sociedad. Su exploración o “comentario social” aparentemente sutil, va adquiriendo, mediante estas estrategias en revelar facetas de la conducta privada y cotidiana, un tono crítico e irónico al mismo tiempo.
Treinta siglosatrás, en Grecia, ya se supo plasmar lo que se vivía luego de terminar una comida con invitados, durante la sobremesa. Platón y sus contemporáneos llamaron a este espacio y tiempo el “simposio”, el momento idóneo para pasar a la conversación profunda, al encuentro más íntimo de los convidados al banquete: se conversaba sobre filosofía, se analizaba la realidad (las noticias o los chismes de la polis), se debatían asuntos trascendentes o banales; también se disfrutaba de la ingesta de bebidas, se bailaba, se cantaba.
Imaginario y técnicas del banquete
La artista, quién se define primordialmente como pintora y dibujante, ha vuelto a afincarse en Asunción hace poco tiempo, contando con una trayectoria completa de formación profesional realizada en los Estados Unidos, en el School of the Art Institute de Chicago, y luego en el Maryland Institute College of Art de Baltimore. Entremedio, ha estado en Florencia, en Italia, realizando un curso en la Escuela Artística Lorenzo de Medici.
Su rica experiencia en estos centros de educación artística alimenta la predilección de Micaela por una pintura neo-figurativa, de factura expresionista y sintestista. Con expresionismo nos referimos a dos características de esta seria de Tardivo: su paleta crómática visceral así como la intensa gestualidad física; en cuanto al sintetismo, notamos la combinación o fusión hecha a partir de escenas o motivos simultáneos en un pintura compleja.
El resultado es un espacio abarrotado en el que la figura humana, animales y objetos marcan una fuerte presencia, siendo la línea, la forma y el color sus componentes expresivos dominantes. La artista está particularmente intrigada en el cuerpo y sus partes, como un imán capturando perfiles psicologistas de sus efigiados.
Capaz de dictar los términos de su propio trabajo en términos universalistas, Micaela Tardivo emprende una arqueología imaginaria: excavando fragmentos de su memoria, análogos al principio de la catarsis psicológica y, de algún modo, revelando el indicio de recuerdo fuera del depósito (u olvido), visibilizando así, visualmente, lo que suele estar oculto.
A esta edición o recorte temático se suman tres decisiones estilísticas para armonizar este clima humanista-social: una es la paleta de colores de la artista, en cuyas pinturas predominan tonos luminosos y fríos, de alto contraste. La segunda razón que se tiene en cuenta tiene que ver con la factura o procedimiento manual.
Micaela pinta alla prima, una técnica pictórica que consiste en aplicar camadas húmedas sobre otras también húmedas, ejecutada principalmente con pinceladas cortas y enérgicas. Sin embargo, el tercer y más impactante elemento estilístico es el recorte, o la tensión del encuadre compositivo.
Enmarcado con precisión para llenar la totalidad de la pintura, esta decisión manieristade Micaela por la tensión compositiva añade una cualidad activa a la obra, intensificando su misterio. El resultado se concentra en las áreas más relevantes de una imagen, como un rostro, según lo que en términos visuales se denomina prominencia o destaque visual.
Este proceso es una forma de reducción de la realidad, transformando la imagen original en su propia abreviatura, casi en una caricatura de sí misma. Podemos concluir que la artista utiliza esta estrategia para intensificar una retórica sobre la identidad personal y la colectiva.
Los invitados a su mesa completa o casi vacía mantienen una interacción, amena, solemne o agridulce, con restos de torta, chipa o Coca Cola; con miradas o acciones al margen y que son trama silenciosa, desmintiendo el aparente consenso de reunión o exhortación a disfrutar de una a veces llena, y otra vacía, sobremesa. Carpe diem!